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sábado, 6 de octubre de 2012

Cadete Autonómica: Real Madrid 2-3 Atlético de Madrid

El derby se lo llevo el juego más productivo

Remontada de un cadete rojiblanco eficaz en ataque y robusto en defensa ante un Real Madrid que tuvo la pelota pero no sometió al rival.

Partido de mucha intensidad y pocos detalles deslumbrantes. Entre los protagonistas, se vieron muchos jugadores de equipo y pocos futbolistas de cantera. El esquema de juego, las reglas marcadas por cada uno de los estilos de juego y la obediencia de los jugadores no dejaron ver la rebeldía del talento. Comenzó ganando el cadete blanco, más certero y confiado en el primer tiempo. Tras el descanso, los colchoneros combinaron mentalidad, suerte y arrojo. Por empuje y pegada aprovecharon sus ocasiones, remontaron el partido y dieron la puntilla al contragolpe. A última hora el Real Madrid, falló un penalti y a renglón seguido recortó distancias pero ya era tarde para arañar un punto al duelo.

El Real Madrid no dio tregua al Atlético de Madrid al comienzo del derby. Manejaron la pelota y encontraron el gol a los tres minutos de partido. Garci, extremo derecho blanco y de los más destacados del envite, sorteo rivales a su paso hasta encontrarse con el horizonte. Desde la línea de fondo sacó un preciso centro atrás que Dani, el extremo de la banda contraria, encontró a sus pies. Primero malogró el chut pero a continuación embocó la pelota en las mallas, 1-0.


El cadete merengue no soltó el protagonismo del balón desde entonces pero en pocas ocasiones más llegó a aplaudir en el marco contrario. Una y otra vez el equipo local recuperaba la pelota en su campo y lanzaba sus ataques de un pase, un juego muy directo para ser protagonista. la mayor virtud del Atleti es que ni se inmutó al gol encajado, mantuvo el tipo y siguió jugando su partido, sólido en defensa y vertical en ataque. Aunque sólo a balón parado o aprovechando dudas en el adversario, el cadete rojiblanco era capaz de provocar el eco en las gradas del campo 5 de Valdebebas.

En el minuto veintiuno de juego los visitantes tuvieron una ocasión muy clara. Un pase al hueco de "el flaco" Damián se convirtió en un pase de gol por la descoordinación entre central y portero del Real Madrid, uno protegía el balón y el otro tardaba en llegar para atajarlo, entre medias el delantero Ángel que se anticipó pero su tiro a puerta terminaría interceptado por Nacho Airón bajo palos. El intercambio de golpes nos dio jugadas donde los jugadores se saltaban las reglas, pero fue un oasis en el choque.

Tras el descanso, el atlético de Madrid recolocó el puzzle, sacó varias piezas que aportaron energía y que ensamblaron a la perfección en el ritmo del partido. A los siete minutos del segundo acto, la suerte sonrío a los colchoneros. Un balón largo colgado al área por Antonio terminó lloviendo a bocajarro donde Juan se encargaría de empujar el balón a gol, 1-1, antes la pelota tropezó entre Ángel y los puños del portero del Real Madrid, el cambio de trayectoria benefició al destino visitante, empate.


Los blancos dejaron de mostrarse tan convincentes y el Atlético de Madrid a encontrar recompensa a su sistema de presión, en especial el centrocampista Nica. Precisamente por su diestra empezó el tanto de la remontada. Una falta lateral botada al corazón del área que peinó Antonio y remachó en la línea de gol Alberto Rentero, 1 a 2.

La distancia no era sideral ni en el juego ni el marcador pero el Real Madrid se mostraba incapaz de sortear  rivales. Después de tocar, la profundidad y el desequilibrio estaba predestinado para las individualidades pero ningún jugador se mostró contundente en sus regates. La defensa del Atleti se creció y al contragolpe asestó el golpe final. Galindo corrió la banda izquierda de principio a fin, con los rechaces como mejor compañero, pisó el área rival y cruzó la pelota con personalidad.



 Quedaban seis minutos más el descuento, el Atlético de Madrid terminó con diez por doble amarilla para Moreno. La segunda por mano dentro del área cuando formaba barrera en un libre directo. Rivero falló la pena máxima, Carlos acertó la dirección del chut. Ya en el último minuto, el Real Madrid no renegó de su orgullo y Borja entre rivales se deshizo de su marca y recortó distancias, 2-3.



Finalizada la tercera jornada, ventaja parcial de cinco puntos para el Atlético de Madrid frente a su máximo rival. La liga es muy larga, acaba de comenzar. Materia prima existe, faltan muchos puntos por ganar y grandísimos jugadores por formar. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Boys Scouts del partido de Cadete Autonómica entre Leganés y Atlético Madrileño. 29 de Septiembre

Ian, una mina en el centro del campo

Club: C.D Leganés
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Mediocentro
Edad: Cadete de segundo año
Habilidades: Intuición táctica, zancada, presencia física, recuperación y pase fácil.

