lunes, 7 de mayo de 2012

Boys Scouts de la Copa de Campeones


Joaquín, un flaco con mucho arte


Club: Sevilla F.C
Categoría: División de Honor
Demarcación: Mediapunta, Extremo
Edad: Juvenil de tercer año, 15/1/1993











Maestro del fuera – adentro, la inteligencia táctica de arrastrar contrarios al límite del campo para barrerlos entre líneas a campo abierto. La mejor muestra fue el gol que dio la victoria final al juvenil hispalense. El “10” sevillista se generó su espacio alejándose de la jugada hasta que atrapó la pelota en el epicentro. A partir de ahí, conducción y último pase, todo temple.


La presión no ha ido con él en ningún momento del torneo. Como si supiese que antes de multiplicar hay que sumar, siempre ha aportado su habilidad al equipo. Es diferente a los demás por su calma calibrando tiempo y espacio. Lanzadera sevillista del juego colectivo por la precisión de sus pases en profundidad y su  valiente forma de entender el fútbol. A todo ello se le suma un guante en su pie derecho, vital para llevar peligro en golpes francos y faltas laterales.


Jafar, el jaguar blanquiazul

Categoría: División de Honor
Demarcación: Extremo
Edad: Juvenil de primer año, 6/5/1995
















Uno de los futbolista más resolutivos de la Copa de Campeones juvenil, sus goles dieron al Espanyol su pase a la final, y tan sólo es de primer año. En Cuartos de final eliminó al Barça marcando un doblete cuando la presa daba síntomas de debilidad. Y en semifinales, ante el Atlético de Madrid, asestó el arañazo de la remontada en el último minuto del primer tiempo.

Atacante de centro de gravedad bajo y agilidad felina, actúa con tanto sigilo que parece una sombra. Haciendo el campo ancho se genera espacios para arrinconar al rival con su elegante forma de caminar con el balón en sus pies. En carrera, en paralelo al balón ,haciendo correr a los zagueros hacía su propia portería es cuando afila sus uñas para hacer gol.

Rubio, la cigüeña hispalense

Club: Sevilla F.C
Categoría: División de Honor
Demarcación: Delantero
Edad: Juvenil de tercer año, 23/7/1993















Espigado y de largas patas, es la punta de lanza del juvenil hispalense. No ha demostrado gol en la Copa de Campeones pero sí una excepcional comprensión del juego. Hábil en el lodazal, certero a campo abierto. Capaz de  aceptar el trabajo sucio, cuerpo a cuerpo, como surgir de él la espontaneidad en el desmarque por un balón con dirección a la portería contraria.


Sus movimientos alejan a la zaga del balón, la arrastra hacía ángulos muertos. Sus compañeros aprovechan su capacidad para fijar a los centrales o para llevarles a la banda. A veces le buscan como faro de las jugadas de ataque. Protege el balón, espera la llegada de refuerzos por su calidad y genial juego de espaldas. Otras, simplemente, corre, recorta y define como un llanero solitario.  


Sergio Rico, destino y altura

Club: Sevilla F.C
Categoría: División de Honor
Demarcación: Portero
Edad: Juvenil de tercer año, 1/9/1993















En la tanda de penalties ante el Sporting de Gijón le tocó ser el héroe, deteniendo tres penas máximas decisivas para la gloria del Sevilla. Antes en los Cuartos de Final, frente al Valencia, ya mostró su seguridad bajo palos. Durante, en pleno partido de semifinales, mostró su intuición en el arco. Y después, en la finalísima contra el Espanyol, su tranquilidad para no fallar ni bajar su concentración a pesar de las emociones.

Es un portero con envergadura y estatura. Domina el área, es solvente en los disparos a media distancia y aguarda su lugar en los chuts a primer plano. Tiene confianza en sí mismo, personalidad, cualidades y cumple las medidas de maniquí que se esperan de un guardameta de elite.



Albert Miravent, el balón su bastón de mando

Categoría: División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: Juvenil de segundo año, 14/6/1994

El vértice del juego perico. Toca, se ofrece y ordena. Es un mediocentro de la nueva estirpe, pequeñito, habilidoso e inteligente que se mueve al son del balón. El “Xavi”  perico, imprime el ritmo de juego de su equipo, pase a pase. No para de dar instrucciones y en pensar soluciones.


