sábado, 19 de enero de 2013

Juvenil División de Honor. Grupo 5. C.D Leganés 2-2 Rayo Majadahonda

Luces y acción 

Fútbol intenso y atractivo 
Empate entre pepineros y majariegos

Por dos veces se adelantó el Rayo Majadahonda ante el C.D Leganés pero los blanquiazules no se rindieron en un duelo donde ambos equipos demostraron ambición. Para los majariegos está en juego la tercera plaza y para los pepineros la tranquilidad que te da estar en la mitad de la tabla. Cada uno con una meta, bajo estilos diferentes, buscaron la portería contraria. Al final un empate a dos goles y cualquiera pudo llevarse el tesoro de la victoria con un poco más de acierto. 


Desde el comienzo mucha intensidad y un alto ritmo de juego. El Rayo Majadahonda prefería acariciar la pelota, pensar más y correr menos. Mientras que en el Leganés la palabra especular no entraba en su discurso, sí ejecutar y desbordar. Los locales con más tendencia a las individualidades, subsistían de las anticipaciones de Alex en el eje defensivo y de los dribllings de Raúl y Guillermo desde ambos perfiles.  La hora del remate no llegaba y el Rayo Majadahonda, más combinativo, movía sus jugadas entre Óscar, Jesús y Chiqui para que Jeisson y Teeten cambiasen el ritmo. 

A la media hora de juego, el Leganés encontró su momento, una triple ocasión que por falta de acierto no se convirtió en el primer del partido. Raúl, desde la banda derecha, parecía afilado en todas sus acciones de uno contra uno. Un centro suyo dio lugar a un fuerte disparo de Guille que tuvo que atajar en dos tiempo. Y un corner sacado en corto y puesto en el área por Cañón terminó en un cabezazo que se estrelló en pleno travesaño.





Del gol que merecía el Leganés llegó la genialidad de Tomás para el Rayo Majadahonda. En la última jugada del primer tiempo, el lateral zurdo , encargado de botar una falta lateral absurda, imprime efecto al balón y éste aterriza en la escuadra como el vuelo de un platillo volante - de un lado a otro-, 0-1.

El Leganés no se lamió las heridas y salió a morder tras el descanso. Pronto, en el minuto cincuenta, encontró esperanza a sus esfuerzos. Nadie esperaba que la jugada a lo "Indiana Jones" protagonizada por Botana se convirtiese en el gol del empate. Desde el centro del campo el futbolista pepinero arrancó en conducción , rodeado de rivales, caminó con el balón hasta poder armar su disparo y conseguir un gran gol de un buen chut, 1-1.

Cinco minutos después, sin tiempo para hacer respirar al partido, el Rayo Majadahonda aprovechó una jugada de laboratorio para marcar distancias. Un saque de esquina sacado en corto que Chiqui centra al corazón del área mientras la defensa rival salía para provocar el fuera de juego. Entre el timming de Chiqui para colgar el balón y el de Jeisson para fijarse en el área, eluden el fuera de juego, y cabecea en solitario a gol, 1-2.



El balón comenzó a no ser de nadie en particular, tampoco era un hecho significativo. El Rayo Majadahonda se encontraba más cómodo bailando con él pero tampoco se mostraba profundo. Ni Jeisson ni Teete, hábiles y chispeantes, no desbordaban a sus maracdores. El Leganés prefería correr a la contra, actuar más que pensar. Cuando Dario o Raúl conectaban con Guille y Raúl era para regatear en dirección a la portería rival. Así llegó la jugada del empate. Un contragolpe que arma Muñoz e incendia  Guille, en el área burla la defensa de Javi y en el siguiente amague ya estaba sólo pero no le dejo arrancar a gol, le derribó antes. Era la segunda amarilla para Javi, fue expulsado. El  penalti no lo desperdició Raúl, 2-2, minuto sesenta y cinco.