Al comienzo del partido todas las miradas se iban al eje blanquiazul. En el epicentro del juego un gigante  vestido con la camiseta blanquiazul. Intrigaba qué podía ser capaz tal futbolista, robusto y de andares pesados. El balón echó a rodar e Ian convirtió el terreno de juego en un campo de minas. Bien colocado, con la inteligencia táctica de saber estar y la capacidad física de correr a zancadas, casi todos los ataques del Atlético Madrileño terminaban ante su presencia. Además de defender, un centrocampista debe saber atacar. 

El jugador pepinero no es un prestidigitador, capaz de amagar y esconder el balón, todo lo contrario  él se encarga de robar y pasar el balón.  Tiene silueta y soltura para salir con el balón en conducción aunque al final busca la solución más sencilla para su participación en la jugada. Con un cuerpo tipo  Khedira es de esos jugadores que aúnan en el centro del campo presencia y solvencia. Sin balón es un detonador para el juego de ataque del equipo rival y con el esférico en su poder práctico y eficaz sin alardes. 

Mario Navarro, fuerza y honor

Club: Atlético de Madrid
Equipo: Atlético Madrileño
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Central
Edad: Cadete de primer año
Habilidades: Anticipación, rigor defensivo, atención y concentración, velocidad de reacción

"Lo que hacemos en la vida tiene eco en la eternidad" es la frase cinematográfica con la que alentaba Máximo Décimo Meridio (Gladiator) a su ejército antes de la batalla de Germania. Mario Navarro juega de central en el Atlético Madrileño, hay otros jugadores más talentosos dentro de su generación, pero pocos juegan con tanta pasión como él. Si trasladásemos la película y la frase a su contexto futbolístico diríamos que Mario es un soldado más dentro de su equipo, en busca de la gloria. 

Cuando juega dota de valor el discurso   para triunfar en el fútbol. Fuerza y honor. Todos sus esfuerzos van encaminados al bien colectivo, veloz al corte, reflejos para la anticipación, voluntad y obediencia, bravo en todas sus acciones y soltura con el balón. En su quinta hay otros compañeros con más presencia física, más calidad y habilidad. Él no es demasiado alto ni elegante, posiblemente terminará jugando de lateral, pero pocos son tan valientes, responsables y resolutivos. Su fútbol como los soldados en la  batalla de Germania recuerda las últimas palabras del discurso de Máximo Meridio, todo lo que hace Mario Navarro en un partido busca su eco en la eternidad, convertirse en futbolista profesional. 


Rodil, adrenalina en ataque

Club: C.D Leganés
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación. Extremo Derecho / Segundo punta
Edad: Cadete de segundo año.
Habilidades: Verticalidad, finalización y movilidad



En una victoria por 2 goles a 0 frente al Atlético Madrileño, anotó el primer gol y asistió a Óscar en el segundo tanto, capitán y referencia del cadete pepinero. A primera vista no parece  un futbolista resolutivo pero según pasan los minutos su participación va en aumento. No cesa de correr, es explosivo y no deja de pensar en cómo  hacer sangrar una debilidad del rival. Con hechuras similares a José Callejón, es un futbolista de centro de gravedad bajo que está en contante movimiento. 


En defensa acata las normas y se preocupa en cerrar líneas de pase y encimar a los rivales, en ataque en un jugador de buenos desmarques y con la emoción del gol presente en sus gestos y pensamientos. Para muestra un botón, su gol viene precedido de un pase interior al que llega tras trazar una diagonal desde el carril diestro y resolvió con un toque sutil, y la asistencia, sin apenas espacio para maniobrar cerca de la línea de fondo, se sacó un centro picado que aterrizó en la cabeza de su compañero Óscar. 

sábado, 24 de marzo de 2012

Cadete Autonómica; Jornada Real Madrid 5-1 C.D Leganés

La paciencia colma victorias

El cadete del Real Madrid fue alimentando su fútbol a base de pases hasta que se dio por satisfecho sin atragantarse

Victoria blanca dónde la pegada fue asomando según pasaban los minutos. A balón parado, castigando errores y desbordando talento. El Leganés puso orden y concentración hasta que el resultado les alejó del objetivo. A partir de entonces el Real Madrid sin sentir gula fue digiriendo un resultado mayor. 

Durante los primeros minutos los pepineros mostraron arrojo y ambición. Dibujando un sistema defensivo coral , un compañero ayudaba al otro tuvo sus ocasiones al contragolpe. Los merengues con el balón a sus pies, carecían de intensidad que no de ideas. Sin embargo con el gol les entró el hambre. Corría el minuto diecisiete cuando Juanjo sale de la presión rival dejando atrás contrarios. El lateral zurdo elige su camino hacía el centro del campo atrayendo rivales con su conducción. Una vez atisbada las lagunas que dejaban, llegó a zonas intermedias para asistir a Jean Carlos que sólo tuvo que definir frente a David, portero del Leganés, 1-0.

