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domingo, 10 de febrero de 2013

Boys Scouts. Alevín Autonómica. Jornada 14

Santos, energía blanca

Club: Real Madrid
Categoría: Alevín Autonómica
Demarcación: Central
Edad: Alevín de segundo años
Habilidades: Sentido de la anticipación y la cobertura, velocidad, salida de balón y desplazamiento en largo.


Rubio, de aspecto frío, pero bravo y seguro en esencia. Vive su primera temporada en el Real Madrid, fichado del C.D Leganés, donde era un mediocentro que distribuía y cortaba. Ahora alterna el medio campo con el eje de la defensa, desde donde se ve el fútbol de otra manera. Tomando como punto de partida unos pasos más atrás tiene una lectura impecable del juego, tanto en el toque como al corte.




Santos es puro nervio  pura energía. De pasos firmes y siempre convencido que va a llegar a por la pelota o que va a ser como un semáforo en rojo para lo delanteros. Lee el fútbol por jugadas, sabe cuando achicar, recular o atacar al contrario. Espera el momento justo para abalanzarse a por el balón cuando el rival le encara o cuando la pelota rueda. 

Veloz, tenaz y apasionado por este juego. El fútbol se ha convertido en un deporte que se juega en alta tensión y Santos le pone los amperios suficientes para hacer lucir a su equipo desde la franja central del campo. Un lugar donde si defiendes debes ayudar a todos y si atacas tenerlo todo claro. Con su edad compite cumpliendo ambas premisas, no tiene miedo ni a tomar decisiones y siempre busca el balón para robarlo y jugarlo.

Víctor Mollejo, un delantero multitarea

Club: Atlético de Madrid
Categoría: Alevín Autonómica
Demarcación: Delantero
Edad: Alevín de segundo año
Habilidades: Control, visión de juego, desmarques y remate.


Se mueve por todo el frente de ataque, hilvana el centro del campo con la delantera, asiste y remata. Víctor vive su primer año en el fútbol base rojiblanco, ha pasado de la escuela al fútbol base convenciendo por goles y movimientos. Con diez años juega en la punta de ataque como un veterano. Conoce el libro de estilo de un buen delantero centro, al contraataque correr a los espacios, venir al apoyo cuando el equipo elabora o hay que actuar de enganche, proteger la pelota si hacen falta más efectivos o dar el último pase si es la mejor opción.


Ya todos compañeros le buscan porque saben que si les das piedras él las convierte en caramelos. Ha aprendido a ser un jugador más generoso y cada día crece en su liderazgo. Asume el protagonismo como un juego, busca la pelota sin pausa y la mima cuando se apodera de ella. Tiene un regate fácil, sin adornos, más bien por zancada aunque lo que más choca de él no son las florituras sino su capacidad para desenvolverse optando por lo más sencillo. Rodeado de rivales, ve la mejor opción, se puede girar o tocar de cara. Lo más normal es que con sus movimiento se aleje de los rivales para partir en ventaja.

Pocos jugadores, son su edad, tienen tantas soluciones, comprenden el juego y usan el cuerpo como él. Además, o mejor dicho, sobre todo tiene gol. Tira duro y colocado y parece que tiene un imán en el área porque más que nada es de esos futbolistas que juegan por instinto, de los que el fútbol lo llevan de serie.

Juanchi, el enganche

Club: Real Madrid
Categoría: Alevín Autonómica
Demarcación: Mediapunta
Edad: Alevín de segundo año
Habilidades: Toma de decisión, conducción y último pase.

Procedente de Vallecas, del Rayo Vallecano, este futbolista ha desembocado esta temporada en los grandes océanos de Valdebebas y se siente como pez en el agua. Rodeado por tanta calidad como él, le han dado el número "10" imaginación y lanzadera de un equipo que juega al ataque, al pie y a los espacios. 

Sus decisiones son hilo y aguja de cada una de las jugadas que tienen como objetivo la portería contraria. Es un jugador fino en sus acciones, no se mueve ni demasiado rápido ni demasiado lento y siempre está pensando en la mejor opción entre varias que baraja al son que corre.

Con el mapa del juego en su cabeza, busca las debilidades del contrario moviéndose entre líneas y fijando su posición en el lado débil del adversario. Da alimento al resto de sus compañeros porque el pase es el latido futbolístico de este jugador. Cómo se gire, el adversario ya puede recular y juntarse porque mirando el juego de frente y con espacios sabe tomarse su tiempo conduciendo el balón hasta esperar al momento justo para lanzar el balón al lugar exacto.