Con superioridad numérica para el equipo pepinero, Dario, mediapunta del Leganés con un fútbol más de pausa y toque que de instinto se encontró más cómodo pero sus cohetes ya no tenían mecha. Los extremos dribladores,  Guille y Raúl fueron difuminándose por falta de frescura. Aún así ambos equipos dispusieron de claras ocasiones en el último instante para ganar el envite. Primero el Leganes, con un remate a quemarropa de Botana a centro de "Rubio". A renglón seguido, el Rayo Majadahonda, de un genial movimiento lateral a la espalda de la línea defensiva, Teete recibió sólo un pase en profundidad pero erra al decantarse por un tiro picado.

Resultado justo entre dos equipos con energía y coherencia, aunque con criterios diferentes. Quizás a ninguno de los dos les valga de nada el empate. Ni al Rayo Majadahonda, que se aleja un poco del sueño de la Copa del Rey, ni al Leganés, que sumar un punto no le separa de la zona baja de la clasificación pero ambos  han demostrado un buen nivel de fútbol y orden.

C.D Leganés: Robert; Cañón, Alex, Jaime (A) (Maroto (A) 70´), Rubio (A); Dimas (Muñoz 28´( Paniagua (75´), Jonathan, Darío; Guille, Raúl y Botana.

Ent: Manolo Rodriguez

Rayo Majadahonda: Mellado; Javi (AA´64´), Lajas (A), Iván, Tomás; Jesús (A) (Sergio 57´), Óscar, Chiqui (Parra 76´); Jeisson, Teete (Peque 89´) y Borja (Eric 64´)

Ent: David González

Goles: 

0-1 Tomás (45´)
1-1 Botana (50´)
1-2 Jeisson (55´)
2-2 Raúl (P) (65´)

Infantil División de Honor. Grupo 1.Jornada 11. Rayo Vallecano 2-0 C.D Canillas

Un partido con sentido común, 
victoria del Rayo Vallecano

Ambos equipos propusieron buen juego, esfuerzo y toque 
Tan sólo los franjirrojos añadieron remate

Pausa y sprint, buenos pases e inteligentes movimientos. Es lo que pedían los técnicos desde el área técnica y lo que ejecutaban los futbolistas en el interior del rectángulo de juego. Por talento y personalidad el Rayo Vallecano cerró el paso al Canillas y luego encontró en la tenacidad y desparpajo de Alonso, Amha, Richi y Juanqui la victoria. Los hombres de ataque consumaron el dominio territorial en un partido jugado de tú a tú.



El inicio del duelo mostró a un equipo , el Canillas preocupado por no perder la compostura, y a otro, el Rayo Vallecano, obcecado en llegar al área rival. En esos minutos de tanteo, los visitantes vieron merodear el balón en su área en un par de centros por la banda derecha entre Richi y Juanqui. Aunque también surfeaba defensores para llegar al frente local. 

El duelo comenzó a romperse a los ocho minutos, cuando llegó el primer gol. Juanqui, como si estuviera en un videojuego, entró en modo Leo Baptistao. Tomaba la pelota, se encaminaba hacía la portería rival y conducía cambiando de marchas. En una de sus aventuras llegó hasta la línea de fondo y su centro cayó, tras un rechace, a los pies de Richi que frente a la portería rival definió a un lado, 1-0.




Después del  tanto, el Canillas, quedó aturdido por un momento. Replegaban y despejaban balones. El Rayo Vallecano no tardó en aprovecharlo. Ocho minutos después, un pase largo de Cristian a la espalda de la línea defensiva botó en el área y se convirtió en penalti por la habilidad de Amha. El delantero rayista, encargado de perseguir el envío, parece que no arranca pero toma velocidad de crucero. Alargando a toca  sus finas piernas, tocó la pelota antes de la llegada del portero y fue derribado, !penalti! Juanqui se encarga de transformarlo, 2-0.


El conjunto franjirrojo dominaba en el resultado y por juego. Con tanta renta surgió de forma natural la confianza, combinaron de forma precisa. Anchos para ser profundos, Alonso y Richi fijaban en banda mientras Amha, de movimientos ingrávidos detenía el tiempo pidiendo el balón al pie y Juanqui se desmarcaba a los espacios para buscar la fragilidad defensiva.  