Se mantuvo la concentración defensiva en el bando rival pero no la misma intensidad. Comenzó a florecer el talento de Merchán y Aleix Febas para  frenar, pensar y actuar. En el minuto veinticinco llegó el segundo tanto, de penalti. Merchán se encarga de trasformarlo.  Aún así los blaquiazules pudieron recortar distancias pero unas veces por armar contragolpes con un único punta y otras porque Juancho no se decidía a chutar a puerta, sus acercamientos se quedaban en el desierto. 


En el segundo acto, el próximo tanto definiría la trama del partido. A los once minutos de la reanudación saltó a escena. Un córner lanzado desde el perfil diestro llega al segundo palo dónde Christian la vuelve a colgar y Dorian la remata de cabeza a bocajarro, 3-0.



El cadete pepinero no de vino totalmente abajo por la calidad de Juancho para recoger rechaces entrelineas y proteger el balón con fintas, amagues y habilidad. Sin embargo en esa zona del campo, la sola presencia de un futbolista desarmaba todo engranaje. Aleix Febas continúo con su vals. Con la pelota cosida al pie, giraba alrededor de los contrarios para luego soltar el balón a un compañero, así hasta el final del choque. 



Dos goles más blancos cavaron la tumba del orgullo pepinero. En el sesenta y dos, ataque largo del Real Madrid que desemboca en la banda derecha. De allí nace un centro de Álvaro y acaba en la cabeza de Luismi, 4-0. Un par de minutos después, Merchán sería el encargado de medir su fuerza desde el saque de esquina para colocar el balón a las botas de Jean Carlo que remata a quemarropa, 5-0.

Tanto castigo no era justo para el Leganés sin antes marcar un gol. Por eso a diez minutos para el final, con los marcajes ya sueltos, Juancho atrapa un balón largo y asiste a Juanjo con un precioso pase de tiralíneas que Juanjo aprovecha chutando con precisión, 5-1.


sábado, 11 de febrero de 2012

Cadete Autonómica: Rayo Vallecano 4-4 Real Madrid

Menos fútbol que goles

Mucha pólvora en franjirrojos y merengues, al final la ruleta rusa dictaminó un empate a cuatro


En el duelo entre dos de los mejores equipos cadetes de Madrid, el resultado y el espectáculo cumplieron con creces. Como bien dice Mateo García, entrenador del equipo rayista, ocho goles y entrega total. Es el binomio que mejor expresa lo que aconteció sobre el terreno de juego. Los franjirrojos, ordenados ante todo, fueron veneno para los chicos de la Fábrica. Cada error era un gol a su favor. Mientras que los merengues, a pesar de irse al descanso con dos goles de desventaja (3-1), mantuvo su idilio con el balón hasta que surgió el amor por los goles. En los últimos dos minutos, el partido tuvo su cenit. El  Rayo Vallecano parecía cantar victoria, trasformando Safa un penalti. Pero con el tiempo cumplido, un saque de esquina botado por el trigoleador Merchán se cuela hacía portería y la empuja en el área chica Dorian Babunski. 

Después de unos primeros minutos de asentamiento, los franjirrojos tuvieron la posesión pero tenían que compartirla con los forasteros. Pero a los siete minutos de juego, de una falta frontal al área visitante daba lugar el primer penalti del partido. Fran Montávez, medio campista blanco, quiere despejar de chilena pero se le adelanta un atacante rayista. Entonces golpea su pierna dentro del área, pena máxima. Desde los once metros, Rojas adelanta a su equipo, 1-0. Sin embargo, cinco minutos más tarde el árbitro señala el punto fatídico en la otra base. Torralbo desborda a su par y ve como es derribado. Merchán toma la responsabilidad de llevar a la pelota hasta la jaula, 1-1.

Tras el toma y daca de los primeros compases el choque entró en otro episodio, la lucha por la iniciativa. Según pasaban los minutos, el Real Madrid encontraba su camino. En cambio, el Rayo Vallecano volvía sobre sus pasos pero con la intención de no especular al tiempo que tuviese el balón en su poder. A la media hora de partido, la unidad de los chicos franjirrojos tendría su recompensa. Bien colocados achican las opciones de pase del central madridista. Entonces Gabi, el hombre boya del conjunto local, se hace con el poder y por poderío físico termina batiéndose frente al portero y le supera cruzando el balón, 2-1.


Como respuesta, el Real Madrid quiso la pelota. Pero por momentos su zona creativa tenía lapsus, impreciso a la hora de decidir dónde destinar sus entregas, y sufría de amnesia en el último pase. El virus se empeoró con el tercer tanto local. Un minuto antes del descanso, el Rayo acrecentaba  su renta gracias a la puntería de Gabi. De espaldas al marco revuelve y coloca la pelota en las mallas, 3-1.



