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jueves, 5 de abril de 2012

Jornada 29; Juvenil División de Honor Grupo V: Rayo Vallecano 4-3 C.D Numancia

Acción - reacción

Intercambio de golpes entre el Rayo Vallecano y el Numancia, 
Los franjirrojos salieron vencedores y sellan su plaza para Copa del Rey

Partido de locos entre rayistas y sorianos dónde las áreas parecían arenas movedizas. Durante el primer tiempo  la secuencia de goles marcó el partido. Se adelantó el Numancia y al minuto empató el Rayo. Después los locales remontaron, en la siguiente jugada igualaron los rojillos Y a renglón seguido los franjirrojos pusieron tierra de por medio. En el segundo tiempo, el juvenil franjirrojo resolvió con su pegada pero acabaron sufriendo por el ímpetu visitante que recortó distancias y se aproximó hasta el final. 

El Numancia no se jugaba nada, su objetivo ya estaba cumplido, y el Rayo Vallecano todo, su pase a Copa del Rey y asegurarse el subcampeonato. El partido tuvo ritmo y nervios de final. Tras unos primeros compases intensos dónde un equipo midió al otro, llegaron los goles. Se adelantaba el Numancia en el marcador lanzando al aire el balón desde su área, en el rechace la pelota desemboca a los pies de Luis que define cruzado, 0-1. A los sesenta segundos, el Rayo Vallecano provocó una falta en el balcón del área que Rubén Ramiro colocó en la escuadra, 1-1.

A partir de entonces el duelo fue de ida y vuelta, de un área a otra, todos los protagonistas detrás de la pelota. En el Rayo tras su pinchazo contra el Adarve, mostró otra actitud, más enchufado y temperamental. En el minuto cuarenta de juego, Teki aprovechó el desarme defensivo de la zaga soriana para lanzar en profundidad hacía Isma. El uruguayo la ponía al segundo palo y Manquillo, con la frialdad de un dandy, la bajaba en el área con el pecho y definía sutilmente con la puntera frente al portero, 2-1.



A los rayistas, la alegría les duró lo mismo que a los sorianos en el primer lance. Al minuto, un balón colgado provoca la indecisión entre Suso y Manison, reculan y fluye la viveza de Luis que atrapa el balón y culmina ante Carlos, 2-2. Pero tres minutos después, en el cuarenta y cuatro, gancho de Víctor Manquillo a la defensa rojilla. Penaliza sus dudas con un recorte y un disparo desde el interior del área, 3-2.



Ya en el segundo tiempo, bajo una cortina de agua,  el Rayo Vallecano se volcó para hacer el gol de la tranquilidad. Después de un tira y afloja, Rubén Ramiro colocó la pelota desde la frontal del área por encima del portero, 4-2. Todo parecía resuelto pero el Numancia no perdió la cara al choque. Sumó esfuerzos y avanzó líneas mientras  el Rayo contragolpeaba y se defendía. Sin embargo, los sorianos recortaron distancias. A cuarto de hora para el desenlace, volvió a patinar el cuero y la defensa con él. Centro cruzado que nadie despeja pero Pablo, centrocampista del Numancia, emboca, 4-3.

A la postre se vivió con sufrimiento el fin del partido. Hasta el último minuto el relato pudo cambiar. El árbitro señaló el camino a los vestuarios. A una jornada para el final, el Rayo Vallecano juvenil cumple con su propósito, clasificarse para la Copa del Rey y alcanza el subcampeonato. Será la tercera vez que el juvenil rayista juega la Copa en la última década. Cuando Jimeno lo hizo campeón, la temporada pasada y está con Diego Montoya como entrenador. 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Análisis de Juvenil División de Honor Grupo 5


Radiografía de los 4 mejor clasificados en el grupo 5 de División de Honor

El Atlético de Madrid es líder indiscutible. Rayo, Real Valladolid y Real Madrid optan por la plaza que da acceso a la Copa del Rey

Rayo Vallecano

2º Clasificado
38 puntos, 12 victorias, 2 empates, 2 derrotas. 35 GF- 20 GC
Entrenador: Diego Montoya
Ases a seguir: Adrián Mora y Rubén Ramiro




Año tras año el Rayo Vallecano sigue sorprendiendo. A pesar de elegir e invertir en inferioridad de  condiciones sigue estando en resultados al mismo nivel o mejor que otras canteras de España. Sus futbolistas parecen creer en sus sueños. Defienden un estilo, una ilusión. Ser perseguidos por la franja roja debe ser un agobio para el rival.

