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domingo, 18 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor Grupo 5. Jornada 16: Real Madrid 0-1 Rayo Vallecano



Derbi de oficio franjirrojo

Victoria del Rayo.A la media hora de juego Rúben desequilibró el duelo y guardaron su ventaja hasta el final

Como sí el partido fuera una carrera de fórmula uno, estaba en juego ganar posiciones entre Real Madrid y Rayo Vallecano por conseguir la plaza que da acceso ala Copa del Rey juvenil. Cada uno con su estilo de juego, aceleraron y frenaron para llegar primeros a cada acción o no sufrir adelantamientos. Los blancos manejaban con toque pero sin ritmo y los franjirrojos se armaban para decidir cuando pisar el embrague para contragolpear. En media hora, del miedo a perder de ambas escuadras se pasó al gol rayista . A partir de entonces fue un toma y daca que acabó con los merengues atrincherando al Rayo y los visitantes perdonando al contragolpe. 

Con esta victoria  el Rayo Vallecano mantiene dos posiciones de ventaja, segundos frente a cuartos pero la distancia entre ellos se ha incrementado en tres puntos, más el goalverage particular a su favor. Quedando entre ellos siete puntos de diferencia. Los números estaban ,antes de jugar, en la cabeza de todos. Y durante el partido en las piernas de los jugadores. En un principio nadie quería sentir el vértigo de un duelo sin tregua. Por eso el Real Madrid optó por el fútbol control mientras el Rayo por el orden y el repliegue.


A los tres minutos de juego, Melero, mediocentro del Real Madrid, agitó el partido  estrellando en el travesaño un libre directo. Diez minutos más tarde llegó la réplica pero de tono muy tenue. Pato, que debutaba, dejó su primera pincelada dándose la vuelta sobre el vértice del área pero su chut saldría propulsado suave y a las manos. Antes de ocurrir la anécdota del partido, los blancos pudieron adelantarse en el marcador. Pero su delantero, Raúl de Tomás, erró al rematar un corner botado por Sergio en boca de gol enviándolo alto.

Después el Rayo carburó el motor de sus contragolpes. En el primero Tony no acierta pero en el segundo el cambio de marchas del ataque franjirrojo sirve para adelantarse al Real Madrid. Pato conduce la acción ofensiva a partir del centro del campo. Ante la presión del rival se deshace de él como los malabaristas, pasándose el balón de un pie a otro para seguir corriendo y meter un pase interior a Tony. El centrocampista franjirrojo gana la espalda a su par y centra raso para que Rúben decida. El primer remate se choca con Andrés, portero blanco, pero después la pelota queda suelta y el delantero rayista la emboca  a bocajarro, 0-1.

Los chicos de Valdebebas no desesperaron, siguieron dándole vueltas para encontrar soluciones. La lesión de Llorente dio cabida en el campo al habilidoso y eléctrico extremo Fran Pastor que con sus movimientos hizo el campo más ancho, sí cabe. Antes del descanso, en tres toques el Real Madrid se presentó en el área pero el centro de Pastor fue interceptado por Pascual, defensor vallecano, y a renglón seguido blocado por el portero Carlos al ver como el despeje de su compañero caminaba en dirección a su propia puerta.

Ya en el segundo tiempo, la posesión no estaba tan repartida. El Real Madrid se apoderó del cetro, del balón. Pero se topó contra dos paredes, primero la del centro del campo y luego la defensa. Aún así Raúl de Tomás pudo cambiar el timón del resultado en varias ocasiones. A centro de Fran Pastor la primera pero se entretiene al armar su pierna. Aunque más tarde las tiene más claras, con la entrada de Pablo Mogollón jugando entrelíneas pero sus remates no llegan a puerta, o salen fuera o chocan en rivales y compañeros.


Al final el afán del Rayo Vallecano, a pesar de no tener el balón, vence a los blancos. Los mediocentros, Adrián Mora y Tony, se multiplican. Y los defensas Suso, Adrí Díaz, Pascual y Unai agigantan su presencia. En un abrir y cerrar de ojos ,por su mentalidad ganadora, como a Pinocho con la nariz a ellos les crecen las piernas cada vez que sienten la ambición. Cuando interceptaban, no especulaban, salían al contraataque y Pato pudo irse a hombros de la Plaza de Valdebebas, a cinco minutos para el final.

Perdona añadir más goles en su marcador.Primero con un robo en la frontal, Rúben está más vivo que Iván Sáez pero Manquillo engatilla su pistola ante Andrés. Y luego, ya en el rush final, Pato se apodera de la pelota en la frontal ante las dudas del defensor blanco, Marcelo, pero su disparo no sorprende. Y ya la última, Pato en la esquina del campo mueve sus piernas y el balón quieto. Distrae al defensa para alargar a Vallejo que en carrera se adentra en el área pero su tanto soñado se aleja mientras el balón se pasea cruzándose paralelo a la línea de gol.



martes, 13 de diciembre de 2011

Los boys scout de la jornada 11/12/2011

Víctor Manquillo, futbolista de nuevos bríos

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Delantero / Extremo Derecho
Edad: Juvenil de segundo año

Ha pasado una vuelta entera de campeonato en División de Honor y este futbolista va dando muestras de su calidad. Su apellido le cobija. Su hermano, Javier Manquillo, juega de lateral derecho en el juvenil del Atlético de Madrid y la semana pasada debutó con el primer equipo en el Carlos Belmonte  para disputar la Copa del Rey. Tanto uno como otro compartieron vivencias en la casa blanca, jugando para el Real Madrid, hasta que a Víctor le dijeron adiós. Ambos se marcharon y como pacto de sangre acordaron que cada uno sembraría su camino.