Tras el descanso, se perdió el ritmo. Carrusel de cambios y conformismo. El Canillas mostró algo más de ambición. A balón parado y en algún quilombo que se montaba en el área por algún centro tuvo la oportunidad de recortar distancias y poner picante al desenlace del partido.Sin embargo nada de eso ocurrió. Dejaron pasar el tiempo jugando la fútbol, tocando con mimo y sentido. 

Goles: 

1-0 Richi  (8´)
2-0 Juanqui (p) (16´) 

 

sábado, 15 de diciembre de 2012

Juvenil División de Honor Grupo 5. C.D Leganés 1-4 Real Valladolid

Cortocircuito en Butarque

Victoria del Real Valladolid ante el C.D Leganés que se convirtió en goleado por el espíritu tan contemplativo del equipo pepinero y el acierto pucelano

Noventa minutos de un duelo que define a la División de Honor y al mismo tiempo la diferencia entre el C.D Leganés y el Real Valladolid. De la intensidad, la velocidad de los pases y el afán por el cuerpo a cuerpo del primer acto a la desconexión castigada por la pegada del segundo tiempo. El partido comenzó competido y terminó en un abismo entre ambas escuadras. La distancia entre blanquiazules y blanquivioletas se palpó en la presencia y la capacidad para convertir en goles los errores del rival.

Sin tiempo para saber quién podía dominar, el Leganés golpeó primero. Una pared entre Raúl y Alex, en la frontal del área, en dos toque llevaba  la pelota lejos del alcance del portero.  Los pepineros tenían el partido que querían, sin dominador claro y con mucho ritmo, todo era ida y vuelta. El juvenil pucelano se olvidaba por momentos de su mejor hombre, Anuar, el mediocentro que pone la pausa. Tan sólo Toni, el "10" blanquivioleta ponía su acento en el juego.

Con el balón más tiempo en las trincheras del medio campo que en las áreas, se intuía que cualquier hecho podía ocurrir. A tres minutos para el descanso, la defensa local no tuvo la firmeza suficiente para despejar el balón de su campo y terminó sucumbiendo a la intensidad del rival. Primero lo intentó Colino y en el rechace el balón cayó a los pies de Kevin que resolvió en un chasquido de dedos, lo que tardó en armar su pierna diestra 1-1.

En la reanudación, el Leganés perdió eslabones por el camino. Ya no eran un equipo tan enjuto, las líneas se mostraban separadas, sus pases no empalmaban unos jugadores con otros. De repente llegó el apagón al equipo local. Otra pérdida en su propio campo propició un pase en profundidad para Colino. El delantero centro pucelano no tiró la oportunidad por la borda y de un chut preciso adelantó a su equipo, 1-2.

Los pepineros quisieron  responder. En ataque, eran pocos pero valientes. De varios regates Raúl se plantó en la línea de fondo y vio como su centro a Pedro era despejado por Valls en boca de gol. En el minuto ochenta y tres llegó la puntilla pero desde tiempo antes las espadas no estaban en alto . Contemplativos en defensa, Kevin se cruzó entre varios zagueros para terminar definiendo a gol, 1-3. Dos minutos más tarde, la victoria se tornó en goleada cuando en una falta lateral  la defensa del "Lega" defiende parada, con pocos jugadores y marcando a los rivales tan sólo con la mirada. De cabeza, llegando en carrera al segundo palo, Slohmio dio el golpe de gracia.

A una vuelta casi completa para terminar la temporada, los próximos envites pueden marcar el lugar de los equipos. con esta derrota el C.D Leganés se queda más cerca de luchar por no descender que por mantenerse en una zona tranquila de la tabla mientras que los pucelanos escalan por llegar al final de la temporada en tercera plaza.


C.D Leganés: Roberto; Paniagua, Maroto, Alex, Cañón; Jony, Muñoz, Dimas, Darío; Loren y Raúl. También jugaron Botana y Pedro.

