Mostrando entradas con la etiqueta Adrián Mora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adrián Mora. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de enero de 2012

Jornada 20. Juvenil División de Honor. Grupo 5: Pozuelo 1-7 Rayo Vallecano

De un chasquido a la goleada


Hasta la expulsión el duelo entre Pozuelo y Rayo Vallecano fue igualado pero ante diez jugadores los franjirrojos no tuvieron piedad


Una polémica decisión arbitral seguida de un penalti con expulsión incluida dejó al Pozuelo en inferioridad numérica y a su planteamiento cojo ante un Rayo Vallecano demoledor si le dejas pensar. Hasta entonces, los locales se habían adelantado en el marcador y habían impuesto un cortafuegos en el centro del campo. Antes del descanso los franjirrojos ya habían desenfundado su armas, remontando el partido. Y tras el descanso, a medida que caían más goles,los locales olvidaban su amor propio. Lo recordó cuando el árbitro silbó el final y vieron el 1-7 en el marcador.

El comienzo del partido fue tan vibrante que de los goles y la polémica arbitral discurrida en los primeros cuarenta y cinco minutos surgió el desenlace del choque. Los chicos del Pozuelo llevaron a cabo una disposición sobre el tapiz cuya misión era evitar ver el  ir y venir de los pases. Acumulando jugadores en el centro del campo obligaban al Rayo Vallecano a tocar de derecha a  izquierda pero encontrando dificultades para progresar. Todos sus jugadores de ataque estaban vigilados por alguna camiseta verde. 


Como consecuencia, sembraban tantas dudas que robaban la pelota o cerca del área rival o en el centro del campo, todo listo para lanzar el balón a sus jugadores en velocidad. En el minuto dieciocho llegó la polémica. El Pozuelo robaba y sorprendía, y en esta ocasión lograba el gol. Joel percute por el lateral del área y una vez llega a la línea de fondo asiste a Juanma que tras un remate fallido, es derribado por Maninson, central del Rayo Vallecano, penalti y expulsión. Pero el árbitro no se había percatado que el asistente tenía el brazo levantado. Un fuera de juego cuando Joel recibe el esférico consigue lo imposible  que el tiempo se detenga y se borre todo lo que había sucedido antes, ni expulsión ni penalti a favor del Pozuelo. Viendo las imágenes, acierta el asistente.


Diez minutos más tarde, el Pozuelo consigue su recompensa. Juanma, de un desmarque de ruptura, se cruza con la pelota que camina de un pase al hueco y la acompaña de un sutil toque con el interior del pie hasta el fondo de las mallas, 1-0. Ante el gol, el Rayo Vallecano ni se inmutó. Presencia sí, ocasiones no. Adrián Mora, Tony y Nanclares, sus tres cerebros en el medio, buscaban el balón.

Hasta que Adrián Díaz, desde el lateral derecho, alza la cabeza y detecta un resquicio. Como la luz, después de un túnel, la pelota corre hasta los pies de Isma que una vez encara portería tiene que ser derribado por un defensor local para que no marque. Último hombre, penalti y expulsión. el propio Isma sería el encargado de meter el gol en la jaula, 1-1.


Con diez jugadores el centro del campo del Pozuelo perdió consistencia. Más espacios, más tiempo para pensar y paisaje para decidir. No perdió el tiempo el Rayo Vallecano de castigar a su adversario. Cuatro minutos más tarde del primer tanto hacían el segundo, justo antes del descanso. Tony observa el desbarajuste y lanza para Rúben que entre dos rivales, espera al balón y después recorta a su marcador. Cambia el ritmo y vuelve a frenar para definir, 1-2.


Ya en el segundo acto apareció Víctor Manquillo en lugar de Pato. Con ganas de reivindicarse el futbolista franjirrojo desniveló el duelo con una asistencia y un gol  en dos minutos, del sesenta y cinco al sesenta y siete. Primero regala el gol a Isma y el cuarto tanto lo marca él cruzando al portero rival con el balón en los pies para luego embocar a portería vacía, 1-4. A partir de este momento el cuerpo de los jugadores del Pozuelo recordaron la polémica y la fatiga melló sus músculos. El Rayo Vallecano no se detuvo y le goleó hasta llegar a siete goles.