Mientras Javi subía como la espuma por la banda del Cerro del Espino y su nombre sonaba en todas las gradas del fútbol español, Víctor marcaba en silencio vestido con la franja roja. El comienzo de la temporada era halagüeño para él, al jugar en el primer juvenil franjirrojo. El delantero le ponía calidad pero no arrebato. Se le veía con hechuras de futbolista pero no con personalidad de crack. Mientras sus padres le decían "haz caso al entrenador", él seguía jugando. Pero algo parece haber cambiado esta semana en el Rayo Vallecano juvenil. Dos remontadas, ante el Numancia y el Real Valladolid, dan credibilidad al estilo del equipo y algunos jugadores convencen por su actitud, comienzan a alumbrar con goles, pases y talento. Uno de ellos fue Víctor Manquillo. Al minuto de partido, de un chut con su pie derecho, conocía la alegría que da llevar el balón a las mallas. En el segundo tiempo lideraba la remontada de un control orientado que le daba cuerda para conducir en diagonal desde la banda hasta el centro para asistir a Rubén en el gol del empate. Y más tarde al participar en el contragolpe que rubricó el tanto definitivo, marcado por Ismael. Quizás abuso en exceso del regate y el encare, a veces perdió la posesión de la pelota por no mirar a su alrededor. Pero siempre jugó con el afán de sumar su ambición a la del equipo y al final su desparpajo multiplicó la creatividad franjirroja para ganar el partido.

Ruba, la astucia del extremo

Club: Real Valladolid
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Extremo Derecho

El "7" pucelano es de esos jugadores de banda en peligro de extinción. Encuentra su hábitat pegado a la línea blanca que marca el fin del rectángulo de juego. Como los caramelos Peta Zeta en boca de quién lo ingiere, Ruba explota frente a su marcador para saborear el gusto de una buena jugada. Encara, finta y regatea para ver con el rabillo del ojo a sus rivales. Tácticamente lleva el juego a una lucha psicológica dónde para él la mejor defensa es buen ataque. Cogerle la espalda al lateral, es la única forma de mantener al defensor lejos de la influencia en el juego. Y sí no acepta el duelo, atente a las consecuencia. Con el balón en los pies no es sólo una dinamo de muchas revoluciones por minuto también sabe frenar y pisar el embrague para cambiar de marcha y maniobrar si se requiere para bordear obstáculos hasta llegar a portería.


Ismael, mediapunta o delantero

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Delantero
Edad: Juvenil de tercer año

El atacante franjirrojo empezó dubitativo la temporada. No sabía como marcar la diferencia. Si bajar entrelíneas, correr al espacio libre o anclarse en la zona de remate. Después de releer en su memoria lo que se le proponía comenzó a dejarse llevar por el campo y encontró respuestas. Quizás tras marcar el gol de la victoria ante los pucelanos cerró un capítulo. Ahora  según discurre la jugada decide sus movimientos, da igual si se disfraza de mediapunta o viste de delantero centro, piensa y actúa en consecuencia. Entre la claridad de ideas y  la velocidad de pensamiento  ha abierto su mente a otra dimensión, el fútbol como tablero de ajedrez dónde sus movimientos pueden dar lugar al jaque mate.

Marcos, un juvenil muy maduro

Club: Real Valladolid
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Lateral izquierdo / Centrocampista

Con el pelo rapado y el cuerpo  ya formado  se muestra pegajoso en la marca, con la anticipación como tarea. Con sus esfuerzos lidera al equipo y le anima en cualquier circunstancia. Entiende el fútbol con un  deporte de equipo dónde se suman responsabilidades para ayudar al compañero hasta multiplicar atributos que den lugar a un buen resultado. Listo, concentrado y pillo busca estar mejor colocado que su rival.



domingo, 11 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 3-2 Real Valladolid


El juvenil franjirrojo remontó en el segundo tiempo ante uno de sus rivales por la plaza que da acceso a la Copa del Rey. Los franjirrojos acaban la primera vuelta segundos en la tabla, posición que ocupaban los pucelanos

Ciclotímico choque por marcar distancias en la tabla entre los juveniles del Rayo Vallecano y el Real Valladolid. Comenzaron al minuto de juego marcando los de la franja roja. Antes del minuto cinco, igualaban los blanquivioletas. Más tarde, los vallisoletanos se adelantaron  a balón parado. Y en el segundo tiempo, los rayistas embotellaron a su rival. No se detuvieron hasta empatar y al contragolpe vencer.




Los pucelanos llegaban con ventaja en la tabla. Y los franjirrojos mirando el partido como un todo o nada. En el minuto uno de juego asaltaron a su rival. Los cuatro atacantes se pasaron la pelota hasta llevar el esférico a Manquillo que chuta a gol, 1-0.

El Real Valladolid respondió presionando arriba. De espaldas Adrián Mora en el balcón del área perdió el balón y Zubi definió frente al portero, 1-1. A partir de entonces cada uno jugó su papel. Los blanquivioletas verticales, los franjirrojos pausados. A balón parado temblaban los locales. Después de sembrar el pánico, llegó el susto. Corner lanzado al primer palo, nadie lo despeja y un jugador pucelano, Carlos, empuja la pelota a las mallas sobre la línea de gol.

En el segundo acto, los franjirrojos no se vinieron abajo. Sumaron un delantero más a su juego. Obligaron al Valladolid a agazaparse. Cada vez más cerca del gol, lo terminaron marcando, en el minuto sesenta y cinco. Manquillo, desde la derecha, conduce en diagonal y mete un pase entre los centrales para que Rubén defina, 2-2.

A cinco minutos para el final, cuando los visitantes se estiraban para poner a prueba la opción de besar la gloria, conocieron la derrota al contragolpe. Manquillo la lanza en profundidad, un taconazo de Rubén deja sólo a Isma que da la victoria al Rayo Vallecano.

Con esta victoria los franjirrojos acaban la primera vuelta cumpliendo su objetivo. Pero queda la mitad del libro, Real Valladolid y Real Madrid pueden cambiar el desenlace por la plaza que da acceso a la Copa del Rey.