Real Valladolid: Dani(A), Azeua, Vallsm Jorge, Marcos; Anuar, Carlos, Mario, Toni; Kevin (A) y Colino. También jugaron Slohmi, Félix, Leiam y Tomás.

Goles: 
1-0 Alex (15´)
1-1 Kevin (42´)
1-2 Colino (64´)
1-3 Kevin (83´)
1-4 Slohmi (85´)



jueves, 6 de diciembre de 2012

Juvenil División de Honor. Grupo 7. Atlético Madrileño 1-0 Levante U.D

Un gol bien vale una victoria

El Atlético Madrileño por su afán competitivo gestionó con éxito su único gol marcado a la media hora de juego

De más a menos fue el partido entre el Atlético Madrileño y el Levante. El gol marcado por Robert, los  rechaces le sonrieron, significó un inciso entre dos equipos que con sus armas fueron a buscar el partido. A partir de entonces, la contundencia y seguridad de los jugadores rojiblancos fue superior al fútbol directo del equipo granota.

El comienzo fue de un duelo de altos decibelios. El Atlético Madrileño, no especulaba  salía de su campo a  buscar el balón y con los laterales bien abiertos para atacar a la yugular. El lateral derecho Alex, percutió en dos minutos dos veces seguidas por la banda derecha pero sus centros no encontraron el área, uno interceptado y el otro saltó por los aires. Mientras los colchoneros ejercían la presión, el Levante combinaba para sacar la pelota jugada. 



En esa intercambio de estilos el partido se encaminó a una batalla de duelos. Unos contra unos que destacaban por  calidad o  personalidad defensiva. Los visitantes tuvieron las primeras y mejores ocasiones. Aprovechando las distancias entre jugadores, llegaban por banda o en acciones individuales. Un centro de Josep quedó a los pies de Remeseiro pero no llegó a impactar con el cuero en el segundo palo. 

Del perdón al olvido. Si el Levante había llegado al área rival pero no había tomado ventaja, el Atlético Madrileño no dejó pasar el tren del gol. En el minuto veintisiete del primer acto, un centro desde la banda derecha aterrizó en el área y entre una selva de piernas a Robert le cayó el balón y lo llevó hasta las mallas, 1-0 y a la postre el momento más crucial del partido. 




El Levante pudo contestar pronto al tanto encajado. En diagonal a portería, Remesteiro cogió la moto conduciendo la pelota a toda velocidad  pero se encontró en mitad con un stop en pleno balcón del área grande, su compañero Camarasa se cruzo en su camino al gol.

En el segundo tiempo, con el resultado como prioridad para ambos equipos. No se jugó apenas. Los locales defendieron, rompieron el ritmo y se juntaron. El juvenil granota fue perdiendo su identidad, dejó de combinar con el paso de los minutos. Su portero, Ángel, se convirtió en su mejor  lanzador. Todo eran balones largos que no fueron a ningún sitio por la intensidad colchonera. Aunque en la fase final del encuentro pudo tornar la tragedia por algún despiste. De una falta lateral, Quique, tuvo de cabeza la posibilidad del empate pero su remate fue directo a las manos de Fran. 

Atlético Madrileño: Fran, Alex, Sergi, Adrián, Lucas, Alberto (Cañete 45´), Maya (Juan 63´), Nacho (Luis García 78´), Robert (Juanjo 74´), Sillero, Arona.

Levante U.D: Ángel, España (Migue 76´), Yona, Pablo, Quique (Joshua 72, Armando (Pablo 72´), Salón (AA´R 85´), Camarasa, Josep (Lucho 60´), Juanra, Remeseiro.