Ya en los vestuarios del Valle de las Cañas mientras unos se iban cabizbajos por sentir lo que pudo ser y la pesadilla que terminó siendo, los franjirrojos salían sonrientes al enterarse del empate a dos entre Atlético de Madrid y San Fernando que les deja a un punto del líder. Aunque la jornada aún fue más redonda para el primer juvenil del Rayo Vallecano. La derrota del Real Valladolid a manos del Diocesano por 4-1 les acerca su clasificación para la Copa del Rey j8uvenil alejándose en diez puntos de los pucelanos aunque aún queden diez jornadas por disputar.






domingo, 8 de enero de 2012

Análisis Juvenil División de Honor Grupo 5: El Once

Once de honor

Comienza el año 2012 con más fútbol en División de Honor
mientras rueda el balón elegimos los ases a seguir


Portero

Andrés

Club: Real Madrid

Alicantino de nacimiento, criado en el Hércules y madurando en Valdebebas. Esta ante su tercer año en la casa blanca, toda su formación en edad juvenil. Además de internacional sub-16 con España. Es un portero con planta, metro y noventa y tres centímetros de altura, que destaca más por sus cualidades cerebrales que por su gran físico. 

Seguro bajo palos y con templanza para decidir que hacer en cada momento. No necesita florituras para echar el candado a su puerta. Es un guardameta que inspira tranquilidad sólo con sus gestos y se confirman con sus paradas, frío en el uno contra uno y sobrio ante los cañonazos, siempre con los pies en el suelo.

Defensa

Javier Manquillo

Lateral derecho 

Club: Atlético de Madrid 

Sí hay un jugador con más proyección para llegar a la elite, es Javier Manquillo. Como un vagón, a toda velocidad y potencia, ha convertido la banda derecha en un carril hacía la Primera División. Ya debutó en Copa del Rey, ante el Albacete, y con la llegada del "Cholo" Simeone al banquillo colchonero el madrileño está en la carta de navegación del futuro del club. De momento ascenderá al filial, a la órdenes de Pantic. En Segunda "B" veremos si sus cabalgadas y centros precisos son realidad o una ensoñación juvenil. 

En cantera, se trata de un futbolista de altos vuelos. Con técnica punta, aquella que responde con eficacia a la máxima exigencia. Su fútbol ,de muchas revoluciones por minuto, no peca de imprecisión sino de anticipación y sentido al juego tanto en ataque como en defensa.

Iván Sáez

Central 

Club: Real Madrid

En tan sólo dos años jugando en Valdebebas, siempre adelantado a su tiempo, su nombre esta marcado en blanco. Defensa de profesión, este futbolista de diecisiete años ya internacional sub-17 con España, se toma la anticipación y la contundencia al corte como una responsabilidad. 

Líder alrededor del balón, ya sea decidiendo su destino a través del pase desde el cetro defensivo, o librando batalla por su recuperación.   

Pascual

Lateral Izquierdo

Club: Rayo Vallecano

Futbolista silencioso que llama la atención a gritos en sus acciones defensivas y su brisa en ataque. Jamás  se complica, sabe sumar y restar, cuando incorporarse al ataque y cuando encimar al rival. 

En defensa, conoce el oficio, su lugar en el campo y sus obligaciones. En el uno contra uno, aguanta y acecha cuando el otro busca fintarle. En ataque, sigue la pelota y acompaña la jugada, orienta el juego dónde el equipo le pide.


Centrocampistas

Dani Márquez

Mediocentro

Club: Atlético de Madrid

Escudo y espada del centro del campo rojiblanco, líder de la categoría. Mediocentro al uso a la par que moderno. Clásico en sus convicciones, esfuerzo y eficacia. Moderno, por su vigor físico y su            obediencia táctica. Su fin recuperar balones y dirigirlos a los pies de quiénes multiplican, con creatividad, su constancia. 





Adrián Mora

Mediocentro

Club: Rayo Vallecano

Barre y empaqueta fútbol, roba y avanza. Como las aspiradoras succiona por colocación y decisión. Proactivo en ataque, decide el destino del juego en función del lugar donde está él, el balón y el rival.








Oliver Torres

Mediocentro

Club: Atlético de Madrid 

Con  el 10 a su espalda y sus neuronas haciendo funcionar su cuerpo a pleno pulmón es capaz de hacer girar a un equipo sobre sí mismo. Siempre rodeado del balón, se gira, toca, se mueve y se orienta, siempre para decidir la mejor opción. 

Juega al fútbol como se baila al vals. Elegante en sus formas, con cierto donaire para pasar el balón, ofrecer un apoyo o quebrar a un rival. Intenso en sus gestos, fluye alrededor de quiénes le rodean. Dónde hay imprecisión, duda, inquietud o agobio, el ve oportunidades. Detiene el tiempo con el balón a sus pies. Mientras para unos es un instante, para Oliver es tiempo de pensar y decidir. Al otro lado del balón sus ideas se convierten en pasos rápidos, de compás vivo y juego eficaz.