Rayo Vallecano: Carlos; Adri Díaz, Suso, Unai, Pascual, Adri Mora, Toni (Vallejo 56´), Nanclares (A), Manquillo (Teki 89´), Ruben, Isma (Javi Jiménez 87´)

Ent: Diego Montoya

Real Valladolid: Julio: Modino (Slomi 90´), Esteban, Iván, Marcos(A), Carlos (A), Ruba, Alex, Anuar,(Leian 76´),Nacho (Abad 86´) Zubi.

Ent: José Miguel Gail

Goles:

            1-0  Manquillo (1´)
1-1  Zubi (4´)
1-2  Carlos (25´)
2-2 Rubén (65´)
3-2 Isma (85´)

Arbitro: Velázquez Arribas
Asistentes: Humanes Marz
Fuentes Castaño

Campo: Ciudad Deportiva Fundación Rayo Vallecano. 100 espectadores




lunes, 5 de diciembre de 2011

Los Boys Scout de la jornada 3/12/2011: Juvenil División de Honor

Álvaro, un guardián con la fe de un ganador

Club. Unión Adarve
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: Juvenil de último año

El capitán rojinegro es un jugador que nunca se rinde, siempre está preparado para la batalla, da igual el resultado. Como mediocentro, defensa central o delantero alienta a su equipo, no por su voz de mando sino por su eléctrica capacidad de contagiar la ambición. En cuánto a su fisonomía no es un futbolista de crestas engominadas y  botas relucientes a la última moda. Quizás no se depile, se le caigan las medias hasta los tobillos después de sumar esfuerzos y chorreé  la camiseta al terminar el encuentro.


Su pasión por el juego le hace multiplicarse por el campo, poner freno a las embestidas adversarias y galopar zancada a zancada por llevar la pelota hacía el área rival. Ante el Rayo Vallecano, con los ojos bien abiertos y a pleno pulmón no cesó de correr desde el minuto uno al noventa. En esta ocasión, el destino le sonrío. En cinco minutos convirtió en realidad su fe, primero remató un córner que empujó un compañero a gol y luego provocó un penalti que el mismo trasformó para empatar a un latido del pitido final.

Jordi, trazos al son del balón

Club. Unión Adarve
Categoría. Juvenil División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: Juvenil de último año

Con el "10" a la espalda es el futbolista que pone calma al ímpetu rojinegro. Un equipo más capaz de atragantar al rival presionándole que de bailar con él alrededor de la pelota. Aunque para eso esta la calidad de Jordi, para servir como un punto de fuga al oficio del equipo. Como buen delineante que es con la pelota en los pies, le encanta usar su ingenio para trazar pases cortos pero diagonales. Sin prisas pero seguro.

Este fin de semana volvía a la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano de dónde salió esta temporada. Las lesiones pusieron stop a su progresión como canterano franjirrojo. Con el Adarve ha encontrado su ritmo. Otros corren más que él, él juega con la redonda más que los demás. Sin prisas pero seguro. Ha empezado un nuevo ciclo, crecer desde otro panal. Vereda de Ganapanes espera su fútbol en la Preferente, con el tiempo ya se sabrá hasta dónde pueda llegar.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 2-2 Unión Adarve

Fuegos artificiales en la noche

A cinco minutos para el final, el Rayo sufrió un apagón que provocó el empate del Adarve marcando dos goles

A las cuatro de la tarde de un sábado en la Ciudad Deportiva de la Fundación Rayo Vallecano comienza un partido. Es invierno y el sol ,aunque ya no calienta como antes, alumbra. Al minuto noventa, llega el ocaso, cae la noche en Madrid. Cuando era de día el juvenil del Rayo Vallecano había resuelto un partido intenso y competido por pegada y toque. Pero con la noche cayendo sobre el tapiz, el duelo aún no había terminado. Para los franjirrojos sí y llegó la remontada. Primero de un remate de córner y luego de un absurdo penalti. De día y de noche, la Unión Adarve jugó y al final sumó un punto. Como los fuegos artificiales les valió con dos petardazos para iluminar sus ilusiones.

Arrancó el choque trepidante. Los rojinegros impusieron su ritmo al Rayo. Presionando y empujando obligaban a los locales a iniciar las jugadas casi metidos en su área, una y otra vez. El Rayo Vallecano buscaba avanzar línea a línea, pase a pase pero no redondeaba sus jugadas ni desataban la solidez del rival.

Las ocasiones más claras eran del Adarve que por enjute pisaba la base rival. Primero Álvaro de tenso disparo que rebota en el muro rayista y más tarde Pedro que remata alto. Los visitantes habían entendido el partido. No dejar que la pelota corra a lo largo del terreno de juego, mejor que salte y vuele sin dominador claro.

Pero a la media hora de juego, la pelota cayó en el balcón del área en posición franca para un buen golpeo de un jugador franjirrojo. Nanclares no perdió la ocasión. Chuta fuerte y raso a la base del poste, 1-0. el gol calmó las ansías del Adarve y hasta el descanso el choque perdió amperios.


Al comenzar el segundo tiempo, el Rayo Vallecano mantenía la misma luz en su bombilla mientras que en los rojinegros comenzaba a retemblar. El Adarve mantenía su fe pero no la misma energía. Por eso replegó sus líneas para no encajar más y medía sus ataques para sorprender al rival.

El Rayo Vallecano ante un rival cada vez más diáfano, no como en el primer tiempo que su físico les permitía poblar todo el campo de defensores que presionaban y no dejaban jugar, comenzó a empalmar pases que encendían buenas jugadas. El momento luz del equipo llegó del minuto sesenta y tres al sesenta y cinco cuando cegó al rival con ocasiones y un gol.

