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miércoles, 11 de enero de 2012

Copa del Rey: Sevilla - Valencia

Un Soldado desde la trinchera lleva al Valencia hasta  la próxima batalla

A pesar de la victoria, del Sevilla por 2-1, serán los chés lo que estén en cuartos de final de la Copa del Rey. Ambas escuadras son por actitud, estilo y talento las sombras de Real Madrid y Barça en la Primera División. En su duelo lo han refrendado. Los hispalenses ,después de jugar hasta la desesperación, ven tras caer ante el Valencia y que sólo les queda su objetivo en liga, clasificarse para la próxima edición de la Champions League.

1. Ganar desde la trinchera

El Valencia C.F ha sabido jugar su partido. Teniendo en cuenta el formato, ida y vuelta, el gol de Jonás marcó la pauta en el cuaderno táctico de Emery. Sumando esfuerzos y contagiándose de valores los chés se organizaron como una tribu sobre el campo. Cada uno cumplió su papel.

Atrincherado por un Sevilla desbocado no perdieron ni el orden ni la tranquilidad. Y con el balón en los pies nunca olvidaron la posibilidad del ataque como la mejor defensa. Al contragolpe cruzaron hasta la puerta contraria. en el primer toque encontraron huecos para empalmar pases hacía delante, con Banega como su principal electricista.

2. El Valencia, un equipo multitarea

Quizás porque Emery es así, estudioso y empático, no se ciñe a los esquemas preestablecidos. Prefiere analizar a sus jugadores y al rival, al contexto y el entorno, para decidir que mostrar. Los jugadores chés se han acostumbrado como estilo de juego tener  personalidad. Una sólida columna vertebral tienen la culpa (Alves/Guaita- Rami-Albelda y Banega-Soldado). Les da igual replegar y contragolpear que presionar y llevar la pelota a los costados.

3. Sevilla o Braveheart

Los hispalenses se tomaron el partido de copa como la última batalla para defender a su pueblo. Como en la famosa escena de la película, el conjunto local afrontó el partido ,desde el minuto uno al noventa, atacando en estampida. 

A pesar de vencer ,con un gol a última hora, han vuelto a caer en el cómputo global de la eliminatoria. El equipo tiene nervio, actitud y aptitud pero adolece de resultados. Como dicen desde la Cadena Cope se ve a una escuadra con proyección pero no siente mejora.

4.Marcelino, tocado y ¿hundido?

Con esta  derrota el míster astuariano del Sevilla podría tener las horas contadas. No sé sí lo merece o no. Tras morir con las botas puestas, he vuelto a ver en el Sevilla un equipo ambicioso, predispuesto a la victoria, a la lucha y al espectáculo. Jugadores que quieren ser protagonistas. Cuando un entrenador no significa nada para un vestuario estas muestras de "cariño" no suelen aparecer y aún menos cuando están aliñadas del talento de los futbolistas al servicio del equipo.

Aunque se puede conocer la causa de los males numéricos del Sevilla. Su fútbol es adrenalina pura. Mucho nervio y poco temple.  Termina por por convertir los choques en una naja de doble filo. Al no manejar los tiempo del partido, a veces pasa de largo de los conceptos defensivos. Ante el Valencia en el Sánchez Pizjuán fue una turbina, sólo supo volar en ataque.

Ocurra lo que ocurra, las vibraciones que da este Sevilla hacen suyas las palabras que  William Wallace (Mel Gibson en Braveheart) entonó en gaélico durante  la arenga de la batalla Stirling Bridge "¡Sevilla por siempre!".



sábado, 7 de enero de 2012

Primera División, Jornada 18: Real Madrid vs Granada

El trasatlántico blanco soltó toda su carga para hundir a la fragata granadina

1.El juego del Real Madrid 

Como una fotocopia a dos caras, el conjunto blanco imprimió la misma imagen en liga frente al Granada que en el partido de Copa frente al Málaga. Fútbol estático, apoyos como clavos sujetos a la madera. Un embudo, sin imaginación ni dobleces.

Cuando del juego del Real Madrid te esperas aforismos hirientes y te encuentras circunloquios, sueles acabar leyendo prosa y de la mala. 

Entre la apatía y la desidia sólo Karim Benzema ,como los códigos de barras, es el único capaz de leer lo que hay que hacer en función del momento, del compañero y el rival.