Ruba

Extremo Derecho

Club: Real Valladolid

El extremo pucelano es un peta zeta con botas, frente a su par explota en la banda a base de regates. Se maneja como los funambulistas en el alambre, con habilidad y precisión. Su forma de entender el fútbol parece en peligro de extinción, preocupados por el orden, entiende que su función el juego se identifica con la frase, "la mejor defensa es un buen ataque". Lleva a su par a su hábitat, el uno contra uno. Estira la lona y busca la espalda del zaguero, para que siempre este preocupado por él.



Rubén Ramiro

Extremo izquierdo

Club: Rayo Vallecano

Águila de contragolpe. Con espacios libres, templanza y frenesí, marca y asiste a pierna cambiada. Convocado con el filial rayista, demuestra que busca saltar del fútbol base al profesional. Es la vía de escape del juego de ataque de su equipo. Técnico y vertiginoso en el uno contra uno comienza a saber que hacer en cada momento, en un deporte de instantes.





Delanteros

Nacho

Delantero centro 

Club: Real Valladolid

El atacante pucelano es uno de los canteranos del Real Valladolid con trayectoria en alza, también captado por la selección nacional en alguna ocasión para concentrarse en Las Rozas. Jugar entrelíneas es su ecosistema. Y en el campo se nota porque es uno de los que lleva el peso del equipo en esfuerzos y calidad.

Tácticamente mide sus gestos, decide bien sí correr hacía delante para desmarcarse, sí acercarse al balón para apoyar a un compañero, sí desprenderse del balón al primer toque o guardarlo hasta ver de reojo sombras que le puedan ayudar a llegar hasta el arco contrario.

Borja 

Delantero Centro

Club: Atlético de Madrid

Delantero de tren inferior capaz de sortearte en el espacio que ocupa una baldosa. Definidor y ambivalente, lo mismo le da partir del centro que de los flancos- Le gusta tanto correr a los espacios como guardar la pelota, que es de oro.













miércoles, 28 de diciembre de 2011

Análisis de Juvenil División de Honor Grupo 5


Radiografía de los 4 mejor clasificados en el grupo 5 de División de Honor

El Atlético de Madrid es líder indiscutible. Rayo, Real Valladolid y Real Madrid optan por la plaza que da acceso a la Copa del Rey

Rayo Vallecano

2º Clasificado
38 puntos, 12 victorias, 2 empates, 2 derrotas. 35 GF- 20 GC
Entrenador: Diego Montoya
Ases a seguir: Adrián Mora y Rubén Ramiro




Año tras año el Rayo Vallecano sigue sorprendiendo. A pesar de elegir e invertir en inferioridad de  condiciones sigue estando en resultados al mismo nivel o mejor que otras canteras de España. Sus futbolistas parecen creer en sus sueños. Defienden un estilo, una ilusión. Ser perseguidos por la franja roja debe ser un agobio para el rival.

Un técnico del club, que ahora entrena en otra de las canteras de España, en el Málaga C.F, explica que en Vallecas se cuida la base, desde la formación. La cantera del Rayo Vallecano esta pasando de la generación espontánea al sello corporativo. En este juvenil "A" ya no están ni Lass Bangoura (revelación en 1ª División), ni Leo Baptistao ( uno de los jugadores con más potencial de Rayo Vallecano "B") ni Rober ni  Bielsa ni Mario ( todos en el Rayo "B") ni Uña ni siquiera Diego Zamora (fichados este verano por el Villarreal C.F) pero a los que le toca  vestir la franjirroja en División de Honor siguen siendo competitivos.

En cambio el que es el mismo es el entrenador, Diego Montoya. Difícil reto igualar o mejorar el eco de la temporada pasada, llegando a luchar la liga contra el Real Madrid y clasificándose hasta semifinales de la Copa del Rey, apeados por el Espanyol de Thievy, delantero ahora a las órdenes de Pochettino. Y lo que es más importante ayudar a ser futbolistas a jugadores juveniles que encuentran tras su último año de formación un abismo en su futuro alrededor de un balón. 


Líderes hasta la jornada ocho, no habían perdido ni un partido. En la primera jornada engordaron su ego al vencer al Real Madrid, vigente campeón, en la Ciudad Deportiva Fundación Rayo Vallecano. Tras empatar con el Getafe y perder ante el Atlético de Madrid, cayeron en la tabla. Viajaron a Cáceres y volvieron a ser derrotados ante el Diocesano, una revelación en la categoría. Después resurgieron aunque de un empate inimaginable volvieron a surgir las dudas. Ganando por 2-0 a la Unión Adarve se vieron empatados en cinco minutos.