Sus facultades físicas le han hecho potenciar su cerebro. Ágil y de mente rápida para tomar decisiones. Además tiene el fútbol tan intrínsecamente digerido que as respuestas de los patrones que se pueden dar en el trascurso del partido.


Grimaldo,  resorte blaugrana

Club: F.C Barcelona
Categoría: División de Honor
Demarcación: Lateral izquierdo
Edad: Juvenil de primer año, 25/9/1995

Un muelle en el lateral, sube y baja. Se compacta en el repliegue, se expande al salir al ataque. De cuerpo elástico, veloz y ágil, almacena energía para mostrarla en cada lance que protagoniza. Intrépido en sus subidas y tenaz en los duelos uno contra uno.




Pese a que el F.C Barcelona juvenil quedó apeado en la prórroga de los Cuartos de Final por el R.C.D Espanyol fue uno de los líderes del espíritu competitivo del equipo, junto al clarividente y perseverante  mediocentro Samper. Su borrón fue la expulsión al final del partido. Su carácter le llevó a demasiadas pulsaciones por minuto.


Bustos, motor de propulsión

Club: Sporting de Gijón
Categoría: División de Honor
Demarcación: Extremo izquierdo
Edad: Juvenil de primer año, 26/6/1995

Extremo zurdo del Sporting de Gijón tan potente como práctico. Jugador de banda con el oficio de antaño y las modernidades actuales. Omite las florituras si un amague no es necesario, su fin es centrar o proyectarse entre líneas para pasar o tirar.




Sacrificado y solidario en su vocación defensiva. Fuerte en los balones divididos y disciplinado en todas sus acciones. Llama la atención por su seguridad y confianza. No se trta de un futbolista  tocado por la varita mágica pero si por la constancia en el juego. Fuerte, vibrante, veloz y desbordante.


Ian González, delantero de esgrima

Club: Atlético de Madrid
Categoría: División de Honor
Demarcación: Delantero
Edad: Juvenil de tercer año, 23/1/1993

Atacante elegante y con visión de juego. Como un maestro “tirador” en un duelo de florete es ligero en su desplazamientos y vivo en sus decisiones. Conduce y piensa hasta arinconar al rival ya sea con el último pase o por sus desmarques a zona de remate.


Durante toda la temporada ha mostrado una curva de progreso hasta convertirse en un básico del equipo rojijablanco, un jugador que marca el estilo del juvenil colchonero. Compitió con personalidad y sosiego al máximo nivel, entre campeones. Demostró, marcando un gol en semifinales ante el Espanyol, una de sus principales armas su capacidad para armarse en cualquier circunstancia.  


Antonio Cotán, una válvula del mediocampo

Categoría: División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: Juvenil de primer año, 19/9/1995


El “8” hispalense es la cámara de aire del juvenil sevillano. Juega con tranquilidad y sentimiento. Sabe la importancia de ocupar racionalmente los espacios, estar cerca de sus compañeros tanto para cerrar líneas de pase como para batirlas en apoyos.  Flujo de comunicación entre defensa y ataque.


Centrocampista de fuelle, no por su condición física sino por su colocación y lectura del juego. Repliega hacía su posición de partida, guarda la pelota y lanza pases en profundidad para unos delanteros con el talento de afilar las jugadas de gol desmarcándose  en carrera.


Joan Jordan, posición y llegada

Categoría: División de Honor
Demarcación: Mediocentro
Edad: Juvenil de tercer año, 6/7/1993

En el centro del campo perico las posiciones no son fijas porque entre Miravent y Joan hay fundamentos para cambiar el discurso entendiéndose con una mirada. Si uno se parece Xavi, el otro tiene ciertas similitudes con Busquets. Centrocampista de planta alta, elegante en sus andares, dinámico en sus movimientos y de ideas  claras.

