sábado, 10 de diciembre de 2011

El Clásico

El donaire blaugrana vence a un Real Madrid manga por hombro

1. Cambio de ciclo. En el nuevo siglo el F.C Barcelona es la grandeza y el Real Madrid un equipo acomplejado. En la previa del partido escrita por Raúl Caneda en el diario Público explicaba que el Barça tiene como estilo plantear los partidos desde su vocación ofensiva, con la idea de cazar a la presa como destino. Mientras que  en el Real Madrid los partidos se plantean en como contrarrestar al rival y a partir de ahí atacar. Hoy los blancos tenían en su mano rebajar el ímpetu de la gloria blaugrana. Para ello debía obligar al Barça a pensar en defender y no en atacar. A los 25 segundos por voracidad lo cumplían. Los miedos y los prejuicios del pasado emanaban de las rayas blaugranas. Con ventaja el Real Madrid debía de haber sido implacable pero por ansiedad con el balón y respeto al rival le entró un ataque de pánico. Huele la sangre y en vez de desangrar a su rival, toma distancias, repliega sus líneas y deja que el fútbol y los miedos de su contrincante cicatricen. Los jugadores blaugranas con donaire y templanza dejan huella de su experiencia y juegan al fútbol porque es su oficio, es su destino, al final ganan. Mientras en el Real Madrid, el técnico da como respuesta a la derrota al factor suerte. Unos construyen un estilo y otros viven al día desde una perspectiva maquiavélica, el fin justifica los medios.

2. Hermanos de sangre vs el ego de los soccerstar. En el Barcelona jugar al fútbol es como un pacto de sangre. Sus jugadores juegan hermanados. Ponen su talento al servicio del equipo. En el Real Madrid, desde  el entrenador hasta algunos futbolistas  se juega para agigantar su ego. Muchos quieren acabar las jugadas antes de construirlas o meter una pase magistral desde un lugar para los imposibles. Todo por ser portada.

3.Mourinho vs Guardiola.  En la batalla de ajedrez, jaque de Guardiola a Mou cuando mueve un peón, Alves, y lo convierte en torre. Línea de tres, Busquets pivote en fase ofensiva y central en transición defensiva. Superioridad en el tablero. Desde entonces en el centro del campo cinco jugadores blaugranas más la presencia entrelíneas de Alexis o Messi frente ,al parabrisas, Lass y , al timón, Xabi Alonso, más preocupado de anticiparse a los movimientos de las piezas rivales que de saltar sobre ellas a través de sus pases. Al final hilo y aguja para coser tres puntos. Los blaugranas mueven la redonda, la giran de un lado a otro. Primero distraen y luego alzan la mirada, encuentran al 3er hombre al lado contrario, zas.

4.El Factor suerte. Mourinho subraya como valor diferencial el factor suerte de cara al resultado final. son sólo excusas. Como dijo en una entrevista Johan Cruyff ,en relación a su época como entrenador del F.C Barcelona,  el discurso mediático debe servir para que la bola de nieve no te atropelle. Entiendo que es un mensaje más del portugués para no ser arrollado ni marcado por una derrota más ante su íntimo rival. La verdad es que en el fútbol hablamos de la importancia de la interactuación y de las sociedades pero lo que determina el resultado final son las individualidades, ya sean para desequilibrar por aciertos o por fallos. Quedar descompensado en el repliegue da pie al primer gol, no es factor suerte. Despejar al medio como hace Coentrao da pie a la volea de Xavi, no es factor suerte. Que Coentrao pierde la posición y no llegue a tiempo para evitar el testarazo de Cesc, no es factor suerte.

5. El valor de esta victoria. Será el debate a partir de ahora. El objetivo es convertir el campeonato en una liga de 100 puntos. Ganar de ida y vuelta a tu máximo rival puede ser crucial. Seis puntos más otro de goalaverage. Otro dirán que es un partido más, que cada partido seguirá siendo una final, y no les faltará razón. Por el nivel mostrado, fallaran poco o nada. Y el que erré irá a pique. Nadie puede obviar el prisma mental. El F.C Barcelona pisaba el césped del Santiago Bernabéu con la sensación de un todo o nada. El miedo a fallar, el dolor de mantener la gloria. Sale hacía Japón afianzado en su liderazgo, en el orgullo de hacer las cosas según un patrón. En el Real Madrid, pensar en los nueve puntos que les podían sacar y la credibilidad que su intachable dinámica le daban, reforzaban su forma de ser. Esta derrota hiere su autoestima y obliga a reconstruir su reputación. Desde Cristiano Ronaldo hasta Ozil  pasando por Di María y acabando por José Mourinho.

1 comentario:

  1. Hoy me quito el sombrero. Hay quién enseña los dientes y muerde. Luego están los que enseñan los dientes y solo ladran. Los grandes equipos equipos demuestran su grandeza en los partidos importantes.

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