Ya en el segundo acto, los jugadores de Valdebebas y su entrenador no renunciaron a su estilo. Con orgullo, pundonor y el balón en su poder embotellaron a su rival. Comenzaron a llover las ocasiones pero no el acierto. Aunque en el minuto cincuenta y cinco, Merchán vuelve a recortar distancias desde los once metros. Penalti claro de Nico a Christian que trasforma el capitán.

Con mucho tiempo por jugarse, la inercia del duelo estaba clara. Unos defendían lo suyo y otros no tenían miedo a perder. Y en el minuto sesenta y tres, la defensa franjirroja deja respirar a Merchán. Desde el balcón del área suelta un dardo con su pie izquierdo y hace diana en plena escuadra, 3-3.

Con el Rayo Vallecano despertado del sueño y el Real Madrid hambriento, el choque se convirtió en una ruleta rusa. La pelota iba y venía de una costa a otra. En el campo local,  tantos delanteros negros como defensores con franja roja. Y en el campo visitante, ráfagas de atacantes locales ante tres estacas de color negro. Luis, para los merengues, acariciaron el gol con la ayuda del aire. Su centro chut aterrizó en pleno poste.

Poco después, en el minuto setenta y ocho, a dos para el final, ocurrió lo impensable. De un corner, la pelota rebotó en la mano de Moli, centrocampista del Real Madrid. Safa no desaprovechaba la oportunidad    de dar la victoria a su equipo. Pero no, en el último minuto, otra vuelta de tuerca. De otro saque de esquina, Merchán cuelga la redonda y el viento la lleva hacía portería. En el área pequeña, sin esperárselo, Dorian Babunski introduce el esférico en el portal para dar el empate a su equipo.


Con este resultado y la victoria agónica del Atlético de Madrid (3-2) frente al Leganés la diferencia entre merengues y colchoneros vuelve a tres puntos de distancia a favor de los chicos del Cerro del Espino. El duelo entre ambos que se tiene que jugar en Valdebebas vuelve a presentarse como una final por el destino de la liga. 

lunes, 23 de enero de 2012

Los Boys Scout del 21/1/2012

Lucas, central en potencia

Club: Atlético de Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Central
Edad: Cadete de segundo año

Rápido al corte e intuitivo en la anticipación, sus facultades físicas le permiten liderar la zaga a base de esfuerzos. Lleva el brazalete de capitán en su brazo izquierdo, como su corazón. Quizás por eso juega al fútbol a latidos. Arranca, sprinta y se apodera del balón. Roba, alza la vista y desplaza. Sus acciones en un partido no tienen más de tres pasos antes de cumplir con eficiencia. 
Observa, analiza y actúa.

Quique, técnica en el alambre

Club: Atlético de Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Delantero
Edad: Cadete de segundo año

Ya sea en la punta de lanza o como estoque del equipo, este "menudo" delantero aparece y desaparece cuando es marcado por un rival. En un toque o un desmarque se esfuma del campo de visión del zaguero quién le vigila. Entiende su posición de delantero como quién combate a campo abierto, hay multitud de variantes. Su fin, partir en ventaja y sentenciar al remate.

Adri, el dribbling de un relámpago

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Extremo izquierdo
Edad: Cadete de segundo año


Con la pelota cosida al pie, su talento es discontinuo. Capaz de no protagonizar ni una acción en mucho tiempo hasta que de sus piernas trona un slalom para cambiar la trama de un partido. Así ocurrió ante el Atlético de Madrid, esquivó rivales para acercar a su equipo en el resultado. De izquierda a derecha, de derecha a izquierda, mueve la redonda de un pie a otro, busca sortear cuánto rivales le salen al paso.






Kevin, un proyecto de Dí María

Club:Atlético de Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Extremo
Edad: Cadete de segundo año

Como el "Fideo" es un jugador de banda pero poliédrico."Asilvestrado" en su formación futbolística sale al césped sintético como quién juega una pachanga en un "potrero". Encarador y veloz, sonríe al dejar atrás contrarios. Frente al Rayo Vallecano su equipo se mostraba ordenado pero no crucial. Sin embargo, llegaron los goles cuando en el juego de ataque colchonero se ascendió de la planicie, la construcción del juego, a la cordillera, la verticalidad desde las bandas más el juego entre líneas. El "7" colchonero, participa, asiste y hace de sus movimientos un horizonte para el juego de ataque de su equipo.