El equipo se refundo, salieron Herreros, Molina y Josu del club. Vencieron con sufrimiento al Numancia en Soria, se confirmaron con coraje y fútbol ante el Real Valladolid. Y una vuelta después, otra vez ante el Real Madrid, en esta ocasión en Valdebebas, desarmaron a los chicos de blanco con el orgullo franjirrojo. Vuelven a confiar en sí mismos, son segundos y han ganados los duelos ante quienes se disponen arrebatarle la plaza de Copa del Rey. Y aún aspiran a soñar por la liga aunque quede a seis puntos de distancia.

Su estilo de juego es es tan trasparente como opaco.  Traslúcido porque dejan pasar la luz de su patrón de juego en todos sus partidos  pero al mismo tiempo sólidos para no dejar ver líneas de pase al equipo contrario. Desde el repliegue montan el contragolpe. Tras perder el balón, el jugador más cercano presiona mientras  el resto se posiciona alrededor del balón como una malla. Su fin, llevar la pelota hacía la debilidad del rival, correr y marcar.

Suso es el líder atrás, Adrián Mora el capitán y quién lee sobre el campo la carta de navegación del partido. Toni Arranz es el canal del juego, hace progresar los ataques y detiene las embestidas. Nanclares y Rubén Ramiro ( también Santi Feuillasier hasta que se lesionó en su rodilla ) lanzan los abordajes. Y entre Ismael, Manquillo y Pato tienen la obligación de llevar  al equipo, con sus goles, al puerto de la victoria.




Con 14 partidos por disputar, tan sólo cuatro meses más de competición. El juvenil del Rayo Vallecano vive en el alambre como un equilibrista en el circo. De los resultados y su buen hacer hasta el final de temporada dependerá que pasen de juvenil División de Honor al fútbol profesional de la Segunda División "B". Algunos tendrán que reconquistar al fútbol, en un mundo de hombres, desde Tercera División o Preferente.  




domingo, 18 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor Grupo 5. Jornada 16: Real Madrid 0-1 Rayo Vallecano



Derbi de oficio franjirrojo

Victoria del Rayo.A la media hora de juego Rúben desequilibró el duelo y guardaron su ventaja hasta el final

Como sí el partido fuera una carrera de fórmula uno, estaba en juego ganar posiciones entre Real Madrid y Rayo Vallecano por conseguir la plaza que da acceso ala Copa del Rey juvenil. Cada uno con su estilo de juego, aceleraron y frenaron para llegar primeros a cada acción o no sufrir adelantamientos. Los blancos manejaban con toque pero sin ritmo y los franjirrojos se armaban para decidir cuando pisar el embrague para contragolpear. En media hora, del miedo a perder de ambas escuadras se pasó al gol rayista . A partir de entonces fue un toma y daca que acabó con los merengues atrincherando al Rayo y los visitantes perdonando al contragolpe. 

Con esta victoria  el Rayo Vallecano mantiene dos posiciones de ventaja, segundos frente a cuartos pero la distancia entre ellos se ha incrementado en tres puntos, más el goalverage particular a su favor. Quedando entre ellos siete puntos de diferencia. Los números estaban ,antes de jugar, en la cabeza de todos. Y durante el partido en las piernas de los jugadores. En un principio nadie quería sentir el vértigo de un duelo sin tregua. Por eso el Real Madrid optó por el fútbol control mientras el Rayo por el orden y el repliegue.


A los tres minutos de juego, Melero, mediocentro del Real Madrid, agitó el partido  estrellando en el travesaño un libre directo. Diez minutos más tarde llegó la réplica pero de tono muy tenue. Pato, que debutaba, dejó su primera pincelada dándose la vuelta sobre el vértice del área pero su chut saldría propulsado suave y a las manos. Antes de ocurrir la anécdota del partido, los blancos pudieron adelantarse en el marcador. Pero su delantero, Raúl de Tomás, erró al rematar un corner botado por Sergio en boca de gol enviándolo alto.

Después el Rayo carburó el motor de sus contragolpes. En el primero Tony no acierta pero en el segundo el cambio de marchas del ataque franjirrojo sirve para adelantarse al Real Madrid. Pato conduce la acción ofensiva a partir del centro del campo. Ante la presión del rival se deshace de él como los malabaristas, pasándose el balón de un pie a otro para seguir corriendo y meter un pase interior a Tony. El centrocampista franjirrojo gana la espalda a su par y centra raso para que Rúben decida. El primer remate se choca con Andrés, portero blanco, pero después la pelota queda suelta y el delantero rayista la emboca  a bocajarro, 0-1.