Su zancada y brío le invitan a llegar a zonas de remate dónde sorprende con su intuición y disparo desde media distancia.  Cuando actúa como la broca del medio del campo, sujeta la ambición y el orden con paciencia y disciplina.  

sábado, 5 de mayo de 2012

Final de la Copa De Campeones: Sevilla F.C 1-0 R.C.D Espanyol


Reinado hispalense



1.        En el juego de tronos de  la Copa de Campeones el Reino hispalense hereda la silla del F.C Barcelona. Una dinastía con valor, unidad y sacrificio. Por primera vez en sus 28 ediciones el Sevilla se proclama el mejor equipo juvenil de España. Un único gol, una muestra de talento y espontaneidad sirven para desequilibrar la balanza entre defensa y ataque, entre fe y donaire.  Joaquín, el asistente, y Jairo, el goleador, seguro que no lo olvidarán jamás

2.       En una final el aire parece más denso, las piernas necesitan el lubricante del éxito y la mente el oxígeno del acierto. El talento se apelmaza hasta que surge la gloria. Espanyol y Sevilla sufrieron la ansiedad de pensar que una derrota significa dar menos de lo que se espera. Imprecisiones y pocas llegadas en el primer acto. Nadie impuso una mordaza a la técnica, el contexto del propio juego requería la aparición de cracks. Los blanquiazules formaban un rondo con el balón en su poder pero poco atrevimiento. Los sevillistas, más preocupados de defender con muchos hombres porque para atacar les valía con desplegarse del orden al caos de un pase largo.


3.       Batalla táctica entre dos estilos bien distintos. El Espanyol, ordenado alrededor de la pelota. Guarda  el balón, lo muestra y lo lleva de acá para allá.
Mientras, el Sevilla construye un muro ante las acometidas a campo abierto del equipo perico, defiende sin perder de vista la redonda, mirándola de frente, y atacan como lanzas. Jairo y Rubio, delanteros del Sevilla, son armas arrojadizas que aterrizan en el lado más débil del adversario, su espalda.



4.       Al comienzo del segundo tiempo, apareció Joaquín.  De la banda al medio,  engarza el pase con el gol. Toma la pelota entre líneas, sortea rivales a su paso y lanza el balón al desmarque de Jairo que define de tiro cruzado en el interior del área.  

5.       Victoria de los intangibles, la parte del fútbol que más educa.  Con el resultado a favor, todos los jugadores del Sevilla se convirtieron en uno.  Amurallados como la Giralda, con un vigía en el frente de ataque, Rubio que corría a todos los balones largos. El Espanyol no cesaba de intentarlo, nunca se traicionó. Pero en el Sevilla, la disciplina y el orgullo eran su leitmotiv.


6.       El míster del cuadro hispalense, Diego Martínez, cambió la partitura. Joaquín se sumó al medio campo, Rubio y Jairo no paraban de sellar los carriles. Muchos bemoles en el pentagrama, una defensa llena de notas “blancas” (hoy vestidas de rojo) silenciaron al ataque perico.


7.       Jugadores ambiciosos, con calidad y un fin común, ganar. Desde Sergio Rico, el héroe de las semifinales atajando tres penalties decisivos. Pasando por las línea defensiva, expertos en coberturas. Llegando al centro del campo dónde reside el esfuerzo físico de Beto y el temple de Joaquín, Antonio Cotán o Enrique Rivas. Hasta llegar a la punta de lanza, Jairo y Rubio indispensable por su esperanza, capaces de guardar la pelota como un tesoro para compartirlo con el resto de sus compañeros.

8.       Los derrotados: el R.C.D Espanyol. Un equipo de firmes convicciones, técnica y mentalidad que una derrota no va a diluir. Su pirámide invertida, dónde centrales y mediocentros actúan como vértice que sostienen a sus carrileros y tres delanteros, no ha podido doblegar al Sevilla en una final que se ha decido en lo emocional.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Semifinales Copa De Campeones: Sevilla 1-1 Sporting de Gijón (10-9)



Jugando en plata, penalties de oro

1.       Fútbol de calle, dónde se defiende codo a codo y se ataca por entusiasmo.  120 minutos de empate, entre los juveniles del Sevilla y los del Sporting de Gijón, que sólo pudo romper la muerte súbita desde el punto de penalti.  El héroe fue Sergio Rico, guardameta hispalense, que por dos veces salvó a su equipo del colapso deteniendo el balón cuando lo daban todo por perdido.  Jugando en plata, soñando en oro, trece penalties después hay un finalista.

2.       El Sevilla clavó su mirada en el devenir de la pelota. Concentrado en defensa, avispado en ataque. Mientras sus delanteros se descuelgan y sus medias puntas, Joaquín  y Antonio, se postulan para el pase. En los pies de Rubio y Jairo, puntas de lanza hispalenses, carrera y desborde.