Sólo a cañonazos y a oleadas, el transatlántico derribó a la fragata.


2. El laberinto y Cristiano Ronaldo

Desde hace  unos cuantos partidos el astro portugués se encuentra inmerso en un laberinto.A impulsos, desde la banda izquierda hasta el frente de ataque busca la salida pero, compulsivamente, no la encuentra.

A su fútbol le falta adrenalina para desbordar a sus rivales. La obsesión por ser el mejor bloquea su capacidad para interpretar y dar matices a su juego. Con sólo conducir, correr y chutar, no es para ser balón de Oro. 

3. Benzema, cisne blanco

Para el Santiago Bernabéu ver a Karim domar pases como los de Xabi Alonso, que parecen correo certificado, es recordar la elegancia del cuerpo imantado de Zinedine Zidane. Marca goles y construye ilusiones, el francés ha cambiado de pelaje y ya enamora a todo el lago de la Castellana.

4. Cambio de jerárquías

Cuando en el conjunto blanco no hay  vértigo ni verticalidad, el Real Madrid es más Benzema que Cristiano Ronaldo. Ante un fútbol asociativo, cambian las jerarquías.

Hace tiempo que el Real Madrid juega al fútbol con entropía, tiene su propio orden dentro del caos / anarquía. En partidos dónde hay espacios, su orden gira alrededor de la espalda rival. Al contragolpe Cristiano Ronaldo es imparable, su potencia y pegada son la pólvora del gol. 

Ante rivales replegados y solidarios, Karim tiene temple y frenesí, piensa en triángulos, se mueve rápido, distrae y al final aguijonea. 

5. Granada, ilusión y afición de Primera División

Más de 5000 espectadores granadinos alentaban y daban colorido desde la grada. Pueden estar orgullosos de su equipo. El cuadro andaluz, comandado por Fabri, comenzó achicando agua y de un fútbol de ataque basado en el naufragio, Uche centro para que Mikel Rico la cruzase de cabeza. 

Hasta el descanso perdieron el miedo al líder, combinaron y se gustaron. Al comienzo del segundo tiempo se cruzaron en el campo y perdieron la batalla. 






sábado, 10 de diciembre de 2011

El Clásico

El donaire blaugrana vence a un Real Madrid manga por hombro

1. Cambio de ciclo. En el nuevo siglo el F.C Barcelona es la grandeza y el Real Madrid un equipo acomplejado. En la previa del partido escrita por Raúl Caneda en el diario Público explicaba que el Barça tiene como estilo plantear los partidos desde su vocación ofensiva, con la idea de cazar a la presa como destino. Mientras que  en el Real Madrid los partidos se plantean en como contrarrestar al rival y a partir de ahí atacar. Hoy los blancos tenían en su mano rebajar el ímpetu de la gloria blaugrana. Para ello debía obligar al Barça a pensar en defender y no en atacar. A los 25 segundos por voracidad lo cumplían. Los miedos y los prejuicios del pasado emanaban de las rayas blaugranas. Con ventaja el Real Madrid debía de haber sido implacable pero por ansiedad con el balón y respeto al rival le entró un ataque de pánico. Huele la sangre y en vez de desangrar a su rival, toma distancias, repliega sus líneas y deja que el fútbol y los miedos de su contrincante cicatricen. Los jugadores blaugranas con donaire y templanza dejan huella de su experiencia y juegan al fútbol porque es su oficio, es su destino, al final ganan. Mientras en el Real Madrid, el técnico da como respuesta a la derrota al factor suerte. Unos construyen un estilo y otros viven al día desde una perspectiva maquiavélica, el fin justifica los medios.

2. Hermanos de sangre vs el ego de los soccerstar. En el Barcelona jugar al fútbol es como un pacto de sangre. Sus jugadores juegan hermanados. Ponen su talento al servicio del equipo. En el Real Madrid, desde  el entrenador hasta algunos futbolistas  se juega para agigantar su ego. Muchos quieren acabar las jugadas antes de construirlas o meter una pase magistral desde un lugar para los imposibles. Todo por ser portada.