Los chicos de Valdebebas no desesperaron, siguieron dándole vueltas para encontrar soluciones. La lesión de Llorente dio cabida en el campo al habilidoso y eléctrico extremo Fran Pastor que con sus movimientos hizo el campo más ancho, sí cabe. Antes del descanso, en tres toques el Real Madrid se presentó en el área pero el centro de Pastor fue interceptado por Pascual, defensor vallecano, y a renglón seguido blocado por el portero Carlos al ver como el despeje de su compañero caminaba en dirección a su propia puerta.

Ya en el segundo tiempo, la posesión no estaba tan repartida. El Real Madrid se apoderó del cetro, del balón. Pero se topó contra dos paredes, primero la del centro del campo y luego la defensa. Aún así Raúl de Tomás pudo cambiar el timón del resultado en varias ocasiones. A centro de Fran Pastor la primera pero se entretiene al armar su pierna. Aunque más tarde las tiene más claras, con la entrada de Pablo Mogollón jugando entrelíneas pero sus remates no llegan a puerta, o salen fuera o chocan en rivales y compañeros.


Al final el afán del Rayo Vallecano, a pesar de no tener el balón, vence a los blancos. Los mediocentros, Adrián Mora y Tony, se multiplican. Y los defensas Suso, Adrí Díaz, Pascual y Unai agigantan su presencia. En un abrir y cerrar de ojos ,por su mentalidad ganadora, como a Pinocho con la nariz a ellos les crecen las piernas cada vez que sienten la ambición. Cuando interceptaban, no especulaban, salían al contraataque y Pato pudo irse a hombros de la Plaza de Valdebebas, a cinco minutos para el final.

Perdona añadir más goles en su marcador.Primero con un robo en la frontal, Rúben está más vivo que Iván Sáez pero Manquillo engatilla su pistola ante Andrés. Y luego, ya en el rush final, Pato se apodera de la pelota en la frontal ante las dudas del defensor blanco, Marcelo, pero su disparo no sorprende. Y ya la última, Pato en la esquina del campo mueve sus piernas y el balón quieto. Distrae al defensa para alargar a Vallejo que en carrera se adentra en el área pero su tanto soñado se aleja mientras el balón se pasea cruzándose paralelo a la línea de gol.



domingo, 11 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 3-2 Real Valladolid


El juvenil franjirrojo remontó en el segundo tiempo ante uno de sus rivales por la plaza que da acceso a la Copa del Rey. Los franjirrojos acaban la primera vuelta segundos en la tabla, posición que ocupaban los pucelanos

Ciclotímico choque por marcar distancias en la tabla entre los juveniles del Rayo Vallecano y el Real Valladolid. Comenzaron al minuto de juego marcando los de la franja roja. Antes del minuto cinco, igualaban los blanquivioletas. Más tarde, los vallisoletanos se adelantaron  a balón parado. Y en el segundo tiempo, los rayistas embotellaron a su rival. No se detuvieron hasta empatar y al contragolpe vencer.




Los pucelanos llegaban con ventaja en la tabla. Y los franjirrojos mirando el partido como un todo o nada. En el minuto uno de juego asaltaron a su rival. Los cuatro atacantes se pasaron la pelota hasta llevar el esférico a Manquillo que chuta a gol, 1-0.

El Real Valladolid respondió presionando arriba. De espaldas Adrián Mora en el balcón del área perdió el balón y Zubi definió frente al portero, 1-1. A partir de entonces cada uno jugó su papel. Los blanquivioletas verticales, los franjirrojos pausados. A balón parado temblaban los locales. Después de sembrar el pánico, llegó el susto. Corner lanzado al primer palo, nadie lo despeja y un jugador pucelano, Carlos, empuja la pelota a las mallas sobre la línea de gol.

En el segundo acto, los franjirrojos no se vinieron abajo. Sumaron un delantero más a su juego. Obligaron al Valladolid a agazaparse. Cada vez más cerca del gol, lo terminaron marcando, en el minuto sesenta y cinco. Manquillo, desde la derecha, conduce en diagonal y mete un pase entre los centrales para que Rubén defina, 2-2.

A cinco minutos para el final, cuando los visitantes se estiraban para poner a prueba la opción de besar la gloria, conocieron la derrota al contragolpe. Manquillo la lanza en profundidad, un taconazo de Rubén deja sólo a Isma que da la victoria al Rayo Vallecano.

Con esta victoria los franjirrojos acaban la primera vuelta cumpliendo su objetivo. Pero queda la mitad del libro, Real Valladolid y Real Madrid pueden cambiar el desenlace por la plaza que da acceso a la Copa del Rey.