Comienza la jugada sacando rápido una falta el Rayo. Toni para Nanclares y este para Rubén. La pelota le llega sobre la frontal del área a Ismael que arma su pierna y se decide por un pase a Manquillo que ante el portal vacío remata por instinto. Mansa camina la pelota hacía la línea de gol y termina salvándola un defensor rojinegro. El balón termina en el córner. Ismael es el encargado de botarlo y lo lanza al segundo palo dónde Adrián Mora se alza y cabecea  para marcar distancias. 2-0.

A partir de entonces, la noche. El sol poco a poco se esconde. La luz y sus rayos cada vez son más tenues, igual que la fuerza y la atención de los juvenil rayistas. El Adarve parece rendido al resultado. Excepto, su número cuatro y capitán, Álvaro. Como pólvora para fuegos artificiales su ambición enciende la mecha de la remontada.

Avanza del centro del campo a la posición de delantero centro, se pelea con todos y atrapa la pelota a la carrera. En el minuto ochenta y siete, su fe actúa como un imán. Un saque de esquina botado por Abel llega a Álvaro que lo remata pero no llega, en boca de gol es Charly quién a su lado la empuja para recortar distancias pero los dos hacen el ademán de meterla aunque sea con el alma.

Y ya a un minuto para el final, con el cuero en el campo contrario se enreda, por su insaciable sed de victoria,  con el defensor local Herreros que comete el error de sacudir el brazo y el capitán del Adarve cae. El árbitro entiende que existe una agresión y señala pena máxima. Álvaro termina siendo héroes de un cuento que seguía viviendo hasta escuchar el punto y final. Él confiaba en el empate y él lograba trasformar el penalti que convirtió la pena en abrazos del minuto ochenta y cinco al noventa.


Al Rayo Vallecano se le bajaron los plomos. Por confianza o desidia, sólo los jugadores lo saben. Aunque el el resultado es la única realidad que demuestra que sufrieron un apagón y que tiene sus consecuencias. Cada vez más lejos de su mejor momento, el equipo pierde intensidad y sus jugadores relumbrón. Cada vez más lejos de sus objetivos, son terceros pero las diferencias crecen. El Real Valladolid gana y el el Real Madrid recupera confianza. Para acabar la primera vuelta, primero el Numancia y luego los pucelanos. Dos partidos y una vuelta completa, que empieza en Valdebebas, para recuperar su química por el fútbol. Una vuelta para que cada futbolista encienda su bombilla e ilumine con talento sus oportunidades de éxito en el futuro.

En el Adarve, la sonrisa y la unidad como equipo les hace jugar a ciegas. Todo depende de ellos y eso sólo les da puntos y alegrías. La temporada se desarrolla y los resultados afianzan su credibilidad en su juego. Sólo les queda seguir así, no mirar a los resultados sino a su fe en ellos mismos.




lunes, 28 de noviembre de 2011

Los Boys Scouts de la jornada 26/11/2011 alevín autonómica G3

Zekri, un tótem sobre el campo

Club: Getafe C.F
Categoría: Alevín Autonómica
Demarcación: Defensa Central
Edad. Alevín de segundo año

Ante el Rayo Vallecano fue el amuleto de su equipo. Como un tótem levantado sobre el rectángulo de juego es la referencia para toda su tribu azulona. Se encargó de defender a su equipo, hacer coberturas a todos sus compañero. Con criterio y elegancia saca la pelota pero no olvida que su función es defender los intereses de sus compañeros por eso cuando hace falta aleja la pelota del peligro.

Un tótem es un monumento mitológico que tiene su origen en las tribus americanas, suelen tener un significado sobre natural, señalan un talento o una virtud. En la cúspide muestran la cara de uno, dos o tres personajes que tienen rango dentro de una comunidad. En el tótem alevín azulón Márquez es la clarividencia, Iacob el equilibrio y Zekri la solidez. 



Amha, Ibrahimovic de franja roja

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Alevín Autonómica
Demarcación: Delantero Centro
Edad: Alevín de segundo año

De tez morena y calidad inmensa el atacante franjirrojo levanta su gran figura sobre le terreno de juego. Con el balón en los pies flota ante sus rivales, a pesar de aparentar ser un delantero de silueta desgarbada. Sus compañeros le exigen lanzándole balones y el responde a base de recortes. Como Zlatan Ibrahimovic cuando vestía de rojo y blanco en el Ajax de Amsterdam le falta progresar en su potencia pero le sobra calidad para ir avanzando paso a paso en su desarrollo.

Dani, la roca con fútbol

Club: Atlético Madrileño "B"
Categoría: Alevín Autonómica
Demarcación: Delantero Centro
Edad: Alevín de segundo año

El sábado se disputó en los campos de fútbol Ernesto Cotorruelo el derby de sangre entre los dos mejores alevines de la Escuela de Fútbol del Atlético de Madrid. El delantero del Atlético Madrileño llevó la posición de  boya de la piscina ,en waterpolo, al césped artificial del fútbol. Duro como una roca se mantuvo de pie y salió victorioso en varios duelos cuerpo a cuerpo. A pesar  de errar en la esperanza de rematar después de tanto luchar. Su fe inquebrantable provocaron una eterna revancha a lo largo del partido hasta que al final logró dar el empate a su equipo.