Gabi, estilete 

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Delantero centro
Edad. Cadete de segundo año

Bigoleador ante el Atlético de Madrid fue el único futbolista con fe de remontada. En el primer gol presionó hasta aprovechar el error. En el segundo gol, efecto pantalla, para asistir a Adri. Y en el tercer tanto siguió la jugada hasta rematar a bocajarro. Suele actuar como la boya del equipo. Un delantero referencia que flota con el balón cerca de la portería rival. Conclusión < estilete > (del latín) "instrumento de escritura, alargado y estrecho". Como los romanos sobre tablas de arcilla, Gabi con su paciencia, traza  el destino de las jugadas, sí el grupo lo necesita.


sábado, 21 de enero de 2012

Cadete Autonómica: Rayo Vallecano 3-6 Atlético de Madrid

Fallos, goles y poco fútbol

Victoria rojiblanca en un partido caótico con más tantos que detalles de grandes jugadores

Sí el fin justifica los medios cuando un balón echa a rodar, sólo importa el resultado. Los nervios y la ansiedad surgen en las áreas, la imprecisión  y el caos del centro del campo. La goleada del cadete rojiblanco al franjirrojo le hace obtener la puntuación perfecta, 15 victorias en tantos partidos. Para conseguirlo en la Ciudad Deportiva ha tenido que acudir a su pegada más que a su técnica. Después de tomar ventaja por dos goles, el Rayo recortó distancias. A partir de entonces el partido se convirtió en un intercambio de golpes hasta que los colchoneros volvieron a castigar a los de Vallecas cada vez que se equivocaban. A la postre, el resultado fue más digno de un partido de tenis que de fútbol  y el juego también, 3-6.

La perfección y la victoria pueden ser tomadas como compañeras inseparables o enemigas eventuales. En el duelo entre rojiblancos y franjirrojos, el utilitarismo coartó el talento colectivo. El resultado y el resultadismo tuvieron la culpa. A los ocho minutos de juego el Atlético de Madrid ya había apisonado al Rayo Vallecano logrando dos goles de la nada. Con la pelota en posesión de los colchoneros y los de Vallecas ordenados hasta encontrar su momento. Primero, en el minuto cinco, desde la banda derecha el interior visitante Kevin sacaría un centro medido paralelo a la línea de gol para que Quique la empujase a media altura. Tres minutos después, desorientada la defensa franjirroja ve volar el balón hacia el segundo palo desde la esquina del campo.  Kevin la volvería a centrar, al primer toque, mientras los zagueros  vuelven a ver la vida pasar. Lucas no lo desaprovecharía y a quemarropa haría el segundo gol de su equipo. 

Con el partido "resuelto" se esperaban menos ataduras, terreno para florecer el talento. Pero el Rayo no se desmoronó aunque siguió sin lograr empalmar acciones de ataque con asiduidad. Mientras que en el Atlético de Madrid había físico y recorrido pero no un plan. Al final del primer acto, el gafe cambió de bando. Lucas, capitán rojiblanco, quiso  salir de la cueva con la pelota en conducción, Gabri le arrinconó hasta robarle el balón. Al "9" rayista no le tembló el pulso ni se aceleró al llegar a la puerta rival, la colocó tocada hacía la izquierda del portero para recortar distancias, 1-2.


Poco le duró la alegría al cadete vallecano. Al primer minuto del segundo tiempo volvían los fallos para los rayistas. De un despeje desde el área visitante, el balón llovió a los pies de Álvaro, central del Rayo, que quiso cederle la pelota a su portero pero no midió bien y se quedó corta. Robert, delantero rojiblanco, apareció para acechar y acabó marcando, 1-3.





Otra vez dos goles de ventaja para el líder. Se volvería a relajar sin hacer circular la redonda hasta minar al adversario. El Rayo no enloqueció. Y en el minuto cuarenta y cinco se volvió a encontrar una oportunidad en el camino. Gabri se apoderó de la pelota, en el balcón del área, se decidió por un pase al hueco que Adri definiría a gol. Cinco minutos más tarde, el propio Adri rompería el partido de un dribling por la banda izquierda centrando con el exterior de su pierna derecha para encontrar a Gabri que no fallaría a bocajarro, 3-3.

Sin embargo la oscuridad se volvió a apoderar del duelo. La defensa rayista erraría en la salida de balón. Y Fede, aún perseguido por sombras, llegó hasta la línea de fondo para asistir. Con la suerte de que Nico, para evitar el remate de un rival, se introduciría el esférico en su propia puerta, 3-4. Y tres minutos más tarde, desde el corner aterriza la pelota en el interior del área sin que nadie la controle más que Lucas. Se da la media vuelta y remata la victoria de su equipo, 3-5. 



Con los dos equipos aceptando su destino llegó el último gol al final del choque. Una falta desde la frontal botada por Dani Sánchez. Tensa y veloz se colaría por el centro de la portería y a media altura sin encontrar respuesta en el portero franjirrojo, 3-6.