3.       A los diecisiete minutos, el primer gol. Centro desde la banda derecha que Juanma convierte, de tijera, en el momento hispalense. El Sevilla se adelantaba en el marcador sin que el Sporting se diese cuenta de quién dominaba aún.

4.       Los chicos de Mareo asumieron las urgencias del resultado. Ante un Sevilla replegado y vigía de su orden táctico, el Sporting no sabía si interceptar o presionar, si guardar la posición o ir a buscar el balón. Con el paso de los minutos se decidió por empujar, y no le fue mal. Después de varios centros, encontró el tanto del empate. Bustos, extremo del conjunto asturiano, después de vivir varias veces la misma jugada, entendió la secuencia.  intuyó dónde aterrizaban los rechaces. Bajó la pelota y armó su pierna izquierda desde la venta del área.



5.       Con resultado de empate y cuarenta y cinco minutos por jugar, se necesitaba convicción y templanza. Ambos porteros se la dieron a sus equipos. Rico, en el Sevilla, y Jesús, en el Sporting, repeliendo las pocas llegadas dirigidas entre los tres palos. A ratos atacaban unos, a ratos otros, lo más importante era recogerse en torno a tu propia portería.

6.       En el centro del campo tanto vértigo como en una mesa de  pin-ball, de acá para allá. El Sporting se mostraba más compacto. Se estiraba en todos sus ataques y pronto se volvía compacto para defender. Sin embargo, el Sevilla guardaba la punta afilada para escribir su destino. 
7.       En la prórroga, más de lo mismo. Dos equipos respetuosos con el juego y el rival. Sin más miramientos que al balón y a las dos porterías.  Sin excesos ni  defectos de ambición. Esfuerzos pesados con la balanza del miedo a fallar. En ataque, guardar la energía suficiente para desequilibrar en velocidad a flor de piel. En defensa, unidad. La “suerte” de los penaltis les dividió entre vencedores y vencidos. R.C.D Espanyol – Sevilla F.C. es la final de la Copa de Campeones de División de Honor juvenil.

Semifinales Copa De Campeones: R.C.D Espanyo 2-1 Atlético de Madrid

Tocado y hundido

1.       Jugando a hundir la flota, el R.C.D Espanyol ganó la partida. Tocado y hundido el Atlético de Madrid después de combatir a fuego cruzado. Bombardeos entre ataque y defensa. Los pericos jugando a babor y los colchoneros fuertes lanzándose desde estribor.  Dos centros al área dieron al Espanyol la remontada. Rufo y Jafar a centros de Carlos y Aitor Granados.

2.       Partido con matices de Primera División. Desde la táctica en el tablero al talento de sus piezas pasando por  la convicción en sus movimientos. El Atlético de Madrid sorprendió al Espanyol  con su posición de partida. Tres zagueros, tres mediocampistas, dos delanteros y  dos trenes por banda, laterales en defensa y extremos en ataque. El gol de Ian para el Atleti marcó más su estilo, navieros amarrados con las velas preparadas al viento del contragolpe.


3.       El Espanyol tomó el mando del partido, se apoderó del balón. No tardó en ser eficaz, a pesar de la disciplina rojiblanca. Dos centros al área, las dudas de la zaga colchonera y la pegada perica alcanzaron la remontada.  Cada uno a su estilo: Los blanquiazules alrededor del balón y el Atlético de Madrid apiñado y pendientes de los espacios libres por delante del balón. En el último minuto del primer tiempo un despeje al medio de Gallas, defensa rojiblanco, dio la oportunidad a Jafar de tomar ventaja.

4.       En el segundo tiempo cambiaron las tornas. El Espanyol defendió su base y los jugadores del Atlético de Madrid se convirtieron en piratas al abordaje.  Oliver Torres entró en fase yo-yo,  pidió la pelota y trazó líneas de pases como la cuerda mueve al famoso juguete.