Pablo Uguina, defensa innato

Club: Atlético de Madrid "B"
Categoría: Alevín Autonómica
Demarcación: Defensa Central
Edad: Alevín de segundo año

Defender no es cuestión de altura ni de envergadura, es cuestión de instinto y concentración. Pablo no es alto pero es rápido, no intimida pero siempre encima al delantero. Con el balón en los pies sabe que hacer con él, más si cabe en una defensa de tres jugadores. Al corte barre para su equipo y bien plantado en el eje de la defensa equilibra a un conjunto bien vertebrado.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Alevín Autonómica G3, Jornada 7: Atlético de Madrid "B" 2-1 Atlético Madrileño "B"

Del derby de sangre sale un líder

El Atlético de Madrid "B" doblegó con cuentagotas al Atlético Madrileño para convertirse en el primero de la tabla

Los dos mejores alevines de la Escuela rojiblanca de Cotorruelo se enfrentaban cara a cara en partido oficial, y no como todos los jueves. Aunque el resultado vino a  ser el mismo. Partidos competidos y parejos dónde el Atlético de Madrid "B" pone la técnica y el gol mientras que el Atlético Madrileño pone el empeño y la ambición. Al final, unos ganan y otros pierden por el talento para el gol. En esta ocasión se adelantó el Atlético, empató el Madrileño y al final perdió porque se fue desinflando después de jugar a pleno pulmón

El choque se dirimió en duelos. En un área, Dani , puntal del Atlético Madrileño, plantaba batalla a Pablo y Arturo zaguero y portero del Atlético de Madrid "B". En el otro, Ricky, delantero del Atlético de Madrid, corría para dejar atrás a Álvaro y Daute, defensores del Atlético Madrileño.







En el cuerpo a cuerpo, Dani combatía con Pablo. A veces perdía y otras ganaba pero luego tenía que batir al guardameta. Y sólo ante todos pudo marcar un gol pero no más. porque Arturo no le dejo. Aunque quién marcó primero fue el nuevo líder. A Ricardo Salinero le hace falta un balón en ventaja para marcar diferencias. En el minuto veinte cayó en sus pies sobre el balcón del área. De un control se colocó la redonda frente a su pierna izquierda y la cruzó a gol, 1-0.



Después de que la fe de Dani le hiciesen tener sus oportunidades, erró. Pero en el segundo tiempo insistió y después de varios rechaces, su testarudez tuvo premio al recoger el rechace de su propio remate y embocar la pelota a gol.

El Atlético Madrileño comenzaba a quemar gasolina. Había invertido sus fuerzas en no dejar jugar al rival y lanzar contraataques.  A quince minutos para el final, se le encendió el piloto que alarmaba de su estado físico en reserva. Una mueca en su destino,

En su primer fallo de concentración y orden, pagó con la derrota. El equipo quedo desguarnecido. Entre defensores y centrocampistas, un hoyo que Marcos aprovecho conduciendo y chutando desde la frontal. El portero no blocó la redonda, quedó suelta y Ricky la empujo, por vivo y jugador de calle, 1-2.





Una victoria que da el liderato, en solitario, al Atlético de Madrid "B". Ante sí tendrá al Getafe que pondrá a prueba su fútbol y su pegada. El otro equipo rojiblanco de Cotorruelo debe tomar esta derrota como el principio de confianza. Aquel por el cuál un equipo cree en sí mismo después de llegar a rendir a un nivel al que no confiaba llegar.

Alevín Autonómica G3. Jornada 7: Rayo Vallecano 0 - 1 Getafe C.F

Músculo más fe

El alevín del Getafe rompió la perfección franjirroja con acierto y solidez

Los azulones agitan el grupo tres de alevín autonómica al vencer al hasta ahora líder. Un gol en el minuto dos empujando un balón muerto procedente de un saque de esquina fue el argumento que dio credibilidad a la estrategia del Getafe. A partir de entonces replegaron líneas, se mantuvieron incansablemente ordenados y con fe inquebrantable por no dar opción al Rayo Vallecano. Los rayistas, aún teniendo la pelota no llegaron a su destino, la portería contraria.

La iniciativa era para el Rayo Vallecano, con el balón en sus pies lo llevaban de un lado  a otro para avanzar por las bandas. Pero el gol fue azulón. Saque de esquina botado por Samuel que queda perdido y sin dueño hasta que Márquez lo mete en el cajón, 0-1.

Este podría ser el resumen del choque pero no, fue lo que sucedió desde el principio hasta el minuto tres. El Rayo Vallecano dirigió la primera posesión y el Getafe se sacudió del dominio lanzando en profundidad hasta forzar el corner que abrió la puerta al gol. Después, nada cambio. El discurso fue el mismo. El balón lo hacían rodar los de franja roja mientras que los vestidos de azul se mantenían muy cerquita, con los ojos bien abiertos y los dientes apretados.

Aunque en el minuto doce pudo cambiar la historia. Sergio tomó el esférico por la banda derecha asistió a Amha que ante la salida del portero la levantó pero cuando la pelota caminaba hacía las redes llegó un defensor y la alejó. Antes del descanso no volvieron a despistarse.

Ya en el segundo tiempo, se esperaba un aluvión de juego ofensivo local pero ante las posibles acometidas los jugadores con más responsabilidad en el cuadro azulón se encargaron de frenar el ímpetu de remontar. Jugadores como Iacob y Márquez, dos mediocentros que normalmente se dedican a hacer jugar a sus compañeros, en esta ocasión les tocó limpiar y dar esplendor.

El Rayo esperaba derribar el muro porque antes o después las acciones de Amha tenían que marcar diferencias por el desgaste mental y físico al que sometían a su rival. Aunque no lo consiguieron. Volvieron a tener alguna opción. Primero en forma de remate, Amha en el segundo palo remata al lateral de la red un centro al segundo paño. Y a cinco minutos para el final, en forma de polémica. Centro desde el eje defensivo enviado por Ignacio, topa en el brazo de Dani, zaguero azulón, sin que el árbitro se altere, una vez más el Getafe logra despejar.