Con este resultado, catorce puntos de diferencia entre el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano, el primero y el tercero de la categoría. Al final unos ganan y otros pierden, unos son felices y otros marchan tristes. Pero entre los protagonistas fallos, goles y poco fútbol.


lunes, 24 de octubre de 2011

Los Boys Scout de la jornada, 22/10/2011

Márquez, la fluidez del 10

Club: Getafe C.F
Categoría: Alevín Autonómica grupo 3
Demarcación: Mediocentro
Edad: Alevín de segundo año

El jugador azulón asocia ideas y relaciona los espacios con compañeros y rivales con la misma velocidad con la que rueda el balón. Cuando su equipo tiene la pelota se muestra como un fino estilista, dibujando pases que construyen el juego o acercan el gol de su equipo. Junto a su compañero en el centro del campo Iacob maneja los hilos y el compás del alevín de un Getafe que defiende título. Pero cuando la redonda está lejos de sus dominios es un gladiador más.Recuperarla con astucia o brega para  a continuación disfrutar con ella en los pies u orbitando a su alrededor.

Alex, tracción a dos ruedas

Club: Atlético de Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Extremo
Edad: Cadete de segundo año

Con el molde de Cristiano Ronaldo, el crack rojiblanco busca el balón o los puntos débiles del rival para ser héroe en cada partido. Pisa de puntillas el tapiz para avanzar más rápido con la idea siempre de llegar más lejos. Sólo parar cuando haya que celebrar un gol de su equipo. Efectivo y vertical de sus pies salen sus virtudes.
La velocidad, la conducción, el regate y el disparo.

Fede, personalidad de los pies a la cabeza

Club: Atlético de Madrid
Categoría: Cadete autonómica
Demarcación: Mediocentro
Edad: Cadete de segundo año

Es el eje de uno de los mejores cadetes del Atlético de Madrid de los últimos años. Su presencia busca estar cerca de la pelota ya sea para robar o para crear.  Sus compañeros le tienen como un faro que ilumina su juego. Trata de no perder la pelota para siempre sumar. En defensa, estar colocado para ser la pasta que fragüe en un muro defensivo compacto.

Andrés, un futbolista de rostro serio

Club: Getafe C.F
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Mediocentro
Edad: Cadete de segundo año

Con el oficio de futbolista en todos sus gestos, el mediocentro azulón se mantiene concentrado de principio a fin. Da igual cual sea el resultado, para el no hay tregua. Quizás quién vaya a ver a su equipo no se fijará en él de un vistazo porque no destaca por su calidad ni por su visión de juego. En cambio, es el ancla del juego defensivo. Juega fácil y sus defensas saben que siempre estará.




sábado, 22 de octubre de 2011

Jornada 5: Cadete Autonómica, Getafe C.F 1 - 4 Atlético de Madrid

Puntería más intensidad

La calidad estuvo presente en ambas escuadras pero sólo los rojiblancos mostraron su pegada

El balón corrió de acá para allá, al ras de la alfombra verde. A un toque, azulones y colchoneros hacían volar a la redonda. Al minuto diez, el Atlético de Madrid  se mostró decisivo en las áreas. Marcó su primer tanto. Y antes del descanso, el segundo. Más vertical que su rival, pensaban en el gol antes de robar la pelota al contrario. Ya en el segundo acto, el ritmo de juego decreció pero el resultado se agrandó. Los getafenses recibieron su merecido premio acortando distancias en el marcador pero pronto volvieron a ser castigados. Con el partido llegando a su fin, los getafenses apretaron pero no ahogaron al no rematar de forma certera sobre el arco rival.

Entre dos equipos que saben jugar y  que muestran intensidad, la concentración fue la clave. Hace poco Felipe S. Mateos, editor del blog "El Diván del fútbol", definió la intensidad como el grado de concentración táctica. Entonces la diferencia entre rojiblancos y azulones fue la intensidad del Atlético de Madrid en mantener el orden y llevar su perseverancia más allá, camino del gol. Mientras que los locales fueron incandescentes en oficio y buenas ideas, la llama del fútbol nunca se apagó en los colchoneros.

Al minuto diez de partido llegó el primer tanto. Fede recibe la pelota en la ventana del área, chuta de volea y el esférico rebota en la espalda de un zaguero rival. Como en una mesa de paintball cayó en otra pieza rojiblanca, Bibi, que en el interior del área emboca la pelota entre los tres palos, 0-1.

Cinco minutos después llegaría el segundo tanto visitante. Sin tiempo para rehabilitarse del primer golpe, volvían a besar la lona. Otro balón sin dueño se convierte en gol. Desde la frontal del área Alex alarga su zancada para encimar la pelota. Arma su pierna derecha y la coloca en la escuadra izquierda del marco con el interior de su pie derecho, 0-2.

En el primer tiempo, el Getafe había apostado por lo que Mourinho llama el bloque alto, presión sobre la línea defensiva contraria, y confiado en la velocidad de su punta de lanza. Los atléticos jugaban con la mira más allá de robar la iniciativa al rival. Unos defendían y otros ideaban como situarse al límite para sorprender y marcar.