5.       Los pericos supieron sufrir en la tempestad. Repelieron  los cañonazos colchoneros, otros no impactaron por falta de puntería. Gallas, de cabeza, vio como Carlos Albarrán la sacaba de la portería cuando se cantaba gol. Después Glory, con todo a su favor, chutó fuera de la diana.  A diez minutos del final, subió la marea. Al Espanyol le convenía el oleaje, partido de ida y vuelta.  Jafar tuvo en sus botas hundir al rival, en un par de arrancadas a la espalda de la zaga rojiblanca. Pero se encontró con la templanza de un jugar escoba, Daniel Márquez, de central o mediocentro, es un futbolista de rostro serio y nervios de acero.


6.       El resultado y la victoria del Espanyol en el horizonte. Oliver Torres quedo varado en zonas intermedias con el partido en plena resaca. Agotados física y mentalmente, sólo quedaba la inercia. La zaga perica formada por Héctor, Aitor Granados, Carlos y Bonilla encontró refuerzos en todo el equipo y ya surcan los mares de la final de la Copa de Campeones juvenil.


7.       En el fútbol base el éxito no habita en las vitrinas de trofeos. Vive en el talento y la personalidad. La generación perica y la camada colchonera han demostrado ser futbolistas con estirpe. Los perdedores, los rojiblancos, jugando de principio a fin con descaro y temperamento, sin que los nervios  devorasen su calidad. Para empatar, pidieron el balón, buscaron el uno contra uno y siempre fueron  fieles al patrón que diseñó  su entrenador, Óscar Mena. Los ganadores, los blanquiazules, comprometidos en los buenos y los malos momentos. Técnica, consistencia y solidaridad para primero remontar y luego defender el tesoro conseguido. 

martes, 1 de mayo de 2012

Copa De Campeones; entrevista


"Quién gane se va a llevar el campeonato"

David Gil, portero del Atlético de Madrid juvenil, tras ganar a la U.D Las Palmas ya espera que llegue el miércoles para cruzarse con el Espanyol por un puesto en la final de la Copa De Campeones

David Gil, define el partido de cuartos de final de la Copa de Campeones como una victoria de equipo.Todos sus compañeros y adversarios, comenzaron el duelo de cuartos de final de la copa de Campeones con los cinco sentidos girando sobre demasiados asuntos. La presión, la presencia de las cámaras de televisión, el miedo a fallar o no cumplir con las expectativas etc… Pero con el paso de los minutos, unos se ayudaron a otros y el gol de Thomas les lleva a las semifinales del miércoles (17:30) frente al R.C.D Espanyol. Él, desde la portería, fue el primero en templar su nervios. Con sus paradas, sobriedad y  bien hacer cumplió lo primero que se espera de un portero, dar tranquilidad al resto de sus compañeros.

- Duelo entre campeones muy igualado, cualquiera pudo ganar pero el equipo rojiblanco fue más eficaz ¿Qué lectura haces del partido?

Sabíamos que el primer partido de la competición era el más difícil de todos, puesto que si pierdes te marchas para casa y si ganas vas pasando de  ronda. Hemos salido enchufados, aunque al principio Las Palmas no ha dado varios sustos pero el equipo ha sabido dar un paso hacía delante. Cada uno ha guardado bien su puesto y a continuación hemos marcado el gol que nos ha dado la victoria.

"Somos una piña y es lo que más se ve en el campo"

- Desde la portería has sentido el partido, los nervios y la emoción de un partido de Copa De Campeones ¿Cuál crees que ha sido la clave para que el Atlético de Madrid sea el semifinalista, por encima de la U.D Las Palmas?

Somos una piña y es lo que más se ve en el campo. Si falla un compañero, otro lo anima. Somos consistentes, si un jugador no llega el otro lo ayuda. Estábamos muy mentalizados de que el rival nos lo iba a poner muy difícil y sólo jugando en equipo lo íbamos a lograr. Al final se ha conseguido.

- En semifinales, el Espanyol ¿Un duelo entre los dos mejores equipos de la competición, por un puesto en la final?

Pienso que el equipo que gane se va a llevar el campeonato. Va a ser un partido difícil pero nosotros tenemos una pequeña ventaja, que ellos han tenido que jugar una prórroga y puedan sentirse más cansado. Deseamos que llegue el miércoles .

lunes, 30 de abril de 2012

Copa De Campeones: Atlético de Madrid 1-0 U.D Las Palmas


 Simeone estaría orgulloso

1.       El “Cholo” le hubiera gustado este equipo, concreto y ganador sin jugar bien.  Solidez y consistencia desde la portería a la punta de ataque. A pesar de los vaivenes y la ansiedad de un partido a vida o muerte logró poner freno a la actitud pío – pío.