Al final el talento defensivo fue quién se llevó los puntos. Mientras unos jugaban para empatar, otros tenían la responsabilidad de ganar, con ventaja en el marcador. Incansables y siempre atentos Iacob y Márquez  corrían para defender. Detrás, Zekri como un tótem tuvo significado de amuleto para su tribu. El Getafe volverá a depender de sí mismo la próxima semana. Tendrá ante sí al nuevo líder, el Atlético de Madrid "B", con el fin de igualar la competición entre las tres grandes canteras.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Los boys scout del Getafe - Leganés, Infantil División de Honor

Santamarina, un tren que no descarrila

Club: Getafe C.F
Categoría: Infantil División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: Infantil de segundo año


Desde alevines viene destacando este jugador. Después de dar sus primeros pasos en el fútbol con la camiseta del Atlético de Madrid, recorrió la carretera de Toledo para llegar a la Ciudad Deportiva del Getafe. Superior a los niños de su edad por condición física y estatura abarca a zancadas todo el centro del campo. De la defensa al ataque en pocos segundos, roba o presiona y chuta o asiste. A los ingleses les gusta llamar a este tipo de futbolistas "box to box" en España son jugadores de área área, llegadores.

Un prototipo que no abunda y Santamarina ha convertido en su seña de identidad. Aún esté en edad Infantil y le basta con su presencia y fuerza pero no debe obviar que la técnica es lo que le hará diferente con el paso de los años.

Iván, visión panorámica

Club: C.D Leganés
Categoría: Infantil División de Honor
Demarcación: Volante / Interior / Mediapunta
Edad: Infantil de segundo año

El centro del campo pepinero no necesita fuerza porque sus jugadores optan por la calidad. Uno de sus ejes es Iván. Un futbolista en miniatura que combate a campo abierto con su agudeza mental. Se mueve por el rectángulo según lo que haga el balón. Mientras de reojo mira la posición del rival. De esta forma alcanza el lugar dónde podrá controlar el esférico, libre de alguien que le pueda marcar antes de pensar. Entrelíneas se encuentra a a gusto porque lo que más le gusta es dar el último pase.


Sergio Aller, recorte matemático

Club: Getafe C.F
Categoría: Infantil División de Honor
Demarcación: Extremo derecho
Edad: Infantil de segundo año

En el derby del sur dejó el detalle del partido. Un gol que sólo él sabe sí fue intencionado o no. Desde el lateral del área, amagó con jugar de cara y se sacó un recorte en seco, cambiando de dirección por completo. Para después sorprender con una vaselina, cuando todo el mundo esperaba un centro. Sea como fuere este futbolista, criado en los campos de Ernesto Cotorruelo por la Escuela del Atlético de Madrid, no se equivocó ni una sóla vez sobre el tapiz. El gol fue el broche a su partido. Es un delantero con alma. Cuando sólo tiene que sumar, suma para no equivocarse. Juega de cara cuando le presiona un rival, se asocia con el jugador más cercano cuando cree que no merece arriesgar y repliega junto  a su lateral para no ver a su equipo encajar. Aunque también sabe multiplicar. Cuando el delantero le ofrece espacios, lanza en profundidad. En banda, sabe recortar y centrar. Y en el área, no tiene miedo a chutar.

Hugo, liviano como una pluma

Club: C.D  Leganés
Categoría: Infantil División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: Infantil de segundo año

El "6" blanquiazul  es quién maneja los hilos de su equipo. Menudo de cuerpo, gigante de ideas. En edad infantil aún sufre ante rivales que le doblan en estatura y talla. Pero con el balón en los pies y un segundo de más para pensar, lo mueve antes de chocar contra un adversario. La técnica es su prioridad, nunca renuncia a ella. Antes verse conquistado ,por el rival, el poder que te da el balón que regalarlo chutándolo a cualquier lugar. A su lado, Iván y David, sus acompañantes ofrecen sus pies para avanzar hacía la portería contraria. Es lo que hace posible que una pluma  forre buen fútbol.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Infantil División de Honor G2: Getafe C.F 3-1 C.D Leganés

El Getafe rechaza la derrota

El infantil azulón, en superioridad numérica, remontó a los pepineros en el segundo tiempo aprovechando sus ocasiones

Con el liderato en juego del grupo dos de la Infantil División de Honor, el derby del sur de Madrid ponía en liza a dos de sus mejores camadas. Con el balón y la ambición de ganar en poder de los azulones, el Leganés antes del descanso dejó muda a la Ciudad Deportiva adelantándose en el marcador en la ocasión más franca de todo el primer acto. Al minuto de comenzar el segundo tiempo, todo cambió. Eric, zaguero pepinero, como último hombre derribo a un atacante del Getafe y su equipo se quedó con diez. A partir de entonces, los locales encontraron el camino de la victoria en el laberinto que se había convertido el choque.

Con el depósito cargado de ilusiones y energía, el Getafe cogió el timón del partido en los primeros compases. Sus mediocampistas, Santamarina y Morales recorrían toda la zona ancha para robar y surtir. El primer acercamiento local  definió sus intenciones. Presionar para recuperar y después lanzar a sus puntas. Morales la pica y Andrés corre pero en esta ocasión Yerai, portero pepinero, se anticipa. En poco más de diez minutos el Getafe cercaba al Leganés.

Después de parecer abrumado por la tensión del partido, el Leganés respondió con calidad y talento al agobio provocado por su rival, cuando Hugo e Iván avanzaban en paredes. El duelo parecía que se iba a dirimir cerca de las trincheras porque ambas escuadras dieron pie al  fuego cruzado entrelíneas.Mientras, el Leganés trataba de jugar en paredes, su rival no le dejaba construir.





El Getafe se mostró más vertical. Como equipo, sus jugadores se hacían grandes por su físico más formado, imponían su ritmo y su estilo. Un juego muy directo, dónde los centrocampistas o no entraban en juego, porque eran los defensores los que lanzaban en largo. O eran vitales, bien asistiendo o siendo ladrones de guante blanco atrapando todos los rechaces de una defensa bien colocada pero no contundente en el despeje. Como ejemplo lo que ocurrió en el minuto veinte cuando Santamarina se hace con la pelota ante Hugo, de espaldas no se logra dar la vuelta, pero su pase a Andrés no encuentra portería porque Yerai derriba al atacante azulón en la ventana del área.