Goles:

1-0 Robert (27´)


Juvenil División de honor Grupo 5. Jornada 15. Atlético de Madrid 2-1 Rayo Vallecano

La ley del fútbol

Este deporte no entiende de justicia, la balanza se declina por el peso de los goles



En el último minuto, con nueve jugadores contra once, el juvenil rojiblanco se llevo la victoria. Como un guerrero herido ante su última oportunidad de presentar batalla, se mostró certero en el último contragolpe. Durante el partido, opiniones para todos los gustos. Hay quién entiende que merece ganar quien hace más goles, aprovechando las ocasiones. Otro sector opina que quien merece vencer es el que propone más juego. El duelo Atlético de Madrid- Rayo Vallecano fue un supuesto idóneo para este debate.

Los primeros diez minutos de partido significaron una metáfora del resultado. El Rayo Vallecano saltó terreno de juego con la ambición de asaltar el Cerro del Espino, once puntos por debajo de su rival en la tabla servían como motivación. En apenas cinco minutos se habían hecho dueños del territorio y el marco rojiblanco llegó a temblar. Una gran combinación entre Lobato, Gonzalo y Dalmau terminó en un chut del delantero mallorquín que rozaba el poste. Sería Mendy el que consiguiese hacer sonar el aluminio del travesaño de un cabezazo a centro de Mendy, desde la banda derecha. 

Sin embargo el fútbol es caprichoso y en la primera aproximación rojiblanca llegó el gol. Un corner tocado con mimo por Borja Martínez llegó al segundo palo donde Aitor se encontraba sólo para despegar y picar el balón a las mallas, 1-0. El tanto desordenó los "chakras" del juvenil franjirrojo. Lo que hasta ahora había sido velocidad y buen toque ahora eran imprecisiones. Los jugadores colchoneros, una vez alimentada su confianza con el balón, comenzó a acariciar el cuero con criterio y serenidad. 

Esta fase del partido tampoco duro mucho. La igualdad volvió y con ella fue creciendo el Rayo Vallecano. La ocasión más clara estuvo al filo del descanso. un centro de Gonzalo terminó en una volea de Santi Feuillisier que no entró a gol por Peral, portero del Atlético de Madrid, que sin conocer la trayectoria del balón puso el cuerpo por delante del balón y este se topo con él. 

Antes, la iniciativa había conseguido ser franjirroja pero el equilibrio rojiblanco. Con dos líneas bien armadas, la una junta a la otra, no daba espacios a su espalda donde Manquillo y Dalmau se desmarcaban ni entre líneas donde Aitor se anticipaba. Al otro lado, el juego de ataque del Atlético de Madrid pasaba por la capacidad de Borja Martínez para el corte y la confección pero en el Rayo también había un zaguero con el don para defender, el salmantino Ángel.


Al comienzo del segundo tiempo se perdió el orden y la compostura  El partido dejo de ser tan táctico y los jugadores dejaron, por un  momento, de tomar precavidas decisiones. El ida y vuelta beneficiaba al conjunto local que de una falta lateral dio un susto a su adversario pero Álvaro no aprovechó la oportunidad. 

Las expulsiones absurdas de Iván Alejo, la primera amarilla por protestar y la segunda por simular un penalti que lo cierto es que pudo llegar a ser, y de Jhony por verter un comentario al árbitro exigiéndole pitar alguna falta más, dieron paso al impulso rayista.  Dalmau dos veces, primero a las manos de Peral, y luego al aire a centro de Vallejo. 






Pese a jugar contra nueve al equipo le devoro la ansiedad, dominio pero sin aplastamiento. Toni se hizo gigante en el centro del campo pero en ataque no se derribaba el muro construido por la solidaridad de los chicos rojiblancos. A ocho minutos del final, llegó lo que tenía que llegar, el gol del Rayo Vallecano. El balón fue llevado a  banda un par de veces, en la segunda Dani Martín vio como su centro al área era interceptado con la mano. Toni aprovechaba la oportunidad desde los once metros, 1-1. 

En el tiempo de descuento, la sonrisa del destino fue de un bando a otro. Vallejo, después de un recorte en el área tuvo la victoria en su pie derecho pero la pelota lamió el poste. Al minuto siguiente, de una errónea salida de balón, Xu Xin primero falló a placer y en la siguiente jugada, al contraataque, centró al segundo palo para que Milla dejase  la pelota en bandeja a Abad que sólo tuvo que embocar para explotar de alegría.