 
 
3.       Un córner botado desde la esquina izquierda cambió el discurso. Los rojiblancos, de abrumados a ganadores. Thomas, en el corazón del área, mando al hangar el centro que aterrizaba en él.


4.       Nadie achicó espacios, la batalla estaba en el centro del campo. Los amarillos con más empuje llevaron la pelota a campo contrario. Sin poder entrar en la base colchonera, optaron por los misiles a media distancia. Khiowa, Daniel Ojeda y Artiles, armadores sin dar en la diana. El Atlético de Madrid encontró en el contragolpe una trinchera dónde Alex era su oficial de tierra.


5.       En el segundo tiempo, los rojiblancos encontraron a su voz de mando. Oliver Torres y Daniel Márquez comenzaron a juntarse. Ian y Alex les escoltaba, uno en la punta de lanza y otro como medio escoba. Fue entonces cuando se acabó el fuego cruzado.


6.       Las Palmas no cesó de tener la intención de intentar el empate pero se quedó sin combustible. Mientras el Atlético de Madrid no perdía su rostro serio ni su estructura compacta. Sucedían los minutos, no había ocasiones. El juego no fluía, “stop and go”.


Copa de Campeones Juvenil. R.C.D Espanyol 3-1 F.C Barcelona


Entre primos de vicio, el perico Jafar fue el mejor de la ciudad

       
  1. 1.       Vecinos de ciudad, primos de vicio, el balón y la técnica. Del desgaste emocional surgió el crack. Igualdad en los noventa minutos, la prórroga encumbró a Jafar, delantero del Espanyol.  Primero se desmarcó, luego resolvió. Ganadores del derby y semifinalistas de la Copa De Campeones, el R.C.D Espanyol.


    2.       Por calidad y ritmo de juego, el partido más atractivo de los cuartos de final. Técnica en alto voltaje que dio como vencedor al R.C.D Espanyol. Los blaugranas comenzaron moviendo el plato de judías hasta encontrar su momento muy pronto.  Dongou rasgó la tela del Espanyol de un desmarque de ruptura. Alzó la mirada y entregó la pelota a Babunski que de un sutil toque adelantó a su equipo en el marcador con el interior de su pie derecho.

    3.       Batalla de ajedrez entre los dos equipo catalanes. Con el balón como eje, movían los blanquiazules, neutralizaban los blaugranas. O viceversa. En disputa, la iniciativa. Con el resultado en contra, el Espanyol se decidió por la amplitud  y muchos efectivos en ataque. Como respuesta, Óscar García, entrenador del F.C Barcelona, exigió ejercer el pressing.  La justicia en el tablero dio oportunidades a ambos colores. Durante el primer acto,  Dongou perdonó en el Barça y Jafar en los pericos.


    4.       Intercambio de roles. El Espanyol maceraba sus ataques, el Barça los engullía. El medio campo blanquiazul contra el  blaugrana. Miravent, Joan Jordan y Gil contra Samper, Patri y Fernando. Un triángulo perico alrededor del balón contra un camaleónico Barça, capaz de cambiar de polígono en cada jugada.


    5.       Hacía el ocaso del partido irrumpía el caos. De la presión, la necesidad de manifestar lo mejor de cada uno. Arrojo no falto en ningún bando, a pesar de la responsabilidad. Pero sobre el tapiz se podía apreciar la delgada línea entre el éxito y el fracaso, entre el acierto y el error.

    6.        Los pericos obligaron el repliegue. Tocaban pero no resquebrajaban. Hasta que empujaron más fuerte a la vista de un rechace. Alex Bonilla llegaba al segundo palo para convertir su ocasión en gol. Empate que nos llevaba a la prórroga. Jugadores al límite tanto físico como emocional. En el desenlace era necesario un punto de fuga, la inspiración de un “crack”.



    7.       Dos pases trazados hacía la bisectriz. En carrera, zancada a zancada, Jafar  llega al ángulo dónde se detiene el balón en ventaja. En el primero define cruzado, con suspense. En el segundo, el balón largo se presentaba huérfano de un crack. Jafar dribló al portero y protagonizó la portada.