3.Mourinho vs Guardiola.  En la batalla de ajedrez, jaque de Guardiola a Mou cuando mueve un peón, Alves, y lo convierte en torre. Línea de tres, Busquets pivote en fase ofensiva y central en transición defensiva. Superioridad en el tablero. Desde entonces en el centro del campo cinco jugadores blaugranas más la presencia entrelíneas de Alexis o Messi frente ,al parabrisas, Lass y , al timón, Xabi Alonso, más preocupado de anticiparse a los movimientos de las piezas rivales que de saltar sobre ellas a través de sus pases. Al final hilo y aguja para coser tres puntos. Los blaugranas mueven la redonda, la giran de un lado a otro. Primero distraen y luego alzan la mirada, encuentran al 3er hombre al lado contrario, zas.

4.El Factor suerte. Mourinho subraya como valor diferencial el factor suerte de cara al resultado final. son sólo excusas. Como dijo en una entrevista Johan Cruyff ,en relación a su época como entrenador del F.C Barcelona,  el discurso mediático debe servir para que la bola de nieve no te atropelle. Entiendo que es un mensaje más del portugués para no ser arrollado ni marcado por una derrota más ante su íntimo rival. La verdad es que en el fútbol hablamos de la importancia de la interactuación y de las sociedades pero lo que determina el resultado final son las individualidades, ya sean para desequilibrar por aciertos o por fallos. Quedar descompensado en el repliegue da pie al primer gol, no es factor suerte. Despejar al medio como hace Coentrao da pie a la volea de Xavi, no es factor suerte. Que Coentrao pierde la posición y no llegue a tiempo para evitar el testarazo de Cesc, no es factor suerte.

5. El valor de esta victoria. Será el debate a partir de ahora. El objetivo es convertir el campeonato en una liga de 100 puntos. Ganar de ida y vuelta a tu máximo rival puede ser crucial. Seis puntos más otro de goalaverage. Otro dirán que es un partido más, que cada partido seguirá siendo una final, y no les faltará razón. Por el nivel mostrado, fallaran poco o nada. Y el que erré irá a pique. Nadie puede obviar el prisma mental. El F.C Barcelona pisaba el césped del Santiago Bernabéu con la sensación de un todo o nada. El miedo a fallar, el dolor de mantener la gloria. Sale hacía Japón afianzado en su liderazgo, en el orgullo de hacer las cosas según un patrón. En el Real Madrid, pensar en los nueve puntos que les podían sacar y la credibilidad que su intachable dinámica le daban, reforzaban su forma de ser. Esta derrota hiere su autoestima y obliga a reconstruir su reputación. Desde Cristiano Ronaldo hasta Ozil  pasando por Di María y acabando por José Mourinho.

viernes, 28 de octubre de 2011

Mourinho, la batidora

Estamos a 28 de Octubre y ya hay quién  defiende como ley sagrada que el Real Madrid es mejor equipo que el Barça. Es pronto, más que nada porque las temporadas se cierran por el mes de Junio. Y no nos olvidemos de las grandes escuadras que hay fuera de nuestra fronteras.

Pero no hay duda que el Real Madrid en lo deportivo ha dado un salto cualitativo, con buenos fichajes y personalidad en la parcela técnica, para competir contra uno de los mejores equipos de la historia del fútbol.

Quizás estemos en ciernes de una nueva era o en su madurez. Barça vs Real Madrid, Guardiola vs Mourinho, Messi vs Cristiano Ronaldo, Sport y Mundo Deportivo vs As y Marca. Aunque nunca se sabe porque ahora los ciclos pueden durar tanto tiempo como el que se tarda en marcar un gol que cambia el sino de un partido.

Mourinho ha conseguido convertir al Real Madrid en un equipo, lo que siempre quiso Marcelo Lippi. En  una entrevista a Guille Uzquiano en Fiebre Maldini, el entrenador italiano afirmaba que lo más importante es convencer a los futbolistas de que su talento debe estar al servicio del equipo. Real Madrid y F.C Barcelona lo han conseguido.

En la segunda novela de Mourinho en el Real Madrid ha dejado de ser un agitador de entornos para ser una liquadora de talentos. Como las cuchillas de una batidora, la mirada del técnico portugués es tan fría y afilada como el acero. Pero al mismo tiempo, eficaz en su uso.

De  frutos tan diversos como los que hay en la despensa de Valdebebas ha conseguido un zumo de sabroso fútbol. Sí durante la primera temporada su equipo había mostrado grumos. Ahora su juego es cada día más líquido, más fluido.