Victoria del Atlético de Madrid. La ley del fútbol, "quien perdona la paga", o premio a la eficacia y la solidez defensiva. Decidan ustedes. 

Atlético de Madrid: Peral, Chele (Nacho 62´), París, Álvaro, Aitor, Benja (A), Iván Alejo (AA´R 53´), Borja Martínez (Milla 92´), Jonhy (AA´R 55´), Carlos Ramos (Xu Xin 85´) y Koke (Abad 65´)

Rayo Vallecano: Ángel Lorenzo, Mendy, Lobato (Vallejo 68´), Ángel, Felipe, Toni, Santi Feuillisier (Blati 60´), Nanclares (Dani MArtín 71´), Manquillo, Dalmau, Gonzalo (A) (Iu Ranera 60´)

Goles:

1-0 Aitor (10´)
1-1 Toni (P) (82´)
2-1 Abad (94´)


jueves, 1 de noviembre de 2012

Juvenil División de Honor. Grupo V. Jornada 9. Real Madrid 2-0 Atlético de Madrid

La Fábrica de victorias

Tras vencer el derby, los blancos han ganado todos los partidos de liga y  aventajan en siete puntos a su eterno rival

Partido de primer nivel entre los juveniles del Real Madrid y del Atleti, decido por el talento de unas jóvenes promesas capaces de marcar la diferencia y soportar la presión. Con esta victoria los blancos suman una puntuación perfecta, nueve partidos de liga y nueve victorias. Los rojiblancos quisieron neutralizar la velocidad de los merengues replegados en su  campo, solidarios en el esfuerzo y apostando sus opciones de ataque a calidad para combinar rápido o para driblar. Sin embargo, en el Real Madrid unos afilan y otros asestan los golpes de gracia. Con la pelota en su poder, la llevaron al campo rival y el tiempo dio la razón al líder. Dos ataques relámpago entre el goleador, Raúl De Tomás que los marca a pares, y su asistente, Cristian Benavente, bastaron para sentenciar el derby.

Se podría decir que entre ambos equipos había media liga en juego. Siete puntos de diferencia parecen un mundo, más cuando el Real Madrid es un líder que no falla en este comienzo liguero. La respuesta del Atlético de Madrid a la pegada del juvenil blanco fue no dejar espacios, ni a la espalda ni entre líneas. Lo cierto es que durante el primer tiempo pareció efectivo. la iniciativa era para el conjunto local pero tenían que superar demasiadas aduanas para encontrar el camino del gol. 

Sus dos puntales en ataque, Cristian Benavente y Raúl De Tomás sentían el agobio de una línea defensiva y un centro del campo que no encimaban, rodeaban. Tan sólo a campo abierto, cuando los laterales o extremos abrían el horizonte, llegaban las oportunidades. Melero, de cabeza, dispuso una de las más claras a centro de Carrallo en el minuto once.Antes Raúl De Tomás había inspirado respeto en el golpeo de un golpe franco. Los rojiblancos, retenidos en su campo, se quitaron las esposas una vez pasados los minutos iniciales. Álvaro ,en un saque de esquina, remató de cabeza desviado y Borja Martínez envío fuera un libre directo desde la frontal del área. Antes del descanso Raúl De Tomás gozó de la más clara, víctimas de una indecisión el delantero encontró una fisura en al defensa visitante pero bajo palos Álvaro salvaría su tiro.

En el segundo tiempo, el Real Madrid se alejó de sus sistema para juntar cerca del balón a los jugadores con mejor toque, sobre la base Álvaro Medrán, el equilibrista de un equipo veloz. Los blancos no eran tan dominadores pero inspiraban más miedo porque cuando conectaban la pelota acaba en posiciones francas de tiro. El paso de los minutos, la fatiga y el dilema entre atacar y defender fue desgastando al juvenil del Atlético de Madrid que en el minuto sesenta y tres sucumbió a una pareja letal cuando miran hacía la portería, Cristian la prepara y Raúl de Tomás  marca gol. De tiro cruzado con su pie derecho  tras bordear defensar ponía el 1-0 en el minuto sesenta y tres. 