Rayo Vallecano: Carlos; Adri Díaz, Suso, Unai, Pascual, Adri Mora, Toni (Vallejo 56´), Nanclares (A), Manquillo (Teki 89´), Ruben, Isma (Javi Jiménez 87´)

Ent: Diego Montoya

Real Valladolid: Julio: Modino (Slomi 90´), Esteban, Iván, Marcos(A), Carlos (A), Ruba, Alex, Anuar,(Leian 76´),Nacho (Abad 86´) Zubi.

Ent: José Miguel Gail

Goles:

            1-0  Manquillo (1´)
1-1  Zubi (4´)
1-2  Carlos (25´)
2-2 Rubén (65´)
3-2 Isma (85´)

Arbitro: Velázquez Arribas
Asistentes: Humanes Marz
Fuentes Castaño

Campo: Ciudad Deportiva Fundación Rayo Vallecano. 100 espectadores




domingo, 4 de diciembre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 2-2 Unión Adarve

Fuegos artificiales en la noche

A cinco minutos para el final, el Rayo sufrió un apagón que provocó el empate del Adarve marcando dos goles

A las cuatro de la tarde de un sábado en la Ciudad Deportiva de la Fundación Rayo Vallecano comienza un partido. Es invierno y el sol ,aunque ya no calienta como antes, alumbra. Al minuto noventa, llega el ocaso, cae la noche en Madrid. Cuando era de día el juvenil del Rayo Vallecano había resuelto un partido intenso y competido por pegada y toque. Pero con la noche cayendo sobre el tapiz, el duelo aún no había terminado. Para los franjirrojos sí y llegó la remontada. Primero de un remate de córner y luego de un absurdo penalti. De día y de noche, la Unión Adarve jugó y al final sumó un punto. Como los fuegos artificiales les valió con dos petardazos para iluminar sus ilusiones.

Arrancó el choque trepidante. Los rojinegros impusieron su ritmo al Rayo. Presionando y empujando obligaban a los locales a iniciar las jugadas casi metidos en su área, una y otra vez. El Rayo Vallecano buscaba avanzar línea a línea, pase a pase pero no redondeaba sus jugadas ni desataban la solidez del rival.

Las ocasiones más claras eran del Adarve que por enjute pisaba la base rival. Primero Álvaro de tenso disparo que rebota en el muro rayista y más tarde Pedro que remata alto. Los visitantes habían entendido el partido. No dejar que la pelota corra a lo largo del terreno de juego, mejor que salte y vuele sin dominador claro.

Pero a la media hora de juego, la pelota cayó en el balcón del área en posición franca para un buen golpeo de un jugador franjirrojo. Nanclares no perdió la ocasión. Chuta fuerte y raso a la base del poste, 1-0. el gol calmó las ansías del Adarve y hasta el descanso el choque perdió amperios.


Al comenzar el segundo tiempo, el Rayo Vallecano mantenía la misma luz en su bombilla mientras que en los rojinegros comenzaba a retemblar. El Adarve mantenía su fe pero no la misma energía. Por eso replegó sus líneas para no encajar más y medía sus ataques para sorprender al rival.

El Rayo Vallecano ante un rival cada vez más diáfano, no como en el primer tiempo que su físico les permitía poblar todo el campo de defensores que presionaban y no dejaban jugar, comenzó a empalmar pases que encendían buenas jugadas. El momento luz del equipo llegó del minuto sesenta y tres al sesenta y cinco cuando cegó al rival con ocasiones y un gol.

Comienza la jugada sacando rápido una falta el Rayo. Toni para Nanclares y este para Rubén. La pelota le llega sobre la frontal del área a Ismael que arma su pierna y se decide por un pase a Manquillo que ante el portal vacío remata por instinto. Mansa camina la pelota hacía la línea de gol y termina salvándola un defensor rojinegro. El balón termina en el córner. Ismael es el encargado de botarlo y lo lanza al segundo palo dónde Adrián Mora se alza y cabecea  para marcar distancias. 2-0.

A partir de entonces, la noche. El sol poco a poco se esconde. La luz y sus rayos cada vez son más tenues, igual que la fuerza y la atención de los juvenil rayistas. El Adarve parece rendido al resultado. Excepto, su número cuatro y capitán, Álvaro. Como pólvora para fuegos artificiales su ambición enciende la mecha de la remontada.

Avanza del centro del campo a la posición de delantero centro, se pelea con todos y atrapa la pelota a la carrera. En el minuto ochenta y siete, su fe actúa como un imán. Un saque de esquina botado por Abel llega a Álvaro que lo remata pero no llega, en boca de gol es Charly quién a su lado la empuja para recortar distancias pero los dos hacen el ademán de meterla aunque sea con el alma.