Ya en el segundo tiempo, el resultado borró en ambos equipos la estrategia de su disco duro. En el cuarenta y cuatro, el Getafe tuvo la gran ocasión de reabrir el choque. Cuando Javi, de cabeza, prolonga en dirección al larguero un envío cruzado.

Pero diez minutos más tarde llegaría el tercero, y con él se marchaban las esperanzas. Pérdida en defensa, ningún rival que superar más que el portero y los rojiblancos ponían la puntilla. Aunque cinco minutos más tarde los azulones sonreirían al rematar a gol Ángel ,en el segundo palo, un centro desde la banda.

Con el tablero del partido dividido en dos, los azulones sentían la obligación de remontar pero tenían más iniciativa que capacidad resolutiva, ningún remate certero hacía temblar los pilares del ganador. Es más, sobre la hora volvían a marcar para perfilar su triunfo. Kike se hace con la pelota y supera en el uno contra uno, 1-4.

Final de un choque de sabor agridulce. Unos rieron, otros callaron. Aunque para el aficionado el buen gusto estuvo por ambos lados. El Atlético de Madrid se muestra imbatible, cinco partidos y cinco victorias. La perfección y/o la igualdad se fracturará en la próxima jornada cuando se vean cara a cara con el el Real Madrid, el otro imbatido de la categoría. Mientras que el Getafe C.F se mantiene en la zona templada, con seis puntos en su haber. La situación se calienta y la necesidad es vencer al colista, la Escuela Deportiva Moratalaz, en su próximo envite en la categoría.

martes, 11 de octubre de 2011

Los Boys Scout de la jornada

Fran Montávez, el Xavi blanco

Club: Real Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Mediocentro
Fecha de nacimiento: 12/03/1996

Con el 6 a la espalda es el motor de su equipo. Viene y va, barre y piensa. De la estirpe de los mediocentros bajitos roba por intuición y crea por inspiración. Campeón de cross de su pueblo, San Lorenzo del Escorial, juega un fútbol enérgico tato para atacar como para defender. Su mejor cualidad es su intensidad para mover la pelota, ir al apoyo y hacerse notar frente al rival. Y una vez que la tiene es difícil verle fallar.

José Ángel Pozo, talento para el gol

Club: Real Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Delantero Centro
Fecha de nacimiento: 15/03/1996

Le quiere el Chelsea, es internacional sub-17 con la selección nacional. Pero juega en el Real Madrid, se cría en Valdebebas. A veces actúa como delantero referencia, se sitúa en zona de remate y marca goles a un toque. Otras veces piensa que es mejor ser versátil, buscar la espalda de la defensa rival, alejar a su par y terminar por decidir si el destino de la jugada es asistir o marcar. También sabe jugar en la banda izquierda para ser vertical. Desde el club blanco sólo tienen una palabra para definirlo, calidad.

Francisco Portillo, sobriedad bajo el marco

Club: Real Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Portero
Fecha de nacimiento: 02/02/1996

En la página web del club se define a sí mismo como "un portero serio, valiente en las salidas y bueno en el uno contra". Añadamos otra cualidad, se conoce perfectamente. Ante el Rayo Vallecano destacó por su personalidad en los balones aéreos, por su intensa concentración, agilidad en cada acción sobretodo cuando se le presenta un duelo, no perdió ninguno.

Carlos Parra, otro Carvajal sale de la Fábrica

Club: Real Madrid
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Lateral derecho
Fecha de nacimiento: 18/02/1996

En el Castilla juega un gran lateral derecho llamado Daniel Carvajal. Enérgico, de gran recorrido, gran defensor, buen atacante. Es el molde de Parra. El 2 del Cadete blanco lucha y se entrega sin descanso. Da salida al juego y cuando esta atascado su equipo se suma al ataque clarividente y profundo.

Borja Pascual, calidad franjirroja

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Mediapunta

Moviéndose entrelíneas sus marcadores no saben si va o sí viene. Tiene último pase y elegancia en los andares. Podría ser más intenso pero sabe pensar. Asume los galones pidiendo balones al pie.

Pablo Clavería, fútbol con personalidad

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Cadete Autonómica
Demarcación: Mediocentro

Asume la responsabilidad de ser el anclaje de un equipo cuyo valor añadido es la unión. Manda, corre y se sacrifica porque no haya puntos negros sobre el terreno de juego. Disputa por alto y domina el pase fácil. No errar y frenar al rival son su seña de identidad.




lunes, 10 de octubre de 2011

Jornada 3, Cadete Autonómica. Real Madrid 3 - 0 Rayo Vallecano

Victoria al precio del gol

Los dos mejores equipos de la categoría Cadete Autonómica se mostraron respeto mutuo hasta que el Real Madrid encendió las luces. Mientras, el Rayo Vallecano robaba la pelota cuando llegaba al área para rematar sufría un apagón. Después de sentirse frustrados por dos penaltis, a su entender, no señalados. Los blancos comenzaron a imponer el dominio territorial y los franjirrojos a recular. Al final, cuando a los chicos de Valdebebas se les deja pensar se les ilumina el talento para el gol. Pozo, Babunski y Merchán desequilibraron la balanza.