A medida que pasaban los minutos ese fútbol vertical e insaciable se convirtió en descontrolado. Demasiadas revoluciones por pase dieron lugar a la imprecisión. Cuando nadie esperaba nada del Leganés, su orden y tranquilidad ante el acoso encontró metros en ataque. Llegada la media hora de juego se estiraron los pepineros y llegó el primer gol. En la banda izquierda, Álvaro queda libre de marca. Sin rivales a su alrededor pasa de tacón a José que se incorporaba desde la retaguardia. De primeras, sobre la línea de fondo, cuelga la pelota. Después de un aterrizaje forzoso, la pelota cae en el segundo palo y allí Ramírez la cruza de un derechazo, 0-1.

Al minuto de comenzar el segundo acto, ocurrió una acción que perpetró el desenlace del partido. Cristian lanza en largo para Andrés y Eric, superado por el puntal azulón, lo derriba en la frontal del área. Como último defensor, el árbitro interpreta que debe ser expulsado por roja directa. A partir de entonces el Getafe se obligó a sí mismo a remontar, dada la oportunidad que le había dado el destino. Los pepineros siguieron juntos, solidarios y concentrados. Pero el despliegue físico que tenían que hacer era el doble.

En el minuto cuarenta y uno, el gol del empate les cayó como una losa,  más que por su significado por  la forma en la que ocurre. Un rechace procedente de un centro desde la banda izquierda cae en el segundo palo. Allí Aller decide en el momento. De espaldas y presionado por un rival, sus gestos marcan que jugará de cara pero recorta a su par y toma ventaja. Desde el lateral del área, alza la mirada. Sólo él sabe sí chuta o quiere centrar pero la pelota toma una parábola con destino a gol, 1-1.

Con diez jugadores los pepineros nunca perdieron el saber estar. Embotellados ante el ímpetu azulón, mostraron su orgullo a la par que sus buenas ideas. Sólo, como islote, Lele corría en busca del balón cada vez que botaba la pelota en el campo defendido por el equipo azulón. En un par de ocasiones, la ambición del Getafe dio ilusiones a Lele que llegó a centrar pero sus pases no encontraron amigos con quién jugar. 

En el minuto cincuenta y dos se consumió la remontada. Genial acción individual de Cristian. Arrancando desde la banda derecha, en dos tiempos logra asistir pero su compañero Guito sólo es capaz de embocar el balón en la portería rival aprovechando un mal despeje de la zaga, bajo palos.

Y ya cuando el partido tocaba su fin, el Getafe dio el último brochazo al liderato. Segura se incorpora desde el lateral asiste atrás y Cristian empalma la pelota para completar con un tanto su buena actuación, 3-1.

Final de un derby que pudo ser más bonito de lo que fue sí las fuerzas hubieran estado igualadas durante los setenta minutos. Pero el Leganés se quedó con diez en un despiste defensivo y el Getafe con mayor presencia física no dio tregua, menos aún cuando su objetivo fue remontar. Los pepineros seguirán en la estela por el título sí mantienen su templanza cuando juegan y son fieles a su juego de toque, a la más mínima que su adversario le da espacios. Dos buenas camadas para muchos y bonitos derbys del sur en el futuro.



lunes, 14 de noviembre de 2011

Los boys scout de la jornada 12/11/2011

Omar Mascarell, mirada de futbolista

Club: Real Madrid
Categoría: Segunda "B"
Demarcación: Mediocentro
Edad: Juvenil de último año, 2/2/1993

Nadie lo esperaba sobre el tapiz del Cerro del Espino en el derby de juveniles. Pero allí estaba él, con su cresta, su presencia y su fútbol. Cómo un gigante se apoderó del centro del campo. Por sus movimientos y decisiones se apreciaba que estábamos ante un jugador diferente, de otra categoría. Su talento le ha llevado en dos temporadas a hacerse un guía dentro de los canteranos de "La Fábrica".




El mediocentro canario llegó a Valdebebas la temporada pasada, se hizo un hueco junto a Kamal y Aguza. Siendo aún juvenil, Alberto Toril, destinó su talento a cotas mayores. El Alfredo Di Stéfano es ahora su hogar, compartiendo vivencias con el resto de sus compañeros del Real Madrid Castilla.

Con 808 minutos de ventaja, un gol y una asistencia en el fútbol profesional, Omar Mascarell abarcó, con sus andares omnipotentes, todo el medio el campo en el derby de juveniles. Aprovechó su experiencia para robar, ordenar, colocar a un equipo en torno a su figura. Con el balón en los pies parecía ser una fuerza gravitatoria. Nadie conseguía acercarse a él, bien porque se giraba y protegía el balón muy rápido o porque lo había conseguido llevar de un lado a otro antes de que se le acercasen. El balón es su juego y su mirada de futbolista.

*(Estadísticas proporcionadas por Furia Valkyria y RMCastillaLive)

Pablo Trigueros, paz en defensa

Club: Atlético de Madrid
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Defensa central
Edad: Juvenil de último año, 4/4/1993


Un defensa que no gesticula y vive con eterna calma. Pero nunca pierde de vista al balón, ni a su compañero más cercano ni a su rival, todo lo importante que sucede sobre el rectángulo de juego. Para Pablo es su primera temporada en el la escuadra rojiblanca. Tras pasar por el C.D Leganés dónde hizo una gran temporada en el juvenil Nacional, firmó por el club del Manzanares en el momento más crucial de su formación, el año antes de empezar su carrera como futbolista de profesión. Su figura erguida le da para imponer respeto y talla sobre los delanteros. En cambio, no se trata de un zaguero aguerrido ni bizarro. Más bien intuitivo y cerebral. Un defensa de guante blanco.