Cuando Mourinho deje el Real Madrid ¿Qué pasará? En Chelsea e Inter de Milán las cosas no volvieron a ser igual. La fruta la dejará cortada ¿Perderán sus vitaminas?

miércoles, 26 de octubre de 2011

Adrían González, el hijo de Michel o un futbolista de primera

Hacen ya nueve temporadas que el destino de Adrián González, el hijo de Michel , y yo nos cruzamos. Era noviembre de 2003 cuando el Real Madrid cadete de división autonómica, dónde él jugaba junto a Alberto Bueno, Mata y Mosquera, visitaba el campo de La Chimenea (Usera), un enlodazar por las lluvias de la semana.  Nosotros, el C.D Moscardó, con Diego Benito, jugador del Rayo Vallecano "B" como estrella, aparecíamos en el cuarto puesto en ocho jornadas disputadas.

El resultado final fue un empate a uno. En el último minuto, a balón parado y en propia puerta los blancos sacaron un punto de nuestro fortín, la caja de cerillas de La Chimenea. Durante el partido lo que más me llamo la atención fue la calidad de una serie de futbolistas. Entre ellos Adrián González, el hijo de Michel. Acostumbrados a las fantásticas instalaciones de la Vieja Ciudad Deportiva, ya en su último año de existencia, jugaban en tierra con la misma precisión al toque que en la hierba artificial, mejor que nosotros que entrenábamos y jugábamos sobre ese terreno.

Esa misma temporada, en el partido de vuelta, el ocho con su zurda se hartó de asistir junto a Prosi y a Mosquera a Juan Mata que saltó al terreno de juego en el segundo tiempo, venía de jugar con la selección española sub-17, para romper el empate que campeaba en el marcador, haciéndonos él solito cuatro goles.

La próxima vez que nos vimos las caras fue en la temporada 2005/2006. También era invierno pero un día frío y soleado. Ambos jugábamos en la categoría juvenil nacional. Él, en su Real Madrid, y yo, en el C.D Puerta Bonita.  El mítico campo del Hogar estaba atestado de gente, su juvenil aún no había perdido y se situaba segundo en la tabla y jugaba contra el líder. En el vestuario y entre la hinchada, un recuerdo ahora, un flashback entonces. Los comentarios sobre Adrián González se repetían, este no es tan gran jugador como para jugar en la cantera del Real Madrid. Está por ser quién es. Sólo tiene buen golpeo, decían los más templados.

Con empate en el marcador.Ya en el segundo tiempo, la pelota cruzó el campo del medio a la banda izquierda. El extremo del Real Madrid acomodo la redonda para encarar, a pesar de que el suelo estaba duro e irregular, frenó el ímpetu del bote y sorteó a su par. Pero el zaguero no se dejó driblar y le tumbó. El duelo se rompía a favor del equipo grande, un jugador lo había decido así. Adrián González, el hijo de Michel.

Nuestras vidas, jamás se volvieron a cruzar. Ni mis rodillas ni mi calidad dieron para más. Él cumplió su sueño, del Castilla al Celta, del Cellta al Nástic, del Nástic al "Geta" y del Getafe al Racing de Santander. Dónde ayer, en el Sánchez Pizjuán, hizo rememorar la figura de su padre pero con la zurda poniendo un centro medido con escuadra y cartabón a su compañero Ariel para dar la vuelta, 1-2, su choque contra el Sevilla. Aunque el resultado final, fuese un empate a dos.

Los comentarios sobre Adrián González, el hijo de Michel, son los mismos que oía en los campos de tierra.  Está en Primera División por ser quién es. Puede ser que sí, puede ser que no. Quizás sí no se apellidase González ni tuviese cada vez que juega la sombra del ocho acechándole sería uno más de esos jugadores técnicos y fieles al passing game que tanto nos gustan ahora en España.

O no, quizás sí no se apellidase González estaría en Tercera División o Preferente. Jugando por dos duros, por la ilusión de ser feliz alrededor de una pelota y compaginándolo con un oficio.

Ni tú ni yo lo sabemos. Lo único que es verdad es que Adrián González es el hijo de Michel y un jugador de Primera División que ayer demostró que su zurda tiene calidad para la elite.