Un técnico del club, que ahora entrena en otra de las canteras de España, en el Málaga C.F, explica que en Vallecas se cuida la base, desde la formación. La cantera del Rayo Vallecano esta pasando de la generación espontánea al sello corporativo. En este juvenil "A" ya no están ni Lass Bangoura (revelación en 1ª División), ni Leo Baptistao ( uno de los jugadores con más potencial de Rayo Vallecano "B") ni Rober ni  Bielsa ni Mario ( todos en el Rayo "B") ni Uña ni siquiera Diego Zamora (fichados este verano por el Villarreal C.F) pero a los que le toca  vestir la franjirroja en División de Honor siguen siendo competitivos.

En cambio el que es el mismo es el entrenador, Diego Montoya. Difícil reto igualar o mejorar el eco de la temporada pasada, llegando a luchar la liga contra el Real Madrid y clasificándose hasta semifinales de la Copa del Rey, apeados por el Espanyol de Thievy, delantero ahora a las órdenes de Pochettino. Y lo que es más importante ayudar a ser futbolistas a jugadores juveniles que encuentran tras su último año de formación un abismo en su futuro alrededor de un balón. 


Líderes hasta la jornada ocho, no habían perdido ni un partido. En la primera jornada engordaron su ego al vencer al Real Madrid, vigente campeón, en la Ciudad Deportiva Fundación Rayo Vallecano. Tras empatar con el Getafe y perder ante el Atlético de Madrid, cayeron en la tabla. Viajaron a Cáceres y volvieron a ser derrotados ante el Diocesano, una revelación en la categoría. Después resurgieron aunque de un empate inimaginable volvieron a surgir las dudas. Ganando por 2-0 a la Unión Adarve se vieron empatados en cinco minutos.

El equipo se refundo, salieron Herreros, Molina y Josu del club. Vencieron con sufrimiento al Numancia en Soria, se confirmaron con coraje y fútbol ante el Real Valladolid. Y una vuelta después, otra vez ante el Real Madrid, en esta ocasión en Valdebebas, desarmaron a los chicos de blanco con el orgullo franjirrojo. Vuelven a confiar en sí mismos, son segundos y han ganados los duelos ante quienes se disponen arrebatarle la plaza de Copa del Rey. Y aún aspiran a soñar por la liga aunque quede a seis puntos de distancia.

Su estilo de juego es es tan trasparente como opaco.  Traslúcido porque dejan pasar la luz de su patrón de juego en todos sus partidos  pero al mismo tiempo sólidos para no dejar ver líneas de pase al equipo contrario. Desde el repliegue montan el contragolpe. Tras perder el balón, el jugador más cercano presiona mientras  el resto se posiciona alrededor del balón como una malla. Su fin, llevar la pelota hacía la debilidad del rival, correr y marcar.

Suso es el líder atrás, Adrián Mora el capitán y quién lee sobre el campo la carta de navegación del partido. Toni Arranz es el canal del juego, hace progresar los ataques y detiene las embestidas. Nanclares y Rubén Ramiro ( también Santi Feuillasier hasta que se lesionó en su rodilla ) lanzan los abordajes. Y entre Ismael, Manquillo y Pato tienen la obligación de llevar  al equipo, con sus goles, al puerto de la victoria.




Con 14 partidos por disputar, tan sólo cuatro meses más de competición. El juvenil del Rayo Vallecano vive en el alambre como un equilibrista en el circo. De los resultados y su buen hacer hasta el final de temporada dependerá que pasen de juvenil División de Honor al fútbol profesional de la Segunda División "B". Algunos tendrán que reconquistar al fútbol, en un mundo de hombres, desde Tercera División o Preferente.  




jueves, 13 de octubre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 3 - 2 C.D Leganés

Rayo Cesarini

Adrián Mora dio la victoria a los franjirrojos en el último minuto

Renato Cesarini era un futbolista italo - argentino que triunfó entre la década de los veinte y los treinta. Ocupa un lugar en la memoria de los aficionados de la Juventus, River Plate y Chacarita Juniors por sus famosos, decisivos y continuos goles en las postrimerías de un partido para decidir su final. El capitán del Rayo se vistió de Cesarini para soplar el castillo de naipes montado por el juvenil pepinero. Hasta en dos ocasiones tuvieron que igualar la contienda los vallecanos y dilucidar el choque en un dramático final. Cuando Adrián Mora empujó la pelota a las mallas desde el interior del área ante un portero abatido después de una primera parada.

El Juvenil del Rayo Vallecano parece iluminado, todo lo que juega lo convierte en victoria. Mientras que el Leganés afrontaba el choque con la sensación de que en la balanza el peso de tantos malos resultados podría ser a favor de los buenos.