Al comienzo de la temporada partía en desventaja. No sólo por ser uno de los novatos en el Cerro del Espino  sino porque tenía que competir con un puesto con Galass, la mamba negra. Un jugador veloz, de cualidades atléticas, que contagiaba al equipo con su coraje. Pero el futbolista tuvo que marchar a su país a arreglar los papeles. Y en Madrid quedo Pablo. Con la cara de quién no ha roto un plato nunca. Óscar Mena, el entrenador del juvenil, apostó por él como recambio. Saltó al campo, su gesto no cambió. Serio y pensativo siempre bien colocado. Con la sensación de que su cerebro trabaja todo el partido imaginando que puede ocurrir para no fallar. Así sucede que cuando tiene que actuar parece que sabe lo que va a pasar. Se anticipa a su rival y entrega la pelota para el jugador que más criterio tiene para inventar en la zona hacía dónde desplaza el balón. Imperturbable cuando juega, parece que esta oportunidad no la va a desaprovechar.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Juvenil División de Honor G5 jornada 10: Atlético de Madrid 0 - 0 Real Madrid

Derby alicatado

 Empate sin goles entre un Real Madrid táctico y competitivo contra un Atlético de Madrid dominador pero no feroz


Un derby es un derby comentaba David Gil, el portero rojiblanco, a la salida del choque. Con mucho respeto y fútbol de pico y pala ambas escuadras compitieron por un buen resultado. Los blancos apostaron su táctica a secar a Oliver Torres, alejarle del balón y del centro del campo. El Atlético de Madrid sin su timón, navegaba pero sin rumbo hacía el gol. Según pasaron los minutos, el Real Madrid dominaba la situación, que no la posesión. Y al contragolpe tuvo el destino del duelo en sus pies. Al final empate a cero que mantiene   la distancia de ocho puntos a favor de los chicos del Cerro del Espino sobre los de Valdebebas. Además la derrota del Rayo Vallecano frente al Diocesano en Extremadura, 2-1, hace más líderes a los colchoneros. Aumentan su renta a cuatro puntos sobre franjirrojos y pucelanos, segundos y terceros en la tabla del grupo quinto de juvenil División de Honor.

Durante los primeros compases los rojiblancos querían poner tierra de por medio, demostrar a sus rivales quién manda esta temporada. El centro del campo atlético buscaba una y otra vez la zancada de Manquillo, recién llegado de Egipto de jugar con el primer equipo. El lateral se desfondo en ser vertical y profundo. Pero el globo de su resistencia iba deshinchándose y con el paso de los minutos ya no era un factor sorpresa en los ataques de su equipo.

La concentración y el rigor defensivo de la línea defensiva blanca fue el primer ladrillo para construir  un muro. El Real Madrid no se dejaba sorprender ni superar. A partir de entonces empezaba a desgastar el ímpetu del Atlético de Madrid.

Tras sacudirse del dominio inicial, el jugador del Castilla, Omar tomó las riendas del centro del campo. Alicatando en defensa la iniciativa rival, asociándose en ataque y siendo un tótem con el balón en los pies.

En el minuto veinticuatro llegó la primera ocasión clara del partido y la imagen que describía el momento del choque. Los centrocampistas blancos, hasta tres, achicaban rodeando a Oliver los espacios y el tiempo para que el "10" rojiblanco no pensase. Omar, con más talla y experiencia, barre a Oliver en zona de medios. Con el balón en su poder lanza a Melero pero este en el interior del área dispara alto.

Cada movimiento de sus piezas de ajedrez era calculado por los jugadores blancos. Hasta el descanso, el Real Madrid buscó colgar balones para que Raúl de Tomás los cabecease pero nunca lo hizo  con la contundencia suficiente como para que David Gil tuviese que esforzarse.

En el minuto cuarenta y tres llegaría la jugada del partido. El ansía de Melero por ganar el derby evitó que su equipo se adelantase en el marcador. Omar bota una falta lateral con la precisión de un cirujano con su  bisturí. Llorente se alza y remata a gol. Después de trastabillarse en la trayectoria por rozar en un adversario, la pelota va llorando a cruzar la línea de gol. Para asegurarse que entra Melero la empuja pero el partir en posición de fuera de juego, el árbitro anula el tanto.

En el segundo tiempo, dejavú en el Cerro del Espino. El Atlético de Madrid disponía de la redonda  pero le faltaban ideas o al menos un lanzador que hiciese volar o caminar la pelota a unos pies plantados en campo rival. Oliver Torres estaba cada vez  más lejos de la sala de máquinas y el Real Madrid más cerca de la portería rojiblanca, robando y finalizando las jugadas.

En partidos con tensión, los jugadores blancos sacan lo mejor de sí, el talento competitivo. La más clara del Atlético de Madrid fue  en  el minuto cincuenta y seis. Precedido de un robo de Márquez, abre para Manquillo que sorprende a propios y extraños con un centrochut que no sorprendió por poco a Andrés, portero del Real Madrid.

Mientras Iván Sáez, central blanco, se hacía grande, en los duelos uno contra uno. Sus centrocampistas buscaban a Raúl de Tomás y Mariano, que de espaldas trataban de resolver sus ocasiones para marcar la diferencia. El Atlético de Madrid se mantuvo en pie a pesar del sufrimiento y las embestidas.

La balanza se pudo desequilibrar en el minuto sesenta y cinco. De un  saque de banda la pelota quedó huérfana en el balcón del área. Sergio la empalmó y la estrelló en el larguero. En el rechace, Raúl de Tomás ve como la pelota le cae en boca de  gol y la emboca. Pero al comienzo de la acción arrancaba en fuera de juego y el colegiado anulaba el gol.

El partido llegaba a su fin con una cara bien diferente a la que todo el mundo esperaba. El Atlético de Madrid no dominó ni fue arrollador  pero compitió y se mantuvo firme ante un gran rival. El Real Madrid no amasó la posesión del balón, fueron calculadores, jugaron con oficio y alicataron un empate abandonando el Cerro del Espino con el mono de trabajo lleno de polvo.