Y ya a un minuto para el final, con el cuero en el campo contrario se enreda, por su insaciable sed de victoria,  con el defensor local Herreros que comete el error de sacudir el brazo y el capitán del Adarve cae. El árbitro entiende que existe una agresión y señala pena máxima. Álvaro termina siendo héroes de un cuento que seguía viviendo hasta escuchar el punto y final. Él confiaba en el empate y él lograba trasformar el penalti que convirtió la pena en abrazos del minuto ochenta y cinco al noventa.


Al Rayo Vallecano se le bajaron los plomos. Por confianza o desidia, sólo los jugadores lo saben. Aunque el el resultado es la única realidad que demuestra que sufrieron un apagón y que tiene sus consecuencias. Cada vez más lejos de su mejor momento, el equipo pierde intensidad y sus jugadores relumbrón. Cada vez más lejos de sus objetivos, son terceros pero las diferencias crecen. El Real Valladolid gana y el el Real Madrid recupera confianza. Para acabar la primera vuelta, primero el Numancia y luego los pucelanos. Dos partidos y una vuelta completa, que empieza en Valdebebas, para recuperar su química por el fútbol. Una vuelta para que cada futbolista encienda su bombilla e ilumine con talento sus oportunidades de éxito en el futuro.

En el Adarve, la sonrisa y la unidad como equipo les hace jugar a ciegas. Todo depende de ellos y eso sólo les da puntos y alegrías. La temporada se desarrolla y los resultados afianzan su credibilidad en su juego. Sólo les queda seguir así, no mirar a los resultados sino a su fe en ellos mismos.




viernes, 14 de octubre de 2011

Los Boys Scouts del Rayo Vallecano - C.D Leganés

Adrián Mora, aplomo y frenesí

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: 18 años

Es el capitán del Rayo. La referencia de un equipo que por historia y resultados está entre las mejores semillas del fútbol base nacional. Como mediocentro sus cualidades físicas son la resistencia y la intensidad lo que le permiten abarcar mucho campo. Con la pelota en sus pies sabe cuando tiene que dar la pausa al juego y cuando ponerle una marcha más para ver a su equipo ser vertical. Sin balón, a veces le toca correr y presionar al rival, otras tan sólo encontrar el mejor espacio para que su compañero se la pueda dar.

Palacios, el donaire pepinero

Club: C.D Leganés
Categoría. Juvenil División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: 18 años

Donaire significa gente con clase. El capitán del Lega es de esos mediocentros con molde elegante, estatura y técnica.  Desde el centro del campo destaca por su saber estar, su visión de juego y sobretodo por zancada hasta llegar a pisar el área rival. Un jugador con proyección dentro de un club que cuida a su gente. Ya la temporada pasada cargó su mochila de minutos en División de Honor aunque fuese como guarnición del equipo por ser uno de los más jóvenes del plantel. Pero este año es el eje y no le pesa la responsabilidad, es más la carga sobre el campo con el balón en sus pies.

Rubén Ramiro, calidad en crecimiento

Club: Rayo Vallecano
Categoría: Juvenil División de Honor
Demarcación: Extremo izquierdo / Delantero
Edad: 18 años

Cada año que pasa es un poco mejor. El pequeño atacante franjirrojo no deja de aprender  y cada vez es más protagonista. Esta temporada en la que el Rayo Vallecano lleva siete victorias de siete partidos jugados Rubén Ramiro es su máximo goleador. Hace los goles que inauguran la futura victoria o los que evitan la derrota. Desde la banda busca el recorte por dentro para disparar a puerta Y con espacios libres a la espalda del rival vuela para contragolpear.




jueves, 13 de octubre de 2011

Juvenil División de Honor G5: Rayo Vallecano 3 - 2 C.D Leganés

Rayo Cesarini

Adrián Mora dio la victoria a los franjirrojos en el último minuto

Renato Cesarini era un futbolista italo - argentino que triunfó entre la década de los veinte y los treinta. Ocupa un lugar en la memoria de los aficionados de la Juventus, River Plate y Chacarita Juniors por sus famosos, decisivos y continuos goles en las postrimerías de un partido para decidir su final. El capitán del Rayo se vistió de Cesarini para soplar el castillo de naipes montado por el juvenil pepinero. Hasta en dos ocasiones tuvieron que igualar la contienda los vallecanos y dilucidar el choque en un dramático final. Cuando Adrián Mora empujó la pelota a las mallas desde el interior del área ante un portero abatido después de una primera parada.