Hasta ahora los centrales Aitor y Álvaro junto a los medios Carlos Ramos y Borja Martínez habían sellado los pasillos pero con el resultado en contra, las líneas se fracturaron. El Real Madrid mantuvo su personalidad desde Rafa Páez, con una salida de balón certera, hasta Raúl De Tomás, cada vez más desequilibrante. Ir a por el partido fue un arma de doble filo para rojiblancos . A los aleteos de Jony, con sus amagues experto en el truco del nada por aquí y nada por allí, y las decisiones de Villa, les acompañaron más jugadores. Si no hubiera sido por los merengues Alfonso Herrero, el portero, ni por Adri, el lateral izquierdo, los rojiblancos hubieran tenido su momento en el minuto setenta y tres. Primero Rubén se encontró con la estirada del guardameta y luego Jony, a bocajarro, con el zaguero despejando sobre la linea de gol. 
Entre polémicos fueras de juego señalados en contra de los colchoneros y unos últimos diez minutos sin rumbo fijo llegó la sentencia. Cristian Benavente robó el balón en las inmediaciones del área a un central, Álvaro, que recibía de espaldas. Falto de efectivos, la defensa del Atleti vio como el "10" asistía y el "9", Raúl De Tomás, con sangre fría  apretaba el gatillo, 2 a 0. 



Mientras se duda de la cantera siguen llegando victorias. Aunque el resultado, en formación, no es conclusión de nada. Los jugadores del Real Madrid han demostrado su afán competitivo  y su conocimiento del juego al mismo tiempo que los chavales del Atlético han intentado combatir un estilo y han tratado de destacar. Todos quisieron dar los mejor de sí, esta vez les tocó ganar a unos y perder a otros. 

Real Madrid: Alfonso Herrero; Arroyo (Sergio Jérez 85´), Rafa Páez (A), Jaime ( Iván Sáez 76´), Adri; Álvaro Medrán, Melero, Lózano (Sandro76´), Cristian Benavente, Sergio Carrallo (Pruden 55´) y Raúl De Tomás.

Ent: Ramis

Atlético de Madrid: Pol; Chele (Nacho 83´), Alvaro, Aitor (A), París; Carlos Ramos, Borja Martínez, Koke (Rubén 65´), Villa, Jony y Abad (Milla 52´ TR).

Ent: Roberto Frenedoso (Expulsado)

Árbitro: Sr. Valentín Pizarro Gómez.

Goles:

1-0 Raúl De Tomás (63´)
2-0 Raúl De Tomas (83´)




sábado, 27 de octubre de 2012

Juvenil División de Honor Grupo 5. Jornada 8: Real Madrid 3-1 C.D Leganés

Efecto Benavente 

Al Real Madrid juvenil como a su jugador número "10" le bastan con mostrar destellos de su juego para remontar frente al equipo pepinero.

A rachas, entre el rigor táctico  el buen juego, la calidad y la pegada, el resultado ha dado la razón al Real Madrid. Los blancos se encontraron con un Leganés más que voluntarioso, obediente. Con nueve jugadores defendiendo en su propio campo y sólo con el brasileño Gabriel descolgado para armar contragolpes, tejían dos telas difíciles de traspasar para un Real Madrid más pendiente del balón que de los desmarques. Después de marcar el equipo visitante, los merengues entre la precisión de sus jugadas y la resolución de sus remates dieron la vuelta al partido. Efecto Benavente, Cristian empató el partido y desde la mediapunta, una posición que había pisado poco durante esta temporada, fue hilando las mejores jugadas. Aunque las escenas decisivas surgieron de los errores del contrario. De dos malos despejes dieron la oportunidad al  Real Madrid juvenil  de ajusticiar al "Lega".