A los cuatro minutos de juego los pepineros despertaron de la siesta al Rayo Vallecano. Verticales en su planteamiento se adelantaron pronto en el marcador,0-1. Coloto lanza en largo desde su posición como lateral diestro a su compañero Juanito que gana la espalda de Pascual hasta que le tira un sombrerito. El balón choca en la mano del defensor local y decreta pena máxima. Sería el propio Juanito el encargado de trasformarla.



Tras el gol parece que el partido fue tomando velocidad de crucero. Los franjirrojos contestaron en el minuto doce con un recorte de Rubén Ramiro pero su disparo fue interceptado por la zaga rival. Mientras los pepineros construían su fortaleza, los vallecanos buscaban la pelota como arma para asaltar al rival. Sin embargo, ni el Leganés se dejaba intimidar ni mucho menos regalar la pelota al rival. Además los jugadores rayistas se mostraban indecisos a la hora de acelerar.

Sobre el tápiz todo el primer acto tuvo este argumento. Pero la trama tuvo escenas que cambiaron la lectura del partido. En el minuto catorce pudo llegar la sentencia pepinera cuando Suso, como último hombre, se equivocó al ceder el balón a su otro compañero central porque la pelota lentamente se dirigió a Juanito, atacante visitante, en vez de a Herreros. Aunque el más pequeñito de los pepineros luego no acertase sólo ante el portero fue un error clave. Como una vuelta de tuerca envalentonó a los locales e hizo menguar a los visitantes.

Tres minutos después empata el juvenil del Rayo Vallecano. Al primer toque por el carril derecho, Ismael rebasa a su par, levanta la cabeza y avista en la pared del área grande a Rubén y el nueve franjirrojo empala desde allí para marcar, libre de unos contrarios que se habían marchado a cerrar la boca del gol, 1-1.

Hasta el descanso el choque se mantuvo equilibrado. Para el Rayo el gol aliviaba sus síntomas pero seguía estirado como un chicle con tanta distancia entre las líneas. El Leganés era todo compostura, menos ambicioso pero siempre concentrado.

Y en la reanudación dejavú. A los nueve minutos del segundo acto los pepineros volvían a acercarse a la victoria. Tras una larga jugada, el esférico ronda por la ventana del área y allí Vadillo, de volea, sitúa como destino la base del poste izquierdo del portero. Entre tanta pierna, el guardameta pierde de vista al esférico y se cuela en su casa, 1-2.

Otra vez con el rival grogui, el Leganés volvería a desperdiciar su status. A renglón seguido Palacios tendría la ocasión de certificar el envite pero su cabalgada finaliza con un disparo demasiado cruzado.

Las piernas comenzaban a pesar. Por mucho orden y templanza que inspiraban los visitantes. También se apreciaba la calidad y mordiente de los locales. Así fue que el Rayo Vallecano demostró su orgullo y raza. Empató el encuentro y luego fue a buscar el triunfo. La entrada de Adrián Díaz engrasó la sala de máquinas y la de Josu fue como el kers para los coches de Fórmula Uno, unos caballos más de potencia añadida.

Primero el gol del empate. Corría el minuto sesenta y cuatro.A pase de Adrían Díaz, Manquillo se sitúa frente a la portería rival para colocar la pelota a un lado con tranquilidad, 2-2.

Luego la remontada final. Restaban diez minutos y el choque paso a ser un correcalles dónde el ímpetu dominaba al aplomo. Primero el "Lega" se lanzó a la contra. Pero el último pase de Diego a Palacios terminó con la pelota surcando las nubes. El Rayo se lo tomó como algo personal. Y en el descuento enfrascó al rival. En tres llegadas tumbó al rival. Primero Josu no batió los reflejos del portero, luego Suso fue muy tímido de cabeza en un córner.

Pero en el último minuto todo cambió. Desde la frontal del área Josu se da la media vuelta, chuta tenso y Miguel, portero pepinero, sólo puede sacar sus puños sin dar dirección alguna. Adrián Mora, como capitán del equipo, fue al fallo y lo encontró. Pisó área y empujo el balón. La siguiente imagen, es él de rodillas en el córner y un equipo entero viniendo a celebrar con él.

Con esta victoria los franjirrojos no detienen su marcha. A pesar de no andar del todo finos, el juego les sonríe. Todo lo contrario que al Leganés. Con orden y buenas ideas no despega el cuadro pepinero. Aunque de la impresión que por calidad y mentalidad pronto llegarán.