El Juvenil del Rayo Vallecano parece iluminado, todo lo que juega lo convierte en victoria. Mientras que el Leganés afrontaba el choque con la sensación de que en la balanza el peso de tantos malos resultados podría ser a favor de los buenos.

A los cuatro minutos de juego los pepineros despertaron de la siesta al Rayo Vallecano. Verticales en su planteamiento se adelantaron pronto en el marcador,0-1. Coloto lanza en largo desde su posición como lateral diestro a su compañero Juanito que gana la espalda de Pascual hasta que le tira un sombrerito. El balón choca en la mano del defensor local y decreta pena máxima. Sería el propio Juanito el encargado de trasformarla.



Tras el gol parece que el partido fue tomando velocidad de crucero. Los franjirrojos contestaron en el minuto doce con un recorte de Rubén Ramiro pero su disparo fue interceptado por la zaga rival. Mientras los pepineros construían su fortaleza, los vallecanos buscaban la pelota como arma para asaltar al rival. Sin embargo, ni el Leganés se dejaba intimidar ni mucho menos regalar la pelota al rival. Además los jugadores rayistas se mostraban indecisos a la hora de acelerar.

Sobre el tápiz todo el primer acto tuvo este argumento. Pero la trama tuvo escenas que cambiaron la lectura del partido. En el minuto catorce pudo llegar la sentencia pepinera cuando Suso, como último hombre, se equivocó al ceder el balón a su otro compañero central porque la pelota lentamente se dirigió a Juanito, atacante visitante, en vez de a Herreros. Aunque el más pequeñito de los pepineros luego no acertase sólo ante el portero fue un error clave. Como una vuelta de tuerca envalentonó a los locales e hizo menguar a los visitantes.

Tres minutos después empata el juvenil del Rayo Vallecano. Al primer toque por el carril derecho, Ismael rebasa a su par, levanta la cabeza y avista en la pared del área grande a Rubén y el nueve franjirrojo empala desde allí para marcar, libre de unos contrarios que se habían marchado a cerrar la boca del gol, 1-1.

Hasta el descanso el choque se mantuvo equilibrado. Para el Rayo el gol aliviaba sus síntomas pero seguía estirado como un chicle con tanta distancia entre las líneas. El Leganés era todo compostura, menos ambicioso pero siempre concentrado.

Y en la reanudación dejavú. A los nueve minutos del segundo acto los pepineros volvían a acercarse a la victoria. Tras una larga jugada, el esférico ronda por la ventana del área y allí Vadillo, de volea, sitúa como destino la base del poste izquierdo del portero. Entre tanta pierna, el guardameta pierde de vista al esférico y se cuela en su casa, 1-2.

Otra vez con el rival grogui, el Leganés volvería a desperdiciar su status. A renglón seguido Palacios tendría la ocasión de certificar el envite pero su cabalgada finaliza con un disparo demasiado cruzado.

Las piernas comenzaban a pesar. Por mucho orden y templanza que inspiraban los visitantes. También se apreciaba la calidad y mordiente de los locales. Así fue que el Rayo Vallecano demostró su orgullo y raza. Empató el encuentro y luego fue a buscar el triunfo. La entrada de Adrián Díaz engrasó la sala de máquinas y la de Josu fue como el kers para los coches de Fórmula Uno, unos caballos más de potencia añadida.

Primero el gol del empate. Corría el minuto sesenta y cuatro.A pase de Adrían Díaz, Manquillo se sitúa frente a la portería rival para colocar la pelota a un lado con tranquilidad, 2-2.

Luego la remontada final. Restaban diez minutos y el choque paso a ser un correcalles dónde el ímpetu dominaba al aplomo. Primero el "Lega" se lanzó a la contra. Pero el último pase de Diego a Palacios terminó con la pelota surcando las nubes. El Rayo se lo tomó como algo personal. Y en el descuento enfrascó al rival. En tres llegadas tumbó al rival. Primero Josu no batió los reflejos del portero, luego Suso fue muy tímido de cabeza en un córner.

Pero en el último minuto todo cambió. Desde la frontal del área Josu se da la media vuelta, chuta tenso y Miguel, portero pepinero, sólo puede sacar sus puños sin dar dirección alguna. Adrián Mora, como capitán del equipo, fue al fallo y lo encontró. Pisó área y empujo el balón. La siguiente imagen, es él de rodillas en el córner y un equipo entero viniendo a celebrar con él.

Con esta victoria los franjirrojos no detienen su marcha. A pesar de no andar del todo finos, el juego les sonríe. Todo lo contrario que al Leganés. Con orden y buenas ideas no despega el cuadro pepinero. Aunque de la impresión que por calidad y mentalidad pronto llegarán.