  
Parra, lateral del Real Madrid, sale al paso de un atacante franjirrojo
Rayo y Real Madrid viven un duelo constante en el fútbol base desde hace varios años. Dicen los más ilustrados que lo más importante en la vida es imponer un estilo. Cuando blancos y franjirrojos se enfrentan, da igual la talla y la edad de los futbolistas, todos muestran un mismo patrón. Los blancos tocan, se asocian como si bailasen un vals, siempre en sintonía. Mientras que los chicos de Vallecas juegan con los ojos bien abiertos, tendiéndose las manos unos a otros como si no pudiesen moverse si no actúan en bloque.





Durante la primera media hora de juego la pelota se paseaba de un campo a otro. Sólo detenía su paso cuando los contendientes se cruzaban en el camino. Al menor despiste un equipo avisaba al otro como confirmándole que estuviese atento sino quería perder el partido.

El Real Madrid tuvo la primera gran ocasión. Después de hacer circular el balón de izquierda a derecha. El lateral derecho, Parra, asiste en profundidad a Cristian que llega hasta la línea de fondo y centra dirección al punto de penalti dónde Pozo cabecea fuera por girar en exceso su cuello.
Sin embargo, el Rayo contestó. Pascual coge la pelota en el centro del campo, sortea a un rival mientras los demás marcadores reculan hasta que decide asistir a Alex que sólo ante Portillo no logra batirle desde dentro del área.

Antes del descanso los franjirrojos volvieron a ver la victoria pasar. Rubén roba la pelota en la periferia del área grande para luego encarar a Portillo. Cuando el atacante vallecano ya se disponía a superar al portero blanco, este decide por instinto lanzarse hacía el balón cuando le disponían a regatearle.
Ya en el segundo tiempo, el reloj de arena comenzaba a estar presente en ambas escuadras. Era el momento de buscar la gloria. El Rayo Vallecano continuó ordenado y concentrado. Tuvo las mejores ocasiones hasta que su desacierto y las decisiones arbitrales le dejaron sin batería y el Real Madrid lo aprovecho con calidad y buenas ideas.

En el minuto cuarenta y seis llegó la polémica. Dentro del área después de varios rechaces, Jorge frena la pelota, se dispone a conducir cuando siente que un defensor le barre por detrás pero el colegiado no señala pena máxima. Cinco minutos más tarde, con el frenesí aún latente, los blancos se desarbolan y dejan a Rubén sólo en el área que recibe de Jorge un pase interior. Sólo ante Portillo no remata de forma certera. Y un minuto después sería Jorge quién tuvo en su bota derecha la opción de hacer ganar a su equipo pero cuando empala la pelota, remata fuera.

En el minuto cincuenta y cinco apareció el crack. Pozo, internacional sub-17, y delantero del Real Madrid no encontraba su juego. Apareció su calidad al pisar el interior del área grande. Parra desde la banda derecha conduce la pelota mientras sus rivales reculan, al llegar a la ventana del área decide dar el último pase. Como un soplo de aire fresco, Pozo corre en diagonal por detrás de los marcadores centrales, encuentra la pelota en su camino para chutar por encima de Figueroa, portero del Rayo Vallecano,1-0.

Los franjirrojos volvieron a la carga. Daniel cruza la pelota y en el segundo palo Rubén, sólo, no emboca a gol. Cuatro minutos después, en el sesenta y cuatro, llegaba la sentencia.

La cuantía del gol. El primero marcado por un jugador de la selección española y el segundo tanto sería logrado por una inversión. El delantero catalán, Dorian Babunski, fichado del Cornellá. A pase de Merchán, Babunski deja correr la pelota hasta que sale de su marco Figueroa y coloca el balón lejos de su alcance, 2-0.

Antes, el conjunto visitante había pedido otra pena máxima por un forcejeo en el área ante un balón aéreo. Con el Rayo Vallecano abatido, los blancos amasaron la posesión de la pelota. Y a un minuto del final, los locales pusieron el broche. Pozo eleva la pelota por encima de la defensa en el balcón del área y Merchán la remata elevándola, 3-0.

La liga Cadete Autonómica acaba de empezar. En el primer duelo el Real Madrid consagra su liderato. Su mediocentro, Fran Montávez maneja los hilos y sus delanteros Babunski y José Ángel Pozo son la huella de calidad por su puntería. En el Rayo Vallecano la derrota suena demasiado contundente pero pondrá a prueba su valor diferencial, el espíritu de equipo.