El Leganés con dos líneas muy juntas, la defensa formada por cuatro jugadores y la del medio del campo ensamblada por cinco futbolistas comenzó ahogando al Real Madrid. Entre el juego estático del juvenil blanco y que siempre sus futbolistas estaban rodeados, el duelo se tornaba competido. Si a esto le sumamos que en el minuto dieciséis una falta desde la frontal del área botada por Gabriel terminaba en las mallas al verse sorprendido el meta local Alfonso Herrero por abrirse la barrera,  tenemos un partido con bonus de emoción. Sin embargo la ventaja en el marcador y el rigor táctico no encontraron continuidad en el juego de ataque y el Real Madrid empató pronto, la película volvió a cambiar como en el "día de la marmota".

Álvaro Medran, mediocentro blanco, tomó las riendas. Sastre del balón, centrocampista de corte y confección, lo mismo roba que asiste, que equilibra o presiona. Puso la primera piedra para que Marcos Legaz  percutiera por al banda izquierda y de un pase atrás Cristian Benavente igualase el partido, 1-1. 

La lesión de Lucas Torro en la medular merengue, trastocó los planes de Ramis pero nos permitió el placer de ver a Cristian en su sitio, la mediapunta. Confinado en la banda izquierda durante casi toda la temporada, volvió a su hábitat. El gol del empate y la presencia del "10" en el corazón del juego, entre líneas, embotelló al Leganés en su campo. Sin capacidad de maniobrar más que de entorpecer los ataques del Real Madrid terminó fallando. 



Antes del descanso, en el minuto cuarenta y dos, una jugada desde la banda derecha de Sergio Jérez desembocó en un mal despeje por evitar el remate de Marcos Legaz pero el balón quedó huérfano en el área y Arroyo ,que se sumaba desde el lateral, definió con alma de delantero centro, 2-1.

En el segundo tiempo, el juvenil pepinero mantuvo su espíritu. El orden y la  voluntad de no renunciar a nada. Paniagua al contragolpe pudo asestar un golpe de efecto al duelo pero chutó al cuerpo de  Alfonso Herrero. Mientras, el Real Madrid disfrutaba de tiempo para pensar y asociarse , cada vez más cerca del marco rival. Con Marcos Legaz, en la posición de boya como si fuera waterpolo, asistía a los jugadores que le buscaban desde la segunda línea. Primero fue a Cristian Benavente y más tarde a Melero pero en ambos casos sus tiros salieron rozando el acero del poste.  

Quien encontró algo de recompensa a su buen partido fue Diego Caballo. El lateral zurdo del Real Madrid se mostró incisivo tanto en defensa como en ataque y de un centro suyo desde la izquierda llegó el tercer tanto, a la postre definitivo. Otra vez la zaga visitante despeja al medio y a la media vuelta Lozano sentencia el choque, 3-1.






Tras el gol, el partido se fue diluyendo. Pruden ,para los blancos, quiso aprovechar sus minutos con fundamentos. El Leganés mantuvo el tipo de principio a fin pero víctima de sus errores y falto de respuestas no encontró manera de neutralizar los momentos más brillantes de un Real Madrid juvenil  solvente y discontinúo, tan decisivo y difuminado como el talento de su número "10", Cristian Benavente.


Real Madrid: Alfonso Herrero; Arroyo (Rúben 81´), Rafa Páez, Iván Sáez, Diego Caballo; Medran, Lucas Torró (Lozano 32´), Melero, Cristian Benavente, Sergio Jérez (Pruden 64´), Marcos Legaz (Sandro 77´)

C.D Leganés: Santos; Alex (Cañón 80´), Maroto, Jaime (Oliva 84´), Pablo (A); Seseña, David (Raúl 54´), Botana, Paniagua, Darío (A); Gabriel (Lorente 61´)

Goles: 

0-1 Gabriel, de falta directa (16´)
1-1 Cristian Benavente, en el interior del área a pase de Marcos Legaz (32´)
2-1 Arroyo aprovechando un rechace. (42´)
3-1 Lozano a la media vuelta remata un balón suelto dentro del área. (72´)