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domingo, 23 de septiembre de 2012

Juvenil División de Honor. Grupo 5. Jornada 4: Unión Adarve 1-3 Rayo Vallecano

Un Rayo de "tocones"

Victoria del juvenil franjirrojo en un partido intenso 
que resolvieron por calidad

Como siempre para el juvenil del Rayo Vallecano, Vereda de Ganapanes fue un campo de minas. Los locales no se olvidaron de sus principios, solidaridad y sacrificio, pero se encontraron con un juvenil rayista solvente y de pura calidad. Al primer toque e infalibles en el área se sacudieron de la presión moviéndose en forma de acordeón. La Unión Adarve nunca se rindió y tuvo en el segundo tiempo su momento para cambiar el rumbo del partido hasta que el talento les abrió los ojos. 


Adarve y Rayo Vallecano mostraron dos métodos distintos para resolver un mismo problema, salir de la presión. Mientras los rojinegros optaban por el juego directo y la segunda jugada, los franjirrojos mezclaban pases precisos y tensos de corta, media y larga distancia porque para ganar en el Barrio del Pilar tienes que ser un equipo, jugar con orgullo y vencer al rival por calidad. 

Los goles reforzaron al equipo de Vallecas que según pasaban los minutos ganaban en jerarquía. Toni y Nanclares - para el cronista, el mejor partido de éste jugador en División de Honor- como mediocentros imponían su ley por claridad de ideas y Manquillo en la punta de ataque se había puesto el traje de domingo, el de jugador de Segunda "B", y en cada oportunidad que tenía lo demostraba. 

Como el cartero que siempre llama dos veces, el Rayo Vallecano acosó el marco local. Primero Dalmau, más tarde Manquillo (genial auto - pase antes de resolver un contragolpe empezado y acabado por él en conducción) y luego Lobato. Antes de que pasase la tempestad, en el minuto veintisiete de juego apareció Toni Arranz, recuperó el balón, chutó desde unos 30 metros y gol, 0-1. Después de erigirse como un salvador, Salas, portero del Adarve, se veía sorprendido desde tan lejos, la crueldad del fútbol. 

Con el premio del gol repartido, los locales se vieron superados. El autoestima rayista tomó velocidad de crucero, todas las combinaciones salían al primer toque. tac-tac-tac entre Toni - Nanclares, Blati o Lobato y Dalmau - Manquillo. En el minuto cuarenta  el ritmo de juego se trasformó en verticalidad y la pegada de Manquillo en el 0-2.

Tras el descanso, la inspiración dejó paso al oficio. En el cuerpo a cuerpo, el Adarve no perdió pasión y salió al campo sin ponerse límites. Pablo estrelló la pelota en el larguero, Darío falló un gol clamoroso a bocajarro y finalmente por mediación de Miguel, rematando de tijera un centro frontal, recortaron distancias, 1-2. El partido volvió a ser competido, por momentos el protagonismo era para los jugadores locales. Fernando, extremo del Adarve,  tomó el balón y encaró a Cristian. Los duelos particulares podían desequilibrar el choque.

Así fue, surgieron los jugadores que entrenan y compiten con el Rayo "B" para imponer la franja. Toni y Nanclares volvían a mostrar sus galones y Manquillo a marcar la diferencia. Entre tanto el que más disfrutaba sobre el campo era  otro. Blati Touré, el extremo que se mueve como un  mediapunta y juega a ritmo de funky , cogió el balón y eligió el destino del partido en un pase interior medido para Manquillo que ganó la espalda de la defensa rival para asistir a Dalmau, situado en boca de gol, 1-3.



El Adarve aún con empuje ya no pudo revertir la situación. La solvencia de Mendy y Ángel, zagueros del Rayo, lo evitaron conduciendo el partido a un final tranquilo. El Rayo juvenil volvió a ser el Rayo, ya suman ocho puntos y se colocan en cuarta posición. Frente al Leganés, la próxima jornada, será un buen momento de tomar medida a esta generación de futbolistas. Mientras que la Unión Adarve, con la mitad de los puntos disputados en su haber, tendrá que viajar  a un difícil campo como el de la U.D Plasencia.


Unión Adarve: Salas; Gonzalo (A), De la Torre, Darío, Andrés (Angel (AA´) 65 ´); Pablo, Adrián (Guille 52´); Fernando (Mario 76´), Ortega; Santos y Miguel.

Ent: José Ramón Llorente

Rayo Vallecano: Jordan; Parra, Ángel, Mendy, Cristian (A) (Santi Feullisier (A) 74´); Toni Arranz (A) (Iu Ranera 78´), Nanclares; Blati Touré, Lobato (Isaac 67´); Dalmau (Dani Martín 81¨), Manquillo.

Ent: Diego Montoya

Árbitro: Sr. Ortiz Arias

Goles: 0-1 Toni Arranz (27´)

0-2 Manquillo (40´)

1-2 Miguel (52´)

1-3 Dalmau (63´) 





sábado, 31 de marzo de 2012

Jornada 28; Juvenil Division de Honor; Grupo V: Union Adarve 3-3 Rayo Vallecano

Vértigo en el alambre

El empuje del Adarve y una crisis de ansiedad consumen al Rayo Vallecano que terminó siendo empatado

Partido de carácter bipolar entre Unión Adarve y Rayo Vallecano. Los rojinegros bien plantados alimentaron el miedo a fallar de los franjirrojos. Más tarde el talento para definir y la necesidad de ganar desequilibró el encuentro a favor de los visitantes. Sin embargo, a cinco minutos del final un balón colgado al área sumó en una depresión al juvenil rayista. Los del Barrio del Pilar igualaban la contienda, sin nada en juego. Mientras el Rayo Vallecano dejaba la liga en bandeja al Atlético de Madrid y posponía su clasificación para la Copa del Rey.

Los primeros minutos sorprendieron a propios y a extraños. Lejos de imponer su ley y demostrar personalidad, el Rayo Vallecano cedió su terreno en favor de un Adarve libre de prejuicios. Mario, el delantero local, se convertía en el vértice de todos los lances del juego. Ante la incertidumbre del momento se movía hacía los costados para sentir la fragilidad de los zagueros visitantes. Aún así sus remates no alcanzaban los tres palos, sus chuts se marchaban altos. Hasta que de un corner botado por Abel, Mario despegó sus pies del suelo para alzarse sobre su par y cabecear a gol, 1-0.

El Rayo que aún no había adelantado sus líneas respondió de un tirón. Y en la primera ocasión que pudo avanzar condujeron su ataque de cara al rival. Nanclares trazó una pared que resulta fallida pero terminó cayendo a sus pies, al encarar al portero este le derribó en el interior del área. El penalti trasformado por Isma igualó el duelo, 1-1. A partir de entonces el conjunto franjirrojo despertó de su letargo. Con Aminu como mediocentro tuvieron más presencia, ganando en el cuerpo a cuerpo ante un Adarve cada vez más fracturado. 
Tras el descanso, Carlos, el portero rayista, comenzó actuando obligado a volar hacía la escuadra por un libre directo lanzado por Abel. Pero el Rayo Vallecano seguía sin perdonar cada vez que le daban la oportunidad. Una pérdida de balón cercana a la portería del Adarve, Nanclares la convirtió en una asistencia de gol para Isma que dejó correr la pelota hasta decidir cuando chutar cruzando con su zurda, 1-2. 


El gol parecía gasolina en las piernas del juvenil franjirrojo. Sumaron a su juego intensidad y temperamento. Sin embargo su mente era tan frágil que al mínimo disgusto el miedo les acuciaba. Y así fue como en el minuto sesenta y siete, el Adarve volvía a empatar el partido. Una falta lateral que no encuentra a nadie con descaro para salir a despejar el balón. La pelota se paseó, botó en el área y en el segundo palo cuando parecía despedirse de la jugada, aterrizó en Christian para marcar, 2-2.

Aunque a los dos minutos, el mundo volvió a su lugar. Otra pérdida de balón llegó a los pies de Nanclares que cruzó el esférico en dirección a Manquillo para que el delantero la embocase a bocajarro, 2-3. Quedaban veinte minutos para el final, la liga continuaba en liza y la plaza para la Copa del Rey juvenil conseguida. Pero el juego en sí, no estaba tan controlado como el resultado. Viviendo del fallo, los nervios emitían fragilidad. el Rayo Vallecano se arrinconó. La tensión florecía y los síntomas parecían los de una crisis de ansiedad.  

Hasta que en el minuto ochenta y cinco llegó el colapso. Alberto, del Adarve, centró desde la banda derecha. Según la pelota tomaba vuelo y la dirección precisa, se apagaba la confianza de la defensa rayista. En el segundo palo, Abel remató de cabeza y el miedo congeló la iniciativa de encimar. A placer Abel empataba el partido y sentenciaba al Rayo juvenil. 


 Con este resultado, el Atlético de Madrid no puede entonar el alirón ganado al Zamora. Pero con un punto más que logre ante el Pozuelo, sí consigue vencer este jornada se convertirá en campeón. Mientras que los franjirrojos pueden ser equipo de Copa del Rey gracias a terceros mañana por la tarde. Una victoria del Sporting de Gijón al Celta ,en el grupo 1, constataría que con los 63 puntos obtenidos en liga están entre los dieciséis mejores equipos de la competición.

sábado, 25 de febrero de 2012

Jornada 24. Juvenil División de Honor Grupo 5: Atlético de Madrid 2-2 Rayo Vallecano


Empate de cal y arena

Atlético de Madrid y Rayo Vallecano dejan el desenlace de la liga abierto en un duelo cara a cara con final vertiginoso 


Intensidad de Primera División y objetivos de elite. Rojiblancos y franjirrojos sentaron tabla en un choque con dos caras. Por dos veces se adelantó el Rayo Vallecano. Y en dos ocasiones igualó el Atlético de Madrid. Al contragolpe castigaban los rayistas y con capacidad de mando los colchoneros cicatrizaban las heridas de un mal resultado. En el tiempo de descuento el colegiado Ortiz Arias decidió anular, por fuera de juego inexistente, el que hubiera sido el gol de la victoria visitante. A renglón seguido, los locales pudieron sentenciar el título sacando rápido con el caos presente pero Carlos, el portero vallecano, agigantó su figura frente a Borja. 

Al minuto de juego ganaba el Rayo Vallecano. Manquillo desarbolaba a la línea defensiva rival de un slalom hasta ser tumbado sobre la línea lateral del área grande. La falta botada por Pascual llega a la cabeza de Maninson que empotra la pelota en las mallas, 0-1. Con el resultado a favor, no había mejor ecosistema posible para el juego franjirrojo. 

Solidarios en esfuerzos, en el centro del campo, Toni y Nanclares cerraban líneas de pase y Adrían Díaz se pegaba como un cromo sobre Oliver Torres. En ataque, fútbol vertical para la punta de lanza, Víctor Manquillo que por habilidad causaba pavor. Pero los rojiblancos mostraron su carácter y fe. Sobre la figura de Dani Márquez, su mediocentro equilibrista, no cayeron al vacío y creyeron en sí mismos. Luego el "10", Oliver Torres, se encargaría de poner el ritmo. 


A quince minutos para el descanso, ya dominaban los rojiblancos. Pero el portero franjirrojo, Carlos, templaba todas las acometidas. Hasta que en un córner llegó el empate. Primero, el guardameta rechaza un remate de David. Pero en el segundo saque de esquina lanzado por Oliver, Glory se alza sobre todos y cabecea a gol, 1-1.

En el segundo tiempo, más de lo mismo. Los rojiblancos con presencia en campo contrario comenzaron a encontrar las bandas y el Rayo Vallecano a conocer el sufrimiento. La más clara, un centro de Gallas que conecta Luis pero que Carlos evita de una estirada. 

Sin embargo, de un balón largo surgió la calidad de Manquillo. Intermitente, como todos los chicos talentosos, iluminó la jugada con pausa y definición. Aguantó el momento justo para proteger la pelota mientras corría y luego definir ante David Gil, 1-2. Era el minuto 85, ciento veinte segundos después el Rayo despertó de su sueño. Otro balón colgado, puso a prueba los nervios de la zaga rayista. Sin convicción, dejaron a Borja atrapar el balón y entregárselo a Alex, que sin miedo la embocó para lograr el empate cuando sus marcadores en vez de salir a su búsqueda replegaron para convertirse en obstáculos bajo palos, 2-2.

Aquí no acabó el duelo. Había tanto en juego que se exprimieron hasta los últimos segundos. En la penúltima jugada del partido, gol anulado al Rayo Vallecano. Falta lateral que sacan en corto. A escasos dos metros de la línea de fondo, Manquillo saca un centro medido al área dónde Maninson, llegando desde atrás, la mete de volea y con el alma.  El línea  alza la bandera y anula el tanto. Mientras el Rayo, casi al completo, celebra la "victoria", el Atlético de Madrid envía un balón largo hacía el destino para Borja. Primero Teki trata de frenarle pero no puede, es Carlos quién se planta delante del delantero rojiblanco y repele la pesadilla de perder así.

Con este resultado el Atlético de Madrid es el favorito al título. Con los mismos puntos, pero con un partido menos, tiene el goalverage particular a su favor. Real Madrid y Diocesano, 5º y 3º, rivales de rojiblancos y franjirrojos durante la próxima jornada, respectivamente, se convierten en los jueces de la liga. Con una plaza para la Copa del Rey juvenil en juego, todos tienen su propio acicate en las últimas seis fechas que restan para el final de la liga.


domingo, 19 de febrero de 2012

Jornada23: Juvenil DH Grupo 5; Rayo Vallecano 1-1 Getafe

Al borde de un ataque de nervios

Empate entre Rayo y Getafe 
Cualquiera  pudo vencer. 
La lucha por el título sigue igual, el Atleti empató ante el Numancia

Entre azulones y franjirrojos, una distancia clara en la tabla, segundos contra décimos. Dos objetivos distintos, el título frente a la salvación. Pero la misma obligación, conseguir la victoria. El gol tempranero a favor del Getafe  reforzó sus convicciones y agobio a los rayistas. Pero con el balón como ansiolítico, el tanto del empate terminó suavizando los nervios. Aunque el final del partido fuese de infarto, con ocasiones claras por ambos bandos. La tabla de resultados dejó las cosas como están. Para el Rayo Vallecano, la vida sigue igual. Empató el Atlético de Madrid ante el Numancia en Soria (1-1). Para el Getafe, ganó Las Rozas al Salamanca (3-2) y perdió el Leganés ante el Real Madrid (5-0), o lo que es lo mismo, está cinco puntos por encima del descenso ( a falta de lo que hagan Rayo Majadahonda frente a Pozuelo) y a tres del séptimo puesto.

El choque comenzó rompiendo la partitura. No habían trascurrido ni dos minutos de partido cuando los azulones ya habían marcado el primero. De un corner sucedieron dos jugadas. En la primera la defensa franjirroja la saca bajo palos. En la segunda, la pelota acaba besando las mallas aunque sea con polémica. Del rechace surge un centro desde la banda derecha y tras rozarla un atacante azulón y otro contactar con el portero, el balón se pasea hasta el segundo palo dónde Jaime la mete hasta con el alma, 0-1.

A partir de entonces un nuevo partido que acrecentaba las virtudes de los visitantes y la ansiedad de los rayistas agigantaban sus dudas. El juvenil del Getafe construyó una defensa armada y flexible dónde todos trabajaban por igual. Desde los zagueros con su concentración y viveza hasta los medios con su orden y empezando por el sacrificio de los puntas, corriendo de un lado para otro. No sólo maniataron el juego de ataque rival sino que tenían tiempo y clarividencia para arremeter contra la portería. La más clara la dispuso Hugo a pase de Robert pero su tiro acabó fuera.

El Rayo Vallecano, quería el balón pero la presión atenazaba los movimientos de sus delanteros, congelaba las ideas de sus centrocampistas y se precipitaban todos. Con tanta separación entre líneas, optaban por el juego directo y ante un rival tan bien colocado se convertían en  pases  al abismo. Sólo cuando el Getafe se decidió por atacar, sin ataduras, los franjirrojos encontraron su lugar en el campo. Al contragolpe, despojados de los grilletes impuestos por la necesidad de los  resultados, podían echar a volar. Pero siempre la última decisión no decantaba el remate.

En el segundo tiempo, el tiempo acucia más pero también los espacios para pensar se agrandaban ante el cansancio. El Getafe tuvo que plegar velas porque comenzaba a agotarse. Aún así orden y solidaridad. En el sesenta y dos, volvió a pisar área el conjunto azulón, un pared en en la frontal acabó en las manos de Carlos a chut de Dani.

Sin embargo, el Rayo se hizo con el dominio, y el Getafe se atrincheró. La entrada de Suso, en el medio del campo, generó superioridades y una solución. Y en el minuto setenta y cinco llegó, con una pizca de suerte, el gol del empate. Después de ser el vértice de los pases, a Suso le tocó terminar la jugada. Después de recortar a un rival ,que salía a su paso, disparó desde media distancia. La pelota tomó un vuelo diferente con dirección a las mallas porque chocó en un rival, 1-1.



Los últimos diez minutos fueron una ruleta rusa. Ambicioso el Rayo Vallecano puso la quinta marcha de un toque de corneta pero a sus avalanchas le ponían freno Fran, Jaime y Risco, los tótem azulones. En la otra costa, cada contragolpe era un ataque al corazón. Tres contra tres y los delanteros azulones, no renunciaban a dar un golpe de efecto. El summum del duelo tuvo lugar en el último minuto cuando de un balón largo de Nanclares, arrancan Manquillo y Levi a correr hacía la gloria. La defensa azulona se queda tirando el fuera de juego pero el árbitro no lo señala. Cuando todo está listo para el pase de la muerte, a Manquillo le entran décimas de segundo de dudas y en la espera llegan todos los defensas y sale el portero para interceptar el gol de la victoria.

Final con empate, la vida sigue igual. Quedan siete jornadas para encontrar un alivio ante la presión. Y con urgencia. La próxima jornada, el Rayo Vallecano visita el Cerro del Espino con media liga en juego ante el Atlético de Madrid. Mientras que el Getafe recibe a un revivido Real Madrid.

domingo, 29 de enero de 2012

Jornada 20. Juvenil División de Honor. Grupo 5: Pozuelo 1-7 Rayo Vallecano

De un chasquido a la goleada


Hasta la expulsión el duelo entre Pozuelo y Rayo Vallecano fue igualado pero ante diez jugadores los franjirrojos no tuvieron piedad


Una polémica decisión arbitral seguida de un penalti con expulsión incluida dejó al Pozuelo en inferioridad numérica y a su planteamiento cojo ante un Rayo Vallecano demoledor si le dejas pensar. Hasta entonces, los locales se habían adelantado en el marcador y habían impuesto un cortafuegos en el centro del campo. Antes del descanso los franjirrojos ya habían desenfundado su armas, remontando el partido. Y tras el descanso, a medida que caían más goles,los locales olvidaban su amor propio. Lo recordó cuando el árbitro silbó el final y vieron el 1-7 en el marcador.

El comienzo del partido fue tan vibrante que de los goles y la polémica arbitral discurrida en los primeros cuarenta y cinco minutos surgió el desenlace del choque. Los chicos del Pozuelo llevaron a cabo una disposición sobre el tapiz cuya misión era evitar ver el  ir y venir de los pases. Acumulando jugadores en el centro del campo obligaban al Rayo Vallecano a tocar de derecha a  izquierda pero encontrando dificultades para progresar. Todos sus jugadores de ataque estaban vigilados por alguna camiseta verde. 


Como consecuencia, sembraban tantas dudas que robaban la pelota o cerca del área rival o en el centro del campo, todo listo para lanzar el balón a sus jugadores en velocidad. En el minuto dieciocho llegó la polémica. El Pozuelo robaba y sorprendía, y en esta ocasión lograba el gol. Joel percute por el lateral del área y una vez llega a la línea de fondo asiste a Juanma que tras un remate fallido, es derribado por Maninson, central del Rayo Vallecano, penalti y expulsión. Pero el árbitro no se había percatado que el asistente tenía el brazo levantado. Un fuera de juego cuando Joel recibe el esférico consigue lo imposible  que el tiempo se detenga y se borre todo lo que había sucedido antes, ni expulsión ni penalti a favor del Pozuelo. Viendo las imágenes, acierta el asistente.


Diez minutos más tarde, el Pozuelo consigue su recompensa. Juanma, de un desmarque de ruptura, se cruza con la pelota que camina de un pase al hueco y la acompaña de un sutil toque con el interior del pie hasta el fondo de las mallas, 1-0. Ante el gol, el Rayo Vallecano ni se inmutó. Presencia sí, ocasiones no. Adrián Mora, Tony y Nanclares, sus tres cerebros en el medio, buscaban el balón.

Hasta que Adrián Díaz, desde el lateral derecho, alza la cabeza y detecta un resquicio. Como la luz, después de un túnel, la pelota corre hasta los pies de Isma que una vez encara portería tiene que ser derribado por un defensor local para que no marque. Último hombre, penalti y expulsión. el propio Isma sería el encargado de meter el gol en la jaula, 1-1.


Con diez jugadores el centro del campo del Pozuelo perdió consistencia. Más espacios, más tiempo para pensar y paisaje para decidir. No perdió el tiempo el Rayo Vallecano de castigar a su adversario. Cuatro minutos más tarde del primer tanto hacían el segundo, justo antes del descanso. Tony observa el desbarajuste y lanza para Rúben que entre dos rivales, espera al balón y después recorta a su marcador. Cambia el ritmo y vuelve a frenar para definir, 1-2.


Ya en el segundo acto apareció Víctor Manquillo en lugar de Pato. Con ganas de reivindicarse el futbolista franjirrojo desniveló el duelo con una asistencia y un gol  en dos minutos, del sesenta y cinco al sesenta y siete. Primero regala el gol a Isma y el cuarto tanto lo marca él cruzando al portero rival con el balón en los pies para luego embocar a portería vacía, 1-4. A partir de este momento el cuerpo de los jugadores del Pozuelo recordaron la polémica y la fatiga melló sus músculos. El Rayo Vallecano no se detuvo y le goleó hasta llegar a siete goles.

Ya en los vestuarios del Valle de las Cañas mientras unos se iban cabizbajos por sentir lo que pudo ser y la pesadilla que terminó siendo, los franjirrojos salían sonrientes al enterarse del empate a dos entre Atlético de Madrid y San Fernando que les deja a un punto del líder. Aunque la jornada aún fue más redonda para el primer juvenil del Rayo Vallecano. La derrota del Real Valladolid a manos del Diocesano por 4-1 les acerca su clasificación para la Copa del Rey j8uvenil alejándose en diez puntos de los pucelanos aunque aún queden diez jornadas por disputar.






domingo, 11 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 3-2 Real Valladolid


El juvenil franjirrojo remontó en el segundo tiempo ante uno de sus rivales por la plaza que da acceso a la Copa del Rey. Los franjirrojos acaban la primera vuelta segundos en la tabla, posición que ocupaban los pucelanos

Ciclotímico choque por marcar distancias en la tabla entre los juveniles del Rayo Vallecano y el Real Valladolid. Comenzaron al minuto de juego marcando los de la franja roja. Antes del minuto cinco, igualaban los blanquivioletas. Más tarde, los vallisoletanos se adelantaron  a balón parado. Y en el segundo tiempo, los rayistas embotellaron a su rival. No se detuvieron hasta empatar y al contragolpe vencer.




Los pucelanos llegaban con ventaja en la tabla. Y los franjirrojos mirando el partido como un todo o nada. En el minuto uno de juego asaltaron a su rival. Los cuatro atacantes se pasaron la pelota hasta llevar el esférico a Manquillo que chuta a gol, 1-0.

El Real Valladolid respondió presionando arriba. De espaldas Adrián Mora en el balcón del área perdió el balón y Zubi definió frente al portero, 1-1. A partir de entonces cada uno jugó su papel. Los blanquivioletas verticales, los franjirrojos pausados. A balón parado temblaban los locales. Después de sembrar el pánico, llegó el susto. Corner lanzado al primer palo, nadie lo despeja y un jugador pucelano, Carlos, empuja la pelota a las mallas sobre la línea de gol.

En el segundo acto, los franjirrojos no se vinieron abajo. Sumaron un delantero más a su juego. Obligaron al Valladolid a agazaparse. Cada vez más cerca del gol, lo terminaron marcando, en el minuto sesenta y cinco. Manquillo, desde la derecha, conduce en diagonal y mete un pase entre los centrales para que Rubén defina, 2-2.

A cinco minutos para el final, cuando los visitantes se estiraban para poner a prueba la opción de besar la gloria, conocieron la derrota al contragolpe. Manquillo la lanza en profundidad, un taconazo de Rubén deja sólo a Isma que da la victoria al Rayo Vallecano.

Con esta victoria los franjirrojos acaban la primera vuelta cumpliendo su objetivo. Pero queda la mitad del libro, Real Valladolid y Real Madrid pueden cambiar el desenlace por la plaza que da acceso a la Copa del Rey.


Rayo Vallecano: Carlos; Adri Díaz, Suso, Unai, Pascual, Adri Mora, Toni (Vallejo 56´), Nanclares (A), Manquillo (Teki 89´), Ruben, Isma (Javi Jiménez 87´)

Ent: Diego Montoya

Real Valladolid: Julio: Modino (Slomi 90´), Esteban, Iván, Marcos(A), Carlos (A), Ruba, Alex, Anuar,(Leian 76´),Nacho (Abad 86´) Zubi.

Ent: José Miguel Gail

Goles:

            1-0  Manquillo (1´)
1-1  Zubi (4´)
1-2  Carlos (25´)
2-2 Rubén (65´)
3-2 Isma (85´)

Arbitro: Velázquez Arribas
Asistentes: Humanes Marz
Fuentes Castaño

Campo: Ciudad Deportiva Fundación Rayo Vallecano. 100 espectadores




domingo, 4 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 2-2 Unión Adarve

Fuegos artificiales en la noche

A cinco minutos para el final, el Rayo sufrió un apagón que provocó el empate del Adarve marcando dos goles

A las cuatro de la tarde de un sábado en la Ciudad Deportiva de la Fundación Rayo Vallecano comienza un partido. Es invierno y el sol ,aunque ya no calienta como antes, alumbra. Al minuto noventa, llega el ocaso, cae la noche en Madrid. Cuando era de día el juvenil del Rayo Vallecano había resuelto un partido intenso y competido por pegada y toque. Pero con la noche cayendo sobre el tapiz, el duelo aún no había terminado. Para los franjirrojos sí y llegó la remontada. Primero de un remate de córner y luego de un absurdo penalti. De día y de noche, la Unión Adarve jugó y al final sumó un punto. Como los fuegos artificiales les valió con dos petardazos para iluminar sus ilusiones.

Arrancó el choque trepidante. Los rojinegros impusieron su ritmo al Rayo. Presionando y empujando obligaban a los locales a iniciar las jugadas casi metidos en su área, una y otra vez. El Rayo Vallecano buscaba avanzar línea a línea, pase a pase pero no redondeaba sus jugadas ni desataban la solidez del rival.

Las ocasiones más claras eran del Adarve que por enjute pisaba la base rival. Primero Álvaro de tenso disparo que rebota en el muro rayista y más tarde Pedro que remata alto. Los visitantes habían entendido el partido. No dejar que la pelota corra a lo largo del terreno de juego, mejor que salte y vuele sin dominador claro.

Pero a la media hora de juego, la pelota cayó en el balcón del área en posición franca para un buen golpeo de un jugador franjirrojo. Nanclares no perdió la ocasión. Chuta fuerte y raso a la base del poste, 1-0. el gol calmó las ansías del Adarve y hasta el descanso el choque perdió amperios.


Al comenzar el segundo tiempo, el Rayo Vallecano mantenía la misma luz en su bombilla mientras que en los rojinegros comenzaba a retemblar. El Adarve mantenía su fe pero no la misma energía. Por eso replegó sus líneas para no encajar más y medía sus ataques para sorprender al rival.

El Rayo Vallecano ante un rival cada vez más diáfano, no como en el primer tiempo que su físico les permitía poblar todo el campo de defensores que presionaban y no dejaban jugar, comenzó a empalmar pases que encendían buenas jugadas. El momento luz del equipo llegó del minuto sesenta y tres al sesenta y cinco cuando cegó al rival con ocasiones y un gol.

Comienza la jugada sacando rápido una falta el Rayo. Toni para Nanclares y este para Rubén. La pelota le llega sobre la frontal del área a Ismael que arma su pierna y se decide por un pase a Manquillo que ante el portal vacío remata por instinto. Mansa camina la pelota hacía la línea de gol y termina salvándola un defensor rojinegro. El balón termina en el córner. Ismael es el encargado de botarlo y lo lanza al segundo palo dónde Adrián Mora se alza y cabecea  para marcar distancias. 2-0.

A partir de entonces, la noche. El sol poco a poco se esconde. La luz y sus rayos cada vez son más tenues, igual que la fuerza y la atención de los juvenil rayistas. El Adarve parece rendido al resultado. Excepto, su número cuatro y capitán, Álvaro. Como pólvora para fuegos artificiales su ambición enciende la mecha de la remontada.

Avanza del centro del campo a la posición de delantero centro, se pelea con todos y atrapa la pelota a la carrera. En el minuto ochenta y siete, su fe actúa como un imán. Un saque de esquina botado por Abel llega a Álvaro que lo remata pero no llega, en boca de gol es Charly quién a su lado la empuja para recortar distancias pero los dos hacen el ademán de meterla aunque sea con el alma.

Y ya a un minuto para el final, con el cuero en el campo contrario se enreda, por su insaciable sed de victoria,  con el defensor local Herreros que comete el error de sacudir el brazo y el capitán del Adarve cae. El árbitro entiende que existe una agresión y señala pena máxima. Álvaro termina siendo héroes de un cuento que seguía viviendo hasta escuchar el punto y final. Él confiaba en el empate y él lograba trasformar el penalti que convirtió la pena en abrazos del minuto ochenta y cinco al noventa.


Al Rayo Vallecano se le bajaron los plomos. Por confianza o desidia, sólo los jugadores lo saben. Aunque el el resultado es la única realidad que demuestra que sufrieron un apagón y que tiene sus consecuencias. Cada vez más lejos de su mejor momento, el equipo pierde intensidad y sus jugadores relumbrón. Cada vez más lejos de sus objetivos, son terceros pero las diferencias crecen. El Real Valladolid gana y el el Real Madrid recupera confianza. Para acabar la primera vuelta, primero el Numancia y luego los pucelanos. Dos partidos y una vuelta completa, que empieza en Valdebebas, para recuperar su química por el fútbol. Una vuelta para que cada futbolista encienda su bombilla e ilumine con talento sus oportunidades de éxito en el futuro.

En el Adarve, la sonrisa y la unidad como equipo les hace jugar a ciegas. Todo depende de ellos y eso sólo les da puntos y alegrías. La temporada se desarrolla y los resultados afianzan su credibilidad en su juego. Sólo les queda seguir así, no mirar a los resultados sino a su fe